Reseñas

Talentos Ocultos: Tan entretenida como predecible, tan emotiva como pretenciosa

Talentos Ocultos (Hidden Figures) nos cuenta la historia real (y jamás contada) de Katherine Johnson (Taraji P. Henson), Dorothy Vaughan (Octavia Spencer) y Mary Jackson (Janelle Monáe), tres científicas afroamericanas que trabajaron para la NASA en los años sesentas y que fueron piezas importantes en los planes de USA para ganarle ganarle la carrera espacial a la URSS.

Desde que la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood decidió extender de 5 a 10 las posibles nominadas a Mejor Película nos hemos encontrado, año con año, con una “colada” en dicha categoría. El año pasado fue la británica “Brooklyn”, en la ceremonia del 2015 fue “American Sniper”, un año antes fue “Philomena” y ahora, en 2017, le tocó el “honor” a “Talentos Ocultos”.

Esta cinta resulta interesante desde un inicio por dos sencillas razones, la primera es que está basada en una historia real y esto siempre, sin importar el género del film, va a llamar un poco más la atención del espectador. La segunda es que nos cuenta una historia jamás contada, nueva para casi todos los que la vayan a ver (me incluyo). Estos dos elementos hacen que el espectador se mantenga entretenido y quiera saber mucho más sobre sus protagonistas y sus historias.

El problema de esta cinta está en lo pretencioso y poco arriesgado del guion. A pesar de que la historia de estas tres mujeres es nueva para la mayoría, todos los demás elementos que rodean a esta cinta ya los conocemos, sabemos quién fue el primer hombre en llegar al espacio y sabemos que nación ganó la carrera espacial al poner al primer hombre en la luna y eso le resta interés al film. Además, aunque no conozcamos la vida de estas mujeres sabemos perfecto como va a acabar, los pocos momentos de tensión que existen sabemos cómo se van a resolver, en ningún momento esta cinta nos sorprende.

Desde un inicio el discurso racial está a la orden, entiendo que dar un mensaje contra el racismo y ¿Por qué no? contra el machismo es la principal finalidad de esta cinta, pero llenar una película con este tipo de mensajes y recordarle una y otra vez a los gringos que tan malos fueron con los afroamericanos (aunque actualmente nos le harían daño unas clases de historia) es algo que a mí en algún momento de la película me llego a cansar. Por ejemplo, el personaje de Octavia Spencer tiene carro, la vemos usarlo a cada rato en la cinta, pero en una escena lleva a sus hijos a un lugar en camión sólo para el espectador vea la separación que hacían en el transporte público entre blanco y negros (algo que todos sabemos que existía) y para que su personaje pueda darle un discurso racial y motivador a sus hijos.

Al director Theodore Melfi no hay nada que reprocharle ni nada que aplaudirle, el hombre sólo puso su cámara y dejo que las cosas pasaran frente a su lente.

El diseño de producción es bastante bueno, consigue que el espectador se instale totalmente en los años sesentas, a esto le ayuda un trabajo de fotografía muy ad hoc y una correcta paleta de colores. En cuanto al diseño de arte lo único que no me dejo muy contento fueron los vestuarios, y no porque no fueran buenos, en realidad son grandiosos, pero justo ese es el problema, en varias ocasiones se hace referencia al mal salario de estas mujeres afroamericanas pero sus vestidos se ven de muy buena calidad, no es algo lógico que ganen (como ellas dicen) tan poco pero tenga para vestir tan bien. Además, hay una escena fundamental en la que el personaje de Taraji P. Henson dice que no le alcanza para comprarse un collar de perlas pero unas escenas antes su compañera, interpretada por Octavia Spencer, trae un collar de este tipo a pesar de que, supuestamente, ambas ganan igual. Tal vez sean pequeños detalles que muchos no habrán notado ni les interesen pero créanme que esas son las cosas que “casi no se cuenta pero cuentan mucho”.

En cuanto a las actuaciones, Henson está espectacular, lo hace muy bien en todas sus escenas, sobre todo en las dramáticas, además, ella es la verdadera protagonista y por ende es la que carga con el peso del film y logra hacerlo de gran manera. Monáe tiene un papel un poco más liberal pero lo interpreta igual de bien que Henson. Octavia Spencer está correcta, hasta ahí, no le vemos nada nuevo a lo que nos ha mostrado en sus películas anteriores y nunca tiene una escena en la que de verdad pueda brillar, su nominación al Oscar como Mejor Actriz de Reparto por este papel resulta una ofensa no sólo para sus coprotagonistas, que merecían una nominación más que ella, también para sus rivales en esta terna que nos otorgan, todas, actuaciones muy superiores a la de Octavia.

En las actuaciones secundarias tenemos a un Kevin Costner bastante correcto, tan frio como humano, una muy buena actuación de este hombre. También está Kirsten Dunst, quien lo hace muy bien en el papel de una mujer algo racista. El único que quedó a deber en su papel es Jim Parsons (Sheldon en The Big Bang Theory) quien interpreta a su personaje de Sheldon pero en una versión racista y no cómica, un papel sumamente cliché y que el hombre no sabe llevar a cabo, lástima.

Las actuaciones son, en su mayoría, buenas, pero nunca entenderé como lograron llevarse el premio a Mejor Elenco en la pasada entrega de los Premios del Sindicato de Actores.

¿Por qué si “Talentos Ocultos” es sólo una película cumplidora logró estar nominada al Oscar como Mejor Película? Para responder esto nos tenemos que remontar al 2015, cuando Will Smith (ese actor obsesionado con ganar un Oscar) protagonizó una película llamada “Concussion”, una cinta entretenida pero sin calidad para competir por el Oscar, algo que este hombre y, sobre todo, su esposa no entendieron. Cuando La Academia ignoro por completo su trabajo este hombre organizo una especie de “complot” en contra de la ceremonia de los Oscars 2016 tachándolos de racistas. Ahora, La Academia, tratando de limpiar sus culpas (que no tendría porque) ha decidido premiar a cintas y actores de raza negra al por mayor, y aunque la mayoría de estos merecen su nominación me queda claro que “Talentos Ocultos” está nominada a Mejor Película no tanto por su calidad sino para que La Academia mande un mensaje anti-racial en este momento en que dicho país tanto lo necesita. De las tres nominaciones al Oscar de “Talentos Ocultos” yo sólo le dejaría la de Mejor Guion Adaptado.    

“Talentos Ocultos” es una “feelgood movie”, está hecha para que el espectador se sienta bien pero no es más que una película de fórmula, el guion en ningún momento arriesga o tiene algo sorprendente, no sale de lugares comunes, además, es sumamente predecible y pretenciosa en cuanto al tema racial, esto sin contar que cambian las fechas de varios eventos importantes sólo para que la historia de estas mujeres avance como ellos quieran. A pesar de esto logra ser entretenida y tendrías que tener un corazón de piedra para que no te resulte conmovedora en un par de momentos.

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Freddie Montes

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