La pandemia por COVID-19 impactó fuerte en las finanzas de miles de familias mexicanas, al menos 63.4% de ellas afirma que algún miembro del hogar tuvo una disminución en sus ingresos económicos, y uno de cada 3 mexicanos perdió su empleo durante el confinamiento, revela la encuesta nacional de las características de la población durante la pandemia de Covid-19 (ENSARS-COV-2), realizada por el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP).

Ante esta situación, los mexicanos han tenido que recurrir a sus ahorros, solicitud de retiro parcial de su Afore, préstamos bancarios, empeño, pedir prestado a familiares y amigos o endeudarse con una tarjeta de crédito para poder estar al corriente con sus gastos. En este sentido, de desempleo y recorte de ingresos ¿qué tan recomendable es tener o adquirir este servicio financiero?

La respuesta es muy variable y depende de muchos factores, señala Sebastián Medrano, director de la plataforma mexicana de servicios financieros Coru.com; sin embargo, “tener una tarjeta de crédito en teoría siempre es recomendable porque te permite tener un mejor score crediticio y con él acceder a mejores préstamos con menos intereses, lo importante con las tarjetas de crédito es saberlas usar”.

En México, una buena parte de la población carece de educación financiera para administrar sus gastos personales, prueba de ello es que de acuerdo con la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2018, sólo el 37% de los adultos entre 18 y 70 años cuenta con tarjeta de crédito.

Además, el 80% de los mexicanos prefiere hacer sus pagos con efectivo, ya que considera que de ese modo se administra mejor, revela el Reporte Nacional de Inclusión Financiera 2018. “Estos datos hablan de que hay una falta de cultura financiera en el país. Muchas personas prefieren no tener estos productos financieros por miedo o desconfianza, pero es porque desconocen cómo usarlos a su favor”.

De acuerdo con Coru.com, la tarjeta de crédito no es dinero extra, sino una forma de administrarse mejor  y puede ayudarte a controlar tus gastos mensuales y hacer compras a meses, pero si la usas como dinero extra, es muy probable que al poco tiempo tengas una deuda difícil de pagar.

Sin embargo, la pandemia ha incentivado el comercio electrónico, y ante esta situación el uso de tarjetas de crédito puede ser una excelente opción para cuidar de las medidas sanitarias y el distanciamiento social.

Si aún no tienes tarjeta de crédito y estás pensando adquirir una, de acuerdo con Coru.com, así es cómo te puede ayudar a tener una en esta pandemia:

Paga tus deudas. Si tienes deudas, lo mejor es saldarlas cuanto antes. Te puedes apoyar en la tarjeta de crédito, pero eso no significa que te endeudes más o que salgas de una deuda adquiriendo otra. Usa la tarjeta y ten un control de gastos mientras terminas de pagar. Recuerda que las deudas no se van hasta que culmines de pagarlas.

Organiza tus finanzas. También puedes hacer una lista de tus ingresos al mes y tus gastos fijos, como luz, agua, renta, comida; además de otros gastos esporádicos como un café, comida fuera de casa, etc. De este modo tendrás claro cuánto dinero te queda libre al mes y de qué gastos puedes prescindir.

Busca la mejor opción para ti. Checa las diferentes opciones de tarjetas de crédito que hay en el mercado, revisa la anualidad, el límite de crédito, si te ofrece puntos u otras promociones y busca la que mejor se adapte a tus necesidades. Si aún tienes problemas para administrar tus gastos,  opta por una tarjeta con un nivel de crédito bajo, así la usarás con cautela.

¿Cómo usar la tarjeta de crédito?

Si ya tienes tarjeta de crédito es importante que sepas cómo usarla; sin embargo, si tu deuda está en el límite o has dejado de pagar, lo primero que tienes que hacer es saldarla, de los contrario sólo se incrementará.

Recuerda que si tienes problemas para pagar tu crédito puedes hablar con tu banco y renegociar la deuda, esto te afectará en tu score crediticio, pero por otro lado te da la oportunidad de poner en orden tus finanzas. Lo mejor siempre es no llegar al punto en el que tu deuda sea un problema.

Conoce tu capacidad de endeudamiento. Una vez que tengas claro a cuánto ascienden tus ingresos y tus gastos, será más fácil saber cuánto dinero tienes disponible. Los gastos que hagas con la tarjeta de crédito no deben superar este monto al mes. 

Ubica las fechas y montos clave y úsalos a tu favor. Revisa la fecha de corte y fecha de pago de tu tarjeta. La primera se refiere al día en que el banco cierra tu cuenta del mes, la segunda es el día límite en que puedes saldar tu deuda. También recuerda que el banco te da dos opciones para pagar: pago mínimo, el cual genera intereses, y el pago al mes. Lo mejor siempre es saldar la totalidad de la tarjeta al mes, de este modo no afectas tu límite de crédito ni te endeudas.

Cuida tu saldo promedio. Los gastos fuertes déjalos para fin de mes, así tu saldo promedio se mantiene bajo. Recuerda que los intereses se cobran a partir del saldo promedio. Es recomendable que ese monto no exceda el 30% de tus ingresos totales, así no comprometes gastos importantes y tampoco te quedas en ceros ante una emergencia.

Busca hacer compras a meses sin intereses. Si tienes esta opción aprovéchala, sobre todo cuando tengas que hacer compras importantes, es decir, por montos grandes. Siempre y cuando saldes tus pagos por completo,  tu límite de crédito irá aumentando y mejorará tu historial crediticio. Recuerda que si usas esta opción indiscriminadamente terminarás el mes con muchos pagos recurrentes y será más difícil administrarte.

Pospón compras no esenciales. Si tu fecha de corte está cerca, puedes posponer compras que no sean necesarias, para que así ese gasto se vaya hasta el próximo mes.

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