El mundo natural desparece debido a las malas decisiones y desaciertos de los seres humanos. Lo vemos todos los días con nuestros propios ojos. Hemos desatado en muchos sitios verdaderas tragedias medioambientales, estamos perdiendo día a día, casi sin percibirlo, los lugares silvestres de nuestro planeta y con ellos su biodiversidad, su riqueza de vida. El estilo de vida de los seres humanos está reduciendo la biodiversidad. Así comienza David Attemborough quizás el mayor divulgador de la vida un documental que es su legado, Una vida en nuestro planeta (Netflix 2020).

Este año, el condecorado caballero por la reina de Inglaterra debido a su trabajo, cumplió 94 años y trata, como otros ambientalistas, Sylvia Earle (85) y Jean Michel Cousteau (82), darnos la última alarma. Nuestro planeta no es ilimitado. Estamos consumiendo la tierra hasta agotarla. La selva en Borneo ha desaparecido a la mitad en cincuenta años. La población de orangutanes se ha reducido en 2/3 en ese mismo lapso. Las selvas son hábitats particularmente valiosos, la mitad de la biodiversidad terrestre del planeta vive en ellas.

En ese lapso las flotas pesqueras se han llevado del océano el 90% de los grandes peces como el atún o las ballenas. Hemos sobre explotado el 30% de las pesquerías. Cortamos cada año 15 millones de árboles. El Ártico ha perdido el 40% de su hielo en los últimos 40 años. El planeta está perdiendo el regulador que lo enfría. Hemos contaminado el 80% del agua dulce. Estamos perdiendo lo salvaje por lo domesticado. El 50% de las tierras fértiles son ahora tierras de cultivo. El 70% de las aves son gallinas para el consumo humano. El 60% de los mamíferos son el ganado que criamos para comer. Los humanos somos el 36%, así que los mamíferos restantes, desde ballenas a ratones, representa tan solo el 4%. En cincuenta años hemos perdido la mitad de la naturaleza que teníamos entonces (teníamos el 70% del planeta, nos queda tan solo el 35%. La meta era conservar el 30% y la destrucción no ha parado). Los seres humanos infestamos el planeta. Si no hacemos algo urgente por nuestro reducir el consumo de recursos naturales, nuestra vida se convertirá en un infierno. Un lugar en el que no podamos vivir más.

La semana pasada hablaba de una asamblea general de la ONU a la que fui invitado a participar vía zoom. Se trató del lanzamiento de un Fondo para salvar a los arrecifes coralinos. El ecosistema del planeta que está desapareciendo más rápidamente según el informe global de biodiversidad, GBO de la propia ONU.

Durante la asamblea Gran Bretaña anunció su propio fondo (500 millones de libras) para metas establecidas en estados insulares; Alemania, Suiza y Francia añadieron dinero y se unieron al Fondo (GFCR) para proteger los arrecifes coralinos. “Solo podemos enfrentar los retos globales juntos” (Dr. Norbert Barthle, GER. Ministro para la Cooperación Económica). Australia medio millón de dólares australianos en proteger la Gran Barrera. BNP Paribas se unió como financiador privado (aunque el 37% de su capital es estatal, Francia, Bélgica y Luxemburgo). Eso por la parte financiera.

De los países latinos, Costa Rica contribuyó al fondo con acciones y se comprometió a defender sus arrecifes coralinos. La meta de esta década es poner el 30% del océano y sus ecosistemas terrestres para el 2030 bajo protección. “Creemos que la solución a esta crisis se encuentra en la conservación de la naturaleza. Unos arrecifes saludables producen un océano resiliente y saludable. Aseguramos nuestro futuro protegiendo nuestros arrecifes. Nuestros esfuerzos individuales no serán suficientes si no trabajamos juntos, gobiernos, empresas privadas y ONG´s para proteger la biodiversidad. Debemos dejar a la naturaleza ser”, Haydeé Rodríguez Romero. Viceministro para aguas y océanos.

Los océanos nos sostienen. Son la base de nuestras vidas. Regulan el Calentamiento global. Regulan la temperatura del planeta, absorben el CO2 de la atmósfera que emiten las actividades humanas; producen el oxígeno que respiramos, producen alimento y agua. Mas de 3.2 mil millones de personas obtienen más del 30% de la proteína que consumen de los océanos.

A pesar de ello el estado en que estamos dejando el océano y sus ecosistemas, arrecifes de coral, pastos marinos y manglares es alarmante. Contaminación, sobre pesca y destrucción de hábitat (la mayoría por desarrollo costero). Y a eso debemos agregar la presión que pone en los ecosistemas el cambio climático y la perdida de la biodiversidad. Quinientos millones de las personas más pobres del planeta dependen del océano y más

específicamente de los arrecifes coralinos para su subsistencia. Por tanto, la conservación de los océanos y sus ecosistemas se vuelve una prioridad. Verdadera protección. El añadido es mío. La protección del océano se hace o no se hace, pero en nuestro país se hace como se hace, es por ello que coloco el añadido.

La ONU declaró 2020 el año para reducir el cambio climático y su destrucción. A partir del año siguiente la década de la restauración de ecosistemas. Dos décadas antes se hicieron esfuerzos en educación ambiental y conservación de la naturaleza. Se hicieron importantes esfuerzos, pero no los necesarios. Así que ahora estamos reparando los destrozos. Cuando comencé en esto de la comunicación para conservar se hablaba de no permitir el aumento de la temperatura del planeta en un grado centígrado respecto a 1975. En 50 años hemos elevado la temperatura del planeta en un grado, una velocidad nunca vista en los últimos 10 mil años. Después se habló de 1.5ºC ahora de habla de dos. Estiramos los límites como una liga, hasta que se rompan.

Estamos llegando al punto de no retorno. Estamos heredando un mundo invivible y un futuro muy sufrido a nuestros hijos y nietos. En los últimos 10 mil años en que el planeta se ha configurado como lo conocemos, la temperatura media del planeta no ha oscilado en más de 1ºC. La biodiversidad del Holoceno trajo estabilidad al planeta. En el pasado las especies debieron sufrir un proceso evolutivo para cambiar, pero para nuestra especie una idea logró los cambios: la agricultura.

“De seguir como vamos estaremos incrementando la temperatura entre 2º y 3ºC al final de este siglo (4º dicen otras predicciones). Con 2º de aumento los arrecifes de coral no podrán sobrevivir. Esto no puede suceder. Nuestro principal enemigo son las emisiones de gases de efecto invernadero, debemos reducir su consumo y producción. Un estudio de Sustainable Ocean Economy en GB demuestra que por cada dólar invertido en energía renovable y en hacer más resilientes las comunidades que viven del océano, en actividades sustentables como turismo o pesca, hay un retorno de 5 dólares”, Peter Thompson enviado especial de la ONU en Indonesia para los océanos.

Lois Michel Young de Belice presidenta de la Alianza de Estados Insulares dijo que en Palau el turismo de arrecife representa el 40% del PIB. Mi país Belice tiene un importante ingreso por ello y también los demás estados de la 2ª berrera arrecifal más grande

del mundo, el sistema arrecifal mesoamericano. La pandemia del Covid ha puesto en peligro esta actividad. Tenemos que transformar esta actividad y hacerla más sustentable. Practicas insostenibles como el uso del plástico deberán ser evitadas. Debemos hacer reglas y regulaciones más estrictas para las compañías de cruceros. Estos mastodontes flotantes que causan muchos daños en los arrecifes y contaminan el mar. Causando millones de dólares en daños ambientales cada año. Es urgente que sus emisiones sean más limpias. Necesitamos imponerles más practicas eco amigables. Se requiere mucha voluntad política en nuestra región para lograrlo y proteger así nuestros arrecifes. Debemos hacer que se cumplan los compromisos de la Conferencia de los Océanos en 2017, hacerlos vinculantes para la de 2027. Por ello es muy importante invertir en el manejo y restauración de los arrecifes coralinos.

Debemos corregir el rumbo y colocar a los arrecifes coralinos en una situación de salud para asegurar la salud del océano en general, Elizabeth Mrema, Director ejecutivo de la Convención para la Diversidad Biológica, CBD. La próxima COP de biodiversidad será en 2021.

Debemos aprender de los aciertos y fallas de las metas de Aichi. Este 2020 se venció el termino de 10 años para alcanzarlas. Por lo pronto haremos una red de acciones y socios. Debemos aprender de este proceso y establecer nuevas metas. Tristemente los arrecifes de coral siguen en franco retroceso. Quitarles presión era la meta 10 de los acuerdos de Aichi. Fue la meta que menos progreso tuvo, a pesar del aumento en ANP´s marinas. Las acciones, sin embargo, fueron insuficientes. En 2014 se acordó que los arrecifes eran sistemas eco sociológicos, que no podían ser manejados sin las comunidades. Los arrecifes de coral se encuentran en su mayoría rodeados de comunidades pobres. Este fondo servirá para apoyar la fuerza de sus acciones para conservar los arrecifes y disminuir las presiones sobre ellos (como agroquímicos, basura y aguas negras). Es urgente un futuro con un océano sano y productivo.

Yannic Glemarek Director Ejecutivo del Green Climate Found dijo, los arrecifes de coral y sus ecosistemas asociados, son muy importantes para la resiliencia al clima y la estabilidad de las comunidades, nosotros invertimos en gente y sus propiedades en tierra que afectan a los ecosistemas marinos. Mitigación de afectaciones a manglares, marismas y pastos marinos. El fondo

que dirige financia en cuatro países del océano Indico proyectos por un millón de dólares. El chiste es que este nuevo fondo de la ONU incentivará con becas, garantías a los bancos y la inversión privada en la lucha para proteger los arrecifes coralinos, incentivando una economía azul.

Satyendra Prasad de Fidji, presidente de los estados en desarrollo de las pequeñas islas en el Pacifico. Tenemos un programa integral para proteger nuestros arrecifes de coral con una etiqueta azul que va desde los fertilizantes que un granjero usa, hasta las prácticas en el manejo del turismo. Estamos comprometidos en conservar el 100% de nuestros arrecifes de coral. Para el 2030 vamos a crear una super ANP de todos nuestros estados. Esperamos que el fondo aporte a nuestras agendas. El Covid nos ha enseñado que si no protegemos el arrecife de coral no podremos luchar contra las pandemias futuras.

Judith Carl del UNCDF de la ONU dijo, necesitamos más inversión privada. Debemos identificar inversores potenciales en economía azul. No está reñido conservar y hacer negocio. Nosotros damos asesoría técnica a los inversores. Nuestro objetivo es demostrar que podemos reducir riesgos del CC y hacer negocios.

Simon Dent, presidente del Sustainable Ocean Fund de GB un fondo de 14 millones de libras establecido en 2016. Invertimos en oportunidades para desarrollar una economía azul. Invertimos en modelos de negocios sustentables que puedan escalarse. Tenemos inversiones en Belice y Fidji. Reforzamos las ANP´s. Proyectos en agricultura sustentable, reciclaje de desechos plásticos, tecnología para las pesquerías, ecoturismo, transporte marino y manejo de aguas servidas. El daño a los arrecifes de coral tiene marca terrestre, por motivo de nuestras actividades humanas, es nuestro deber detenerlo y revertirlo.

Esto trata acerca del planeta, pero sobre todo de la gente que lo habita. El fondo representa un nuevo paradigma para enfrentar la extinción de un importante ecosistema que nos brinda invaluables servicios ambientales. Si lo hacemos de la manera correcta, si lo hacemos juntos, podremos lograrlo. Para conservar la vida en este planeta debemos restaurar sus ecosistemas y su biodiversidad. Es nuestra última llamada para conservar un planeta habitable. Salvo su mejor opinión.

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