Julián Puente

Votemos con responsabilidad y seriedad

En estos momentos, más que promover el voto por tal o cual partido, invito a la población a votar, a vencer el miedo, a enfrentar esta elección con seriedad y responsabilidad. Muchos millones de pesos nos ha costado la democracia y sus instituciones, hoy debilitadas por el propio ejecutivo y militantes de diversos partidos que  sostienen que es mejor quedarse en casa y no salir a ejercer el derecho de todo ciudadano a votar. El tiempo de campañas está terminando y la jornada electoral se aproxima. Ésta es una elección diferente, de nuevas estrategias de conseguir el voto y de una jornada electoral con un riesgo sanitario inminente. Nuestra democracia es onerosa, como pocas, pero el excesivo financiamiento a los partidos no puede ser castigado anulando el voto. No en una democracia que no tiene segundas vueltas o mecanismos maduros de reelección.

Incrementar el número de votantes en cada elección significa una mejor representación, más ayuda económica para nuestras comunidades y una mejor calidad de vida. A muchos de los políticos solo les llama la atención dos cosas, el dinero y los votos, son escasos aquellos que de verdad quieren hacer bien las cosas o cuando menos intentarlo. Cuando tu votas, estas participando en decisiones relacionadas a la salud, inmigración, equidad de género, derecho de votar, infraestructura, empleo, educación, seguro social, seguridad para nuestras comunidades, impuestos, entre muchas cosas más. El abstencionismo era el gran triunfador en los procesos electorales anteriores, esa apatía, indiferencia de la población nos ha llevado a ser un país gobernado siempre por minorías, porque el abstencionismo no cuenta, pero -como dicen popularmente- en tierra de ciegos, el tuerto es el rey, y el abstencionismo a eso nos ha llevado, a que los pocos gobiernan a todos, pensando que todos los llevaron al poder y, en cierta medida, no están equivocados, pues al no acudir a las urnas dejamos que sean menos los que tomen las decisiones finales.

Históricamente, al menos para Quintana roo n las elecciones intermedias lo que prima es el abstencionismo. En esta, si vuelve a sucederé solo será una muestra mas del enorme malestar ciudadano que se siente decepcionado de los políticos y de los partidos orillado por una partidocracia que ha utilizado lo mismo de lo que acusa al pasado, el chantaje, el fraude, el miedo y la amenaza. Lo cierto es que muchas de las campañas se han convertido en un circo donde la única función tiene que ver con lo desastrozo que ha sido Morena cuando menos aquí en la capital del estado. Es por ello que abatir el abstencionismo siempre será el reto de toda democracia, pero no es un reto del gobierno, ni de los partidos políticos, sino de nosotros los ciudadanos, porque es a nosotros a quien nos debe importar que más gente participe en la toma de decisiones. Para la clase política es mejor que nadie participe, porque así es más fácil ganarse los pocos votos que están en juego; de ahí la importancia de fomentar la participación.

Por si ese reto no fuera poco, esta elección se llevará a cabo en medio de una pandemia como los es la del COVID, es verdad, se ha avanzado en la vacunación, pero el grueso de la población no ha sido debidamente inmunizado y ahí estará el temor de acudir a las casillas; sin embargo debemos hacer el esfuerzo por salir a votar cumpliendo con las medidas sanitarias que ya conocemos. Mucha gente ha tenido miedo de asistir a eventos políticos, muchas otras personas tienen miedo de acudir a votar, pero eso pone en riesgo nuestra democracia, nuestras instituciones y el futuro de nuestro estado. Por eso, en estos momentos, más que promover el voto por tal o cual partido, invito a la población a votar, a vencer el miedo, a enfrentar esta elección con seriedad y responsabilidad. Hay que recordar que irán al proceso democrático más de 21 mil cargos de elección popular. Principalmente se renueva la Cámara de Diputados, que son 500 cargos y ahí sí participamos a nivel nacional. Recordemos que formamos parte de una democracia representativa, es decir, estamos representados por diputados de los 300 distritos electorales del país. 

Recordemos tambien que históricamente las elecciones intermedias, como esta que viviremos el próximo 6 de junio, es decir, las elecciones en las que no se vota por presidente de la República, son mucho menos concurridas. Datos del Instituto Nacional Electoral señalan que este proceso será el más grande y complejo, entre otras razones porque habrá una concurrencia inédita de comicios. Además se tendrá un padrón electoral nunca antes visto: más de 96 millones de personas; es decir, seis millones más que en 2018.

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