Las remesas de los mexicanos que viven y trabajan en Estados Unidos, porque nacieron allí o lo hacen en forma documentada o indocumentada –36 millones de paisanos–, alcanzaron un nuevo récord, de acuerdo con el Banco de México, institución autónoma y dirigencia más bien crítica y distante del presidente Andrés Manuel, al alcanzar de enero a junio 19 mil 74 millones de dólares, cantidad que superó en 10.5% a la del mismo lapso de 2019.

López Obrador se equivocó en su pronóstico sólo por 82 millones de dólares sobre las benditas remesas de los mexicanos laboriosos en Gringolandia, cualidad que ya reconoce el troglodita de la Casa Blanca porque busca desesperado el voto latino para revertir la pronunciada caída que sufre en las preferencia, al punto de proponer en forma tramposa de pregunta la posposición de la fecha para la cita electoral.

La pregunta que todavía no encuentra respuesta entre especialistas y abundantes columnistas que todo ideologizan –en base al dogma neoliberal, que hacen política partidista desde la información y el comentario arropados en el odio más que en el análisis y la crítica documentados–, consiste en por qué la tendencia al crecimiento de las remesas cuando EU padece la recesión más pronunciada de su historia con 32.9% y 40 millones de desempleados en el segundo trimestre de 2020. Incomparable con la mexicana que según cifras preliminares del Instituto Nacional de Estadística alcanzó 17.3% entre abril y junio la caída del producto interno bruto y 1 millón de desempleados formales; en tanto que Obrador la estima en 10%.

Tres son las razones del crecimiento sostenido de las remesas, al decir de analistas de la trasnacional BBVA, y que benefician a 10 millones de familias. 1) Las condiciones de empleo de los migrantes en Estados Unidos, que mejoraron marginalmente en junio en comparación con mayo, aunque fueron peores a las registradas antes de la pandemia. 2) Debido a las limitaciones de movilidad, muchos migrantes transfronterizos y personas que regularmente viven en México y trabajan en USA decidieran hacer envíos de dinero mediante el sistema financiero en vez de entregarlo personalmente en México, como hacían antes de la pandemia. 3) Las remesas de los migrantes con más arraigo en Estados Unidos casi no se vieron afectadas por la crisis de covid-19. El arraigo puede estar relacionado con un superior porcentaje de migrantes con ciudadanía y residencia permanentes, más empleos formales y de mayor calidad, y más redes sociales (amigos y familiares) de apoyo y protección.

Pertinentes explicaciones que eluden la confianza que suscita entre franjas de paisanos el clima de gobernanza y tranquilidad social que vive México en los últimos 20 meses, bajo el liderazgo institucional de López Obrador y al que apoyan la mayoría de los ciudadanos –entre 60 y 70% en dependencia de la casa encuestadora, pero que en cualesquiera casos es demasiado superior al número de ciudadanos que lo votó hace 25 meses–; argumento que para efectos de impugnar el encuentro con Donald John Trump fue sobredimensionado por los voceros de la todavía desarticulada oposición con el argumento de que coadyuvaría mucho a la relección del magnate.

Oposición que descubre que por la vía de nueve de sus 25 gobernadores tiene más incidencia en la realidad nacional, así sea a costa de partidizar la decisiva batalla contra covid-19, evidenciar sus tempranos apetitos electorales y obligar a Javier Corral, gobernador de Chihuahua, a deslindarse. Hernández lo explica en sólo 13 palabras: https://www.jornada.com.mx/2020/08/02/cartones/0

Acuse de recibo

Del economista Víctor Ramos Plascencia: “Carlos Urzúa destila veneno (…) un artículo de muy mala fe y con verdades a medias, que seguramente ya habrás visto, lo acaba de publicar. Te agradecería, si con base en tu acervo de datos, nos pudieras apoyar con una enumeración sucinta de acciones del gobierno de la 4T que desmientan el dicho del artículo de ese sujeto, cuyo párrafo final te copio más abajo. Una de las objeciones más obvias a sus argumentos, al igual que cuando se quiere comparar a México con la respuesta de Alemania ante el C19 es la naturaleza de las economías. La de nuestro país arrastra el fardo de ser una economía dependiente, entre otros, debilidad de la recaudación por los problemas de evasión y elusión ‘estructurales’ en muchos casos, que apenas se están corrigiendo. Por si fuera poco, está el sabotaje directo de la IP que se ha negado a invertir y apoyar proyectos clave. (…) Su actitud hipócrita nos recuerda a Sor Juana: ‘… ¿Qué humor puede ser más raro / que el que, falto de consejo, / él mismo empaña el espejo / y siente que no esté claro…?’” (…) El redactor es uno más de los 40 de millones de mexicanos que practican el “¡Quédate en casa!” desde el 20 de marzo. Apenas el sábado 1 salí más allá de ocho cuadras de mi domicilio, a Polanco para comer y conversar con la colega y amiga Manú Dornbierer.

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