Curiosidades

¿Por qué las hamburguesas de McDonald’s no se pudren?

Desde que una fotógrafa neoyorquina decidiera ‘revelar’ la supuesta inmortalidad de una hamburguesa que compró en una sucursal de McDonald’s doce años antes, la creencia popular es que la comida de esta cadena de restaurantes de comida rápida no se pudre debido a la alta cantidad de químicos que contiene, ha dado a vuelta al mundo.

Sin embargo, existe una razón por la cual una BigMac no sufre un proceso de putrefacción como el que esperaríamos y el chef J. Kenji López-Alt la revela.

De acuerdo al también autor del bestseller The Food Lab, una hamburguesa de McDonald’s, al igual que otras cocinadas en casa con el mismo tamaño e ingredientes, no puede pudrirse por resultado de la salación, un método que la humanidad ha dominado por miles de años.

Así como la cecina y la machaca, la carne de una BigMac o Cuarto de Libra contiene suficiente sal entre sus fibras como para evitar la putrefacción.

La presencia de sal inhibe el desarrollo de bacterias y permite que el producto se deshidrate, protegiéndola aún más de la putrefacción.

Este mismo principio se aplica a las galletas saladas, mismas que pueden mantenerse por meses sin presentar moho.

Kenji recuerda que él mismo preparó hamburguesas que tampoco se pudrieron debido a que la sal que contenían ‘secaron el agua’ que las bacterias necesitan para desarrollarse y pudrir algo.

También ayuda que McDonald’s cocine sus hamburguesas a temperaturas muy altas, lo que permite un tiempo de vida más largo.

Sin embargo, no es recomendable guardar carne de hamburguesas para comerlas tres meses después, pues existe un gran peligro de contraer una infección estomacal.

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