“Cambia tu atención y cambiarás tus emociones. Cambia tus emociones y tu atención cambiará de lugar
   Frederick Dodson

La inteligencia emocional (IE) es la capacidad de razonar sobre las emociones y la información emocional. La IE está vinculada a la aceptación de la necesidad de los cambios en nuestras vidas y a la creatividad en la toma de perspectiva y el autocontrol para llevarlos a cabo. Uno de los elementos centrales en la comprensión de la inteligencia emocional es reconocer que podemos ser “secuestrados” por nuestras emociones.

El auto sabotaje emocional viene determinado, en parte, por un proceso fisiológico que se produce en esa área de nuestro cerebro con capacidad para hacernos sentir las emociones y de percibirlas en otras personas que conocemos como amígdala. Es decir, las repuestas emocionales y los sentimientos conscientes de emoción, especialmente ante los estímulos externos, están mediadas por una reacción orgánica funcional.  Pero, ¿qué pasa cuando nuestra reacción emocional es autoimpuesta y estamos respondiendo a algo en nuestro dominio interno?

Los seres humanos no somos negativos, no lo somos esencialmente, quiero decir, aunque viajamos con un sesgo de negatividad que nos programa para buscar y, peor aún, encontrar, el peor escenario posible. Es un mecanismo de supervivencia repleto de historias de autopercepciones o diálogos internos negativos que lo alimentan. En estas situaciones aflora la tendencia, o si lo prefieren, sacamos a flor de piel la majadería, de no examinar nuestra propia experiencia y dar simplemente por sentado la forma en que en esos momentos nos sentimos. La primera consecuencia de este secuestro emocional, del auto sabotaje, es que dejamos de pensar con claridad. La IE nos proporciona una buena entrada para observar nuestras emociones cuando llegan en cascada, y actuar de la manera más consecuente y positiva posible.

Afrontar nuestra realidad con IE significa, primero que nada, desarrollar la empatía, pero no solo para comprender y mantener espacio para la experiencia de otras personas, sino hacia nosotros mismos, para ponernos comprensible y conscientemente en nuestro propio lugar. Esto requiere una gran cantidad de consideración y circunspección para aceptar o modificar las conexiones entre nuestras acciones y las reacciones emocionales propias u de otros.

La Inteligencia Emocional es una excelente puerta de salida al estancamiento personal y social. Nos ayuda a mejorar superando la incapacidad para mantener el espacio para nosotros mismos y respetar el de los demás. El camino de conciencia, la empatía y la compasión, que son características de la IE, nos da un punto de partida para cambiar nuestra narrativa, nuestra pesadumbre y nuestros conflictos.

La inteligencia emocional no es una tarea sencilla, no nos vayamos a engañar, ni tampoco dejes que lo hagan. Pero es una manera excelente de establecer la conciencia necesaria sobre nuestros patrones de conducta, identificarlos y actuar sobre ellos de una manera efectiva y darnos permiso para cambiar y dejar a un lado el agujero del auto sabotaje.

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