Nicolás Durán de la Sierra

Proyectos para el 2016 y los sinsabores de la Semarnat – 1era Parte

Para Macarena Huicochea por su buen gusto

Al inicio del nuevo año y acaso para las primeras semanas, El Minotauro y su trupé habrán de viajar de nuevo a México, pero ahora no a Cancún, donde ya fueran recibidos por don Giorgio Polancópulos en su palacete marino, sino que visitarán la gran Ciudad de México, sus restaurantes y famosas cantinas y, claro está, sus museos. Es la urbe con más museos del orbe, se anota para los que gusten de safios juegos de palabras.

En especial, el cuarteto se sentara a las mesas de un par de restaurantes especializados en comida tradicional mexicana: el Pujol y el Quintonil, a donde fueron invitados por sus cocineros mayores. Ambos sitios ocupan sitios de honor en la Restaurant Magazine de San Pellegrino & Acqua Panna, de Londres, casi la biblia de los gastrónomos de habla inglesa; es algo así como la Guía Michelin de los sajones.

Aunque sin siquiera anuncio formal, visitarán también el restaurante Rosseta, donde oficia Elena Reygadas, ganadora del Premio Veuve Clicquot a la Mejor Chef Femenina de América Latina del 2014, y de quien se dice le dio un ‘nuevo aliento’ a la pasta italiana sumándole sabores de la gastronomía mexicana. Esto además de que se trata de una cocinera muy hermosa y el Grande del Egeo quiere conocerla en persona.

“Me gustaría hablar sobre usted”, le escribió en un mensaje llevado por Teseo, pero la cocinera demostró tener poco sentido del humor: “¿Por qué no, mejor aún, habla sobre su madre?”, le respondió por el mismo conducto. “Bueno, si lo que usted busca es hablar sobre mí, con todo gusto me pongo bajo usted”, iba a replicar, pero se contuvo por temor a caer en un juego retórico. “Mejor luego vemos cómo nos acomodamos”, concluyó.

Audaz que es el Héroe, sin duda. Esta anécdota recuerda el lance que tuvo con doña Sylvia Kristel, aquella famosa actriz y modelo que protagonizara la película Emmanuelle, cumbre del erotismo francés de los setentas. En un acto de perversidad, el Señor del Egeo, por medio de sesudas cartas, a punto estuvo de convencer a la holandesa de ordenarse como monja carmelita, para luego seducirla ya con hábito y todo.

Debe considerarse que el Icono de Creta por aquellos años estaba leyendo a Sor Juana Inés de la Cruz (Juana de Asbaje y Ramírez tiene un cierto tufillo a ‘Paquita la del Barrio’) con sus cartas a Sor Filotea y a San Goloteo, por lo que su mediterránea imaginación se le desbocó más de una vez. Resulta por demás perverso que alguien, aunque se trate de un semidiós, se pueda excitar con la túnica parda de esa orden de pobreza extrema.

Sin duda habrá quienes sostengan que en lo que respecta a las perversiones hay mar de fondo, y que hasta se dio el caso de un político del patio que aseveró que con una botella de Bacardí blanco, hasta Elba Esther Gordillo tiene buenas piernas, pero esas depravaciones no serán discutidas aquí porque siguiendo esa lógica vamos a terminar con que el tequila hace de Carmen Salinas una diosa erótica y…

Pero dejemos tales fangos y regresemos a lo que nos ocupa: los proyectos del 2016 de Asterión o El Minotauro, que de vez en vez conviene recordar al lector el nombre de pila del Héroe. En su dilatado viaje a la gran capital mexicana visitara el Museo Nacional de Antropología e Historia para contemplar in situ la ‘Piedra del Sol’ de la que hablara Octavio Paz y la pulquería La Hija de Moctezuma, de la que hablara Renato Leduc.

Es posible que luego de visitar esta cantina, una de las más añejas de la ciudad de México (1933) y la que fuera inaugurada por Abelardo Rodríguez allá en Xochimilco- la actual está en la Colonia Jardín Balbuena- vaya a La Polar, en la San Rafael, la que tiene por divisa “oasis para el crudo”, y que es la única que abre sus puertas a las siete de la mañana los 365 días del año, con especialidad en birria.

Pero El Escriba advierte que el texto está deviniendo en guía turística de la capital del país, por lo que ha de dar certero golpe de timón, porque si el tal golpe no es certero la cosa se pone fea. Esto recuerda a aquellos zafios políticos que dicen girar órdenes  precisas a sus subalternos, y ganas dan de decirles que mejor las giren ambiguas porque, al fin y al cabo, sus lacayos no las van a acatar. En fin, vamos a otro tema…

Al inicio del pasado diciembre, en una de sus maniobras ya clásicas, la diáfana Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales, la Semarnat, tuvo a bien autorizar la edificación de un nuevo hotel de la cadena española Riu en Punta Nizuc, en el corazón de Cancún, en un área por demás frágil en lo que toca a la preservación de los manglares y de la propia duna costera; un área muy importante para el equilibrio ecológico de la zona.

Si bien la instancia realizó una disque consulta pública, no se dio a conocer el resultado de la misma y sobre todo qué se haría para conservar el mangle de la zona que se vería afectada –olvidadiza que es la Semarnat- y de remate en qué condiciones se edificaría la planta desalinizadora del proyecto inmobiliario y, hasta donde se sabe, cuyos residuos (salmuera) serían vertidos al manto acuífero.

El problema para esta cadena hotelera que ha sido llevada a juicio por los diversos daños ambientales que ha causado en el Estado, es que el Centro Mexicano de Derecho Ambiental, el Cemda, interpuso un amparo contra la autorización dada por la Semarnat por no cumplir esta con las obligatoriedades legales del caso y, sobre todo, por permitir sino es que auspiciar la afectación del manglar.

¿Recuerda el lector el escándalo de hace unos pocos meses por la aprobación del Plan de Desarrollo Urbano del Municipio Benito Juárez, aquel que fuera objetado por varias asociaciones civiles y ambientales? Bueno, pues aprovechando ese plan y con el sospechoso aval de las autoridades locales, la cadena hotelera obtuvo la autorización para aumentar la densidad del proyecto original de 4 a 16 niveles y de 75 a 265 cuartos por hectárea.

Para principios de año, cual se dijo, comenzará la batalla legal entre el Cemda y la venal Semarnat, instancia que día a día se va ajando tras el arribo de su don Rafael Pacchiano como su titular. Al joven exdiputado del Partido Verde sólo le falta ser compadre de Jorge Emilio González (a) el Niño Verde’ para acabar el cuadro… Joder, ya lo es. Bien, le falta ser brody del Remby Estrada para acabar con el cuadro.  (Continuará)

 

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Nicolás Durán de la Sierra

Originario de la Ciudad de México (1960) estudió periodismo en la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, con cursos externos de filosofía e Historia de la Literatura en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM Y de Economía en la Universidad Autónoma de Madrid, España.
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