Nicolás Durán de la Sierra

Siguen los rusos, los manglares, el Fonatur y hasta el Papa

Los vientos rusos siguen paseando por las galerías del dédalo. No los alegres, como la tonadilla Okoldovana o ‘hechizada’, de Mijaíl Zvezdinski, sino aires que bien pudieran ser tenidos por místicos. Resulta que don Cirilo I, el Patriarca de Moscú y toda Rusia, antes de su charla en La Habana con el Papa Francisco recibió sesuda asesoría de El Minotauro y ahora éste se halla a la espera de los resultados del diálogo.

Con propiedad, Kirill -así le llaman por allá- se reunió con Jorge Mario -así le dicen por acá- en el aeropuerto José Martí de la capital cubana, y allí fue donde se ventiló un poco -sin exagerar, que unas horas no dan para mucho- el problema que hace casi mil años tuvieron los imperios romanos de Oriente y de Occidente debido a que a la sazón los tercos turcos querían hacer papilla a Constantinopla.

En realidad, tomaron Constantinopla -la segunda vez en la Edad Media- y a diferencia de las turbas militares cristianas, el sultán Mehemed II no arrasó edificios ni palacios, sino que los aprovechó. Si la basílica de Santa Sofía existe aún es porque el oriental, al verla, la hizo mezquita y ordenó que fuera vigilada por jenízaros o tropas de elite otomanas. Verbi gratia no se debe llamar así a los cuicos locales, ni siquiera como mera ironía.

El caso es que los dos jerarcas van a limar, digámoslo así, ciertas asperezas un poco añejas tanto de orden mundano: la oriental no reconoce a Francisco como jefe de la cristiandad -lo que son ingaderas, opina el Vaticano- como religiosas: para la Iglesia católica el Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo, en tanto que para la Ortodoxa viene sólo del Padre, entre algunos otros detallitos. Bizancio sigue vivo, como se puede ver.

En realidad hay otras diferencias, pero no tan relevantes. Empero, tan sólo por las soberanas ganas de incordiar de El Escriba y nada más por eso, se hace del saber general que a los más de los fieles católicos al igual que a los ortodoxos (incluidos los de Europa, África y los de los Estados Unidos), no sólo les es imposible señalar las diferencias, sino que además el particular les importa un rábano.

Mas en lo que toca al tema de política internacional, de la que el Héroe sabe, el asunto está candente. No se trata sólo del impasse de la guerra en Ucrania, donde ha sido protagonista la iglesia ortodoxa, sino también del riesgo de que extremistas como el Estado Islámico o grupos como Boko Haram en Nigeria, Camerún, Níger, Malí o Chad, en África, preparen un genocidio de cristianos, sean de la rama que fuesen.

“En esta escenario -dice Hilarión, canciller de la ortodoxa rusa- es que debemos dejar de lado los desacuerdos y unirnos  para salvar a la cristiandad en regiones donde está sometida a severas persecuciones.” Ante este llamado, el Héroe aconseja prudencia. Tales voces tienen un tufo a guerra santa cristiana similar al de las cruzadas que, como se sabe, perdieron los de Occidente. Pueden ser tan fanáticos unos como otros.

Los árabes -dice- sólo significan el 85 por cien del mapa del Islam, y de estos países, sólo están en conflicto los que tienen petróleo o son parte de sus rutas de abasto. Hay más islamistas en China Indonesia, Paquistán o India que en el norte de África. Alfredo Jalife Rahme, experto en política internacional del Colegio de México, llama la atención respecto de que sólo se da el conflicto en naciones donde hay riqueza por explotar.

Por lo que toca al citado Boko Haram, grupo terrorista cuya hechura se debe al apoyo occidental (USA) a AlQaeda, del que procede, este opera en el África subsahariana y en una parte del sur africano, donde se hallan grandes yacimientos de piedras preciosa, litio y uranio y donde los europeos tenían despiadadas colonias y hoy tienen algunos gobiernos títeres. Todo esto es lo que le hizo notar el Héroe del Egeo al patriarca ruso.

También le hizo notar, que todo hay que decirlo, que ni se le ocurriera llevar su alba pelliza de lana a Cuba porque iba a ser el primer patriarca ruso asado y le recomendó ir a una sastrería de Creta para hacerse de una sotana ligera y, de paso, de un sombrero panamá hecho en Ecuador, el principal exportador de esta prenda en el mundo. De hecho, en su donosura, el de Creta le ofreció pagar la prenda al sastre, pero este declino la oferta.

Quizá se deba a que los rusos, aún los muy cosmopolitas de Moscú, son reacios a las cortesías; son hechura de don Lenin   -de pila Vladímir Ilich-, de una factura que hasta ahora no han podido superar. No hace mucho, el Héroe ofreció a Vladimir Putin consolar a Lyudmila, su exesposa, y este puso tal cara de desagrado que pareciera que le hubieran ofrecido decorar con grafitis la Plaza Roja, incluida la Catedral de San Basilio.

El Minotauro, que se note, hizo el ofrecimiento de auténtica buena fe, sin que le guiara alguna segunda intensión más allá de obtener una poca información, no gran cosa, del Servicio de Inteligencia Extranjera, sucesora de la KGB. Además, Vladimir estaba ocupado atendiendo a Alina Kabaeva, gimnasta olímpica convertida en su más reciente nuevo amor definitivo.

Se trata de un romance con todas las de la ley, es decir con pasión, drama, intriga política, hijos que se oponen y hasta una exesposa dispuesta a ventilar sus penas en público. Vamos, el affaire de Mario Vargas Llosa con doña Isabel Presley, que ya va para dos años, palidece ante esta nueva historia. Aparte de que la rusa, que fue impuesta al frente de un imperio mediático pro Kremlin, se asegura que está embarazada…

Bueno, pero nos alejamos del tema que nos atañe por andar en el chisme, por más sabroso que este sea. El caso es que el Héroe está a la espera de los resultados del encuentro entre los dos líderes religiosos, más allá del comunicado conjunto que emitieran hace poco. Sobra decir que con Kirill envió saludos a los dos hermanos Castro, sobre todo a Fidel, con quien hace tiempo no conversa.

Ha de hacerse aquí un paréntesis para desahogar un tema que si bien nada tiene que ver con los aires rusos, debe ser expuesto para que esta impar columna sea, precisamente, una sin par columna. Hemos de dar cumplimiento rápido a este paso para luego ir de nuevo al escenario internacional que va de Moscú y Roma a La Habana, aunque solamente se trate de su aeropuerto José Martí.

Aun cuando todo hace suponer que ya no se construirá en el Malecón Tajamar de Cancún, el que por ahora está protegido por cinco amparos federales provisionales y uno definitivo, el Fonatur, modificando su estrategia legaloide, pretende ahora, buenamente, reubicar a los animales que lograron sobrevivir al desmonte que a mediados del pasado enero dirigió el propio fondo turístico al amparo de la noche.

Lo que en realidad intenta el Fonatur es que se declaren como siniestradas las cerca de cuarenta hectáreas del dicho malecón y, con base en ello, es decir, con la pérdida disque legal de los humedales como hecho cierto, seguir con la urbanización de los predios. Bueno, eso es lo que supone el fondo turístico, aunque existe una serie de consideraciones que hacen punto menos que imposible que se concreten sus planes.

Empero, aunque el daño fue enorme, los manglares lejos se hallan de haber sido arrasados, cual dice Fonatur. El destacado divulgador científico Juan José Morales publicó recién un artículo en el que da ejemplos sobrados de exitosos rescates de humedales en peores condiciones que las del Tajamar y de las técnicas para ello de Patricia Santos, la ‘dama de los pantanos’ de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas.

Así, pese a lo que desinforman muchos diarios, el mangle del malecón es recuperable y, si la codicia del Fonatur, los gobernantes locales, los inversionistas y hasta el clero no se interponen, la fauna del sitio se recuperará en un mediano plazo. La defensa de este espacio es un triunfo de la comunidad de Cancún y no de partido alguno, aunque el Partido Verde ose hacerse pasar por su promotor. Dan nauseas. (Continuará)

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Nicolás Durán de la Sierra

Originario de la Ciudad de México (1960) estudió periodismo en la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, con cursos externos de filosofía e Historia de la Literatura en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM Y de Economía en la Universidad Autónoma de Madrid, España.
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