Raúl Caraveo Toledo

Papa Francisco; No seamos egoístas

Que se desprende  de 11 discursos, 5 homilías y un Ángelus”

De un análisis de los 17 discursos del Papa Francisco en México podemos empezar a elaborar una posible ruta que permita estimar  cambios a mediano plazo, así ha ocurrido en otros países con los últimos Papas de la iglesia católica. Por lo cual haré un breve repaso y análisis de las partes más importantes –que seleccioné- que demanda el cambio en nuestro país.

1er. Discurso, encuentro con las autoridades, sociedad civil y cuerpo diplomático, sábado 13; “México hoy tiene rostro joven. Un pueblo con juventud es un pueblo capaz de renovarse, transformarse (…) nos desafía positivamente el presente. . La experiencia nos demuestra que cada vez que buscamos el camino del privilegio o beneficio de unos pocos en detrimento del bien de todos, tarde o temprano, la vida en sociedad se vuelve un terreno fértil para la corrupción, el narcotráfico, la exclusión de las culturas diferentes, la violencia e incluso el tráfico de personas, el secuestro y la muerte, causando sufrimiento y frenando el desarrollo.”

2º. Discurso en el encuentro con los obispos de México en la Catedral, sábado 13; “La Iglesia no necesita de la oscuridad para trabajar. Vigilen para que sus miradas no se cubran de las penumbras de la niebla de la mundanidad;  no se dejen corromper por el materialismo trivial ni por las ilusiones seductoras de los acuerdos debajo de la mesa; no pongan su confianza en los «carros y caballos» de los faraones actuales, porque nuestra fuerza es la «columna de fuego» que rompe dividiendo en dos las marejadas del mar, sin hacer grande rumor (…) No pierdan, entonces, tiempo y energías en las cosas secundarias, en las habladurías e intrigas, en los vanos proyectos de carrera, en los vacíos planes de hegemonía, en los infecundos clubs de intereses o de consorterías. No se dejen arrastrar por las murmuraciones y las maledicencias. Introduzcan a sus sacerdotes en esta comprensión del sagrado ministerio. (…)

“Sólo comenzando por las familias; acercándonos y abrazando la periferia humana y existencial de los territorios desolados de nuestras ciudades; involucrando a las comunidades parroquiales, las escuelas, las instituciones comunitarias, las comunidades políticas, las estructuras de seguridad; sólo así se podrá liberar totalmente de las aguas en las cuales lamentablemente se ahogan tantas vidas, sea la vida de quien muere como víctima, sea la de quien delante de Dios tendrá siempre las manos manchadas de sangre, aunque tenga los bolsillos llenos de dinero sórdido y la conciencia anestesiada. (…)No se cansen en cambio de recordarle a su Pueblo cuánto son potentes las raíces antiguas, que han permitido la viva síntesis cristiana de comunión humana, cultural y espiritual que se forjó aquí. Recuerden que las alas de su Pueblo ya se han desplegado varias veces por encima de no pocas vicisitudes. Custodien la memoria del largo camino hasta ahora recorrido y sepan suscitar la esperanza de nuevas metas, porque el mañana será una tierra «rica de frutos» aunque nos plantee desafíos no indiferentes. (…) La misión es vasta y llevarla adelante requiere múltiples caminos. Y, con más viva insistencia, los exhorto a conservar la comunión y la unidad entre ustedes. Esto es esencial hermanos, esto no está en el texto pero me sale ahora: si tienen que pelearse, peléense, si tienen que decirse cosas, se las digan, pero como hombres, en la cara y como hombres de Dios, que después van a rezar juntos, a discernir juntos y si se pasaron de la raya, a pedirse perdón pero mantengan la unidad del cuerpo episcopal. (…)

No se necesitan «príncipes», sino una comunidad de testigos del Señor. (…)Queridos hermanos, el Papa está seguro de que México y su Iglesia llegarán a tiempo a la cita consigo mismos, con la historia, con Dios. Tal vez alguna piedra en el camino retrasa la marcha, y la fatiga del trayecto exigirá alguna parada, pero no será jamás bastante para hacer perder la meta. Porque, ¿puede llegar tarde quien tiene una Madre que lo espera? ¿Quién continuamente puede sentir resonar en el propio corazón «no estoy aquí, Yo, que soy tu Madre»?”

3º. Homilía en la misa en la Basílica de Guadalupe. Sábado 13. Sin destacar.

4º. Homilía en la misa del Centro de Estudios de Ecatepec, domingo 14. Ángelus; “Quiero invitarlos hoy a estar en primera línea, a primerear en todas las iniciativas que ayuden a hacer de esta bendita tierra mexicana una tierra de oportunidad. Donde no haya necesidad de emigrar para soñar; donde no haya necesidad de ser explotado para trabajar; donde no haya necesidad de hacer de la desesperación y la pobreza de muchos el oportunismo de unos pocos. Una tierra que no tenga que llorar a hombres y mujeres, a jóvenes y niños que terminan destruidos en las manos de los traficantes de la muerte.”

5º. Palabras del Papa en el encuentro con niños, familiares y personal médico en la visita al hospital pediátrico “Federico Gómez” domingo 14; “Tan importante la cariñoterapia, tan importante. A veces una caricia ayuda tanto a recuperarse.”

6º. Homilía en la misa con las comunidades indígenas de Chiapas en San Cristóbal de las Casas, lunes 15; “En esta expresión, hay un anhelo de vivir en libertad, hay un anhelo que tiene sabor a tierra prometida donde la opresión, el maltrato y la degradación no sean moneda corriente. En el corazón del hombre y en la memoria de muchos de nuestros pueblos está inscrito el anhelo de una tierra, de un tiempo donde la desvalorización sea superada por la fraternidad, la injusticia sea vencida por la solidaridad y la violencia sea callada por la paz. (…) De muchas maneras y de muchas formas se ha querido silenciar y callar este anhelo, de muchas maneras han intentado anestesiarnos el alma, de muchas formas han pretendido aletargar y adormecer la vida de nuestros niños y jóvenes con la insinuación de que nada puede cambiar o de que son sueños imposibles. Frente a estas formas, la creación también sabe levantar su voz; «esta hermana clama por el daño que le provocamos a causa del uso irresponsable y del abuso de los bienes que Dios ha puesto en ella. Hemos crecido pensando que éramos sus propietarios y dominadores, autorizados a expoliarla. La violencia que hay en el corazón humano, herido por el pecado, también se manifiesta en los síntomas de enfermedad que advertimos en el suelo, en el agua, en el aire y en los seres vivientes. Por eso, entre los pobres más abandonados y maltratados, está nuestra oprimida y devastada tierra, que “gime y sufre dolores de parto”.

7º. Discurso en el encuentro con las familias en el estadio Víctor Manuel Reyna  en Tuxtla Gutiérrez, lunes 15; “Pensemos en toda la gente, todas las mujeres, que pasan por lo que pasó Beatriz. La precariedad, la escasez, el no tener muchas veces lo mínimo nos puede desesperar, nos puede hacer sentir una angustia fuerte ya que no sabemos cómo hacer para seguir adelante y más cuando tenemos hijos a cargo. La precariedad no sólo amenaza el estómago (y eso es ya decir mucho eh), sino que puede amenazar el alma, nos puede desmotivar, sacar fuerza y tentar con caminos o alternativas de aparente solución, pero que al final no solucionan nada. Y vos fuiste valiente Beatriz, gracias. Existe una precariedad que puede ser muy peligrosa, que se nos puede ir colando sin darnos cuenta, es la precariedad que nace de la soledad y el aislamiento. Y el aislamiento siempre es un mal consejero. La forma de combatir esta precariedad y aislamiento, que nos deja vulnerables a tantas aparentes soluciones, como las que Beatriz mencionaba, se tiene que dar a diversos niveles. Una, es por medio de legislaciones que protejan y garanticen los mínimos necesarios para que cada hogar y para que cada persona pueda desarrollarse por medio del estudio y un trabajo digno.”

8º. Homilía en la misa con sacerdotes, religiosos, religiosas, consagrados y seminaristas. Morelia, martes 16; “Él rezó para que sus discípulos -de ayer y de hoy- no cayéramos en la tentación. ¿Cuál puede ser una de las tentaciones que nos pueden asediar? ¿Cuál puede ser una de las tentaciones que brota no sólo de contemplar la realidad sino de caminarla? ¿Qué tentación nos puede venir de ambientes muchas veces dominados por la violencia, la corrupción, el tráfico de drogas, el desprecio por la dignidad de la persona, la indiferencia ante el sufrimiento y la precariedad? ¿Qué tentación podemos tener nosotros una y otra vez, nosotros llamados a la vida consagrada, al presbiterado, al episcopado, que tentación podemos tener frente a todo esto, frente a esta realidad que parece haberse convertido en un sistema inamovible? Creo que la podríamos resumir con una sola palabra: resignación. Y frente a esta realidad nos puede ganar una de las armas preferidas del demonio, la resignación. ¿Y qué le vas a hacer?, la vida es así. Una resignación que nos paraliza y nos impide no sólo caminar, sino también hacer camino; una resignación que no sólo nos atemoriza, sino que nos atrinchera en nuestras «sacristías» y aparentes seguridades; una resignación que no sólo nos impide anunciar, sino que nos impide alabar. Nos quita la alegría, el gozo de la alabanza. Una resignación que no sólo nos impide proyectar, sino que nos frena para arriesgar y transformar. Por eso, Padre nuestro, no nos dejes caer en la tentación. (…) Padre, papá, abba, no nos dejes caer en la tentación de la resignación, no nos dejes caer en la tentación de la asedia, no nos dejes caer en la tentación de la pérdida de la memoria, no nos dejes caer en la tentación de olvidarnos de nuestros mayores que nos enseñaron con su vida a decir: Padre Nuestro.”

9º. Palabras en su encuentro con niños en la visita a la Catedral de Morelia, martes 16; “Los felicito, los felicito en serio. El arte, el deporte ensanchan el alma y hacen bien, con aire fresco y no aplastan la vida. Sigan siendo creativos, sigan así, buscando la belleza, las cosas lindas, las cosas que duran siempre y nunca se dejen pisotear por nadie.”

10º. Discurso en el encuentro con los jóvenes en el estadio José María Morelos, martes 16; “Uno de los mayores tesoros de esta tierra mexicana tiene rostro joven, son sus jóvenes. Sí, son ustedes la riqueza de esta tierra. Cuidado, no dije la esperanza de esta tierra, dije: «Su riqueza». Una montaña puede tener minerales ricos que van a servir para el progreso de la humanidad, es su riqueza pero esa riqueza hay que transformarla en esperanza con el trabajo como hacen los mineros cuando van sacando esos minerales. Ustedes son la riqueza, hay que transformarla en esperanza. (…)La esperanza está amordazada por lo que te hacen creer, no te la dejan surgir. La principal amenaza es cuando uno siente que tiene que tener plata para comprar todo, incluso el cariño de los demás. La principal amenaza es creer que por tener un gran «carro» sos feliz. (…)Y entiendo que muchas veces se vuelve difícil sentirse la riqueza cuando nos vemos continuamente expuestos a la pérdida de amigos o de familiares en manos del narcotráfico, de las drogas, de organizaciones criminales que siembran el terror. Es difícil sentirse la riqueza de una nación cuando no se tienen oportunidades de trabajo digno.”

11º. Ciudad Juárez, discurso en el Centro de Rehabilitación Social No. 3, miércoles 17 ; “Celebrar el Jubileo de la Misericordia con ustedes es recordar el camino urgente que debemos tomar para romper los círculos de la violencia y de la delincuencia. Ya tenemos varias décadas perdidas pensando y creyendo que todo se resuelve aislando, apartando, encarcelando, sacándonos los problemas de encima, creyendo que estas medidas solucionan verdaderamente los problemas. Nos hemos olvidado de concentrarnos en lo que realmente debe ser nuestra verdadera preocupación: la vida de las personas; sus vidas, las de sus familias, las de aquellos que también han sufrido a causa de este círculo de violencia. La misericordia divina nos recuerda que las cárceles son un síntoma de cómo estamos en la sociedad, son un síntoma en muchos casos de silencios, de omisiones que han provocado una cultura del descarte. Son un síntoma de una cultura que ha dejado de apostar por la vida; de una sociedad que poco a poco ha ido abandonando a sus hijos.

La misericordia nos recuerda que la reinserción no comienza acá en estas paredes; sino que comienza antes, comienza «afuera», en las calles de la ciudad. La reinserción o rehabilitación, -como le llamen- comienza creando un sistema que podríamos llamarlo de salud social, es decir, una sociedad que busque no enfermar contaminando las relaciones en el barrio, en las escuelas, en las plazas, en las calles, en los hogares, en todo el espectro social. Un sistema de salud social que procure generar una cultura que actúe y busque prevenir aquellas situaciones, aquellos caminos que terminan lastimando y deteriorando el tejido social.”

12º. Discurso en el encuentro con el mundo del trabajo en el Colegio de Bachilleres de Chihuahua, miércoles 17; “Uno de los flagelos más grandes a los que se ven expuestos los jóvenes es la falta de oportunidades de estudio y de trabajo sostenible y redituable que les permita proyectarse, y esto genera en tantos casos, tantos casos, situaciones de pobreza y marginación. Y esta pobreza y marginación es el mejor caldo de cultivo para que caigan en el círculo del narcotráfico y de la violencia. Es un lujo que hoy no nos podemos dar; no se puede dejar solo y abandonado el presente y el futuro de México. (…)Cada vez que la integridad de una persona es violada, toda la sociedad es la que, en cierta manera, empieza a deteriorarse. Y esto que dice la Doctrina Social de la Iglesia no es en contra de nadie, sino a favor de todos. (…)

¿Qué quiere dejar México a sus hijos? ¿Quiere dejarles una memoria de explotación, de salarios insuficientes, de acoso laboral o de tráfico de trabajo esclavo? ¿O quiere dejarles la cultura de la memoria de trabajo digno, del techo decoroso y de la tierra para trabajar? Tres T. Trabajo, techo y tierra. ¿En qué cultura queremos ver nacer a los que nos seguirán? ¿Qué atmósfera van a respirar? ¿Un aire viciado por la corrupción, la violencia, la inseguridad y desconfianza o, por el contrario, un aire capaz de generar alternativas, generar renovación o cambio? Generar es ser co-creadores con Dios. Claro, eso cuesta. Sé que lo que estoy planteando no es fácil, pero sé también que es peor dejar el futuro en manos de la corrupción, del salvajismo y de la falta de equidad. Sé que no es fácil muchas veces armonizar todas las partes en una negociación, pero sé también que es peor, y nos termina haciendo más daño, la carencia de negociación y la falta de valoración.” (…) Los invito a soñar el México que sus hijos se merecen; el México donde no haya personas de primera segunda o de cuarta, sino el México que sabe reconocer en el otro la dignidad de hijo de Dios.”

13º. Homilía en la misa en la feria de Ciudad Juárez, Chihuahua, miércoles 17; “Aquí en Ciudad Juárez, como en otras zonas fronterizas, se concentran miles de migrantes de Centroamérica y otros países, sin olvidar tantos mexicanos que también buscan pasar «al otro lado». Un paso, un camino cargado de terribles injusticias: esclavizados, secuestrados, El Papa Francisco en México 83 extorsionados, muchos hermanos nuestros son fruto del negocio de tráfico humano, de la trata de personas.

No podemos negar la crisis humanitaria que en los últimos años ha significado la migración de miles de personas, ya sea por tren, por carretera e incluso a pie, atravesando cientos de kilómetros por montañas, desiertos, caminos inhóspitos. Esta tragedia humana que representa la migración forzada hoy en día es un fenómeno global. Esta crisis, que se puede medir en cifras, nosotros queremos medirla por nombres, por historias, por familias. Son hermanos y hermanas que salen expulsados por la pobreza y la violencia, por el narcotráfico y el crimen organizado. Frente a tantos vacíos legales, se tiende una red que atrapa y destruye siempre a los más pobres. No sólo sufren la pobreza sino que además tienen que sufrir todas estas formas de violencia. Injusticia que se radicaliza en los jóvenes, ellos, «carne de cañón», son perseguidos y amenazados cuando tratan de salir de la espiral de violencia y del infierno de las drogas. ¡Y qué decir de tantas mujeres a quienes les han arrebatado injustamente la vida!”

14o. Saludo final del Papa Francisco para todo México, miércoles 17;  “El escritor mexicano Octavio Paz dice en su poema Hermandad:

«Soy hombre: duro poco y es enorme la noche.
Pero miro hacia arriba: las estrellas escriben.
Sin entender comprendo: también soy escritura
y en este mismo instante alguien me deletrea»

“Tomando estas bellas palabras, me atrevo a sugerir que aquello que nos deletrea y nos marca el camino es la presencia misteriosa pero real de Dios en la carne concreta de todas las personas, especialmente de las más pobres y necesitadas de México.”

“La noche nos puede parecer enorme y muy oscura, pero en estos días he podido constatar que en este pueblo existen muchas luces que anuncian la esperanza; he podido ver en muchos de sus testimonios, en sus rostros, la presencia de Dios que sigue caminando en esta tierra, guiándolos y sosteniéndolos en la esperanza; muchos hombres y mujeres, con su esfuerzo de cada día, hacen posible que esta sociedad mexicana no se quede a oscuras. Muchos hombres y mujeres a lo largo de las calles cuando pasaba levantaban sus hijos, me los mostraban. Son el futuro de México, cuidémoslos, amémoslos. Esos chicos son profetas del mañana, son signo de un nuevo amanecer y les aseguro que por ahí en algún momento sentía como ganas de llorar al ver tanta esperanza en un pueblo tan sufrido.”

Hasta aquí un breve recorrido por los discursos del Papa Francisco en su visita a México, con los temas que tanto esperábamos los mexicanos se tocaran en forma directa y con clara alusión a los responsables, sin embargo el mensaje al margen de las referencias estrictamente religiosas, resalta una preocupación más allá de las palabras directas emitidas públicamente. Me refiero a –una vez conocido el contexto- el mensaje a los auditorios y a las referencias indirectas a los aludidos, no presentes en todas las reuniones.

Por primera ocasión un Papa es recibido con honores de visita de un jefe de estado; en Palacio Nacional es honrado con toda la estructura del poder político de todos los niveles de gobierno y de los tres poderes de la nación. La importancia en sí de ese detalle ya reviste un tema de análisis; las autoridades de la iglesia saben el significado de ese reconocimiento y el poder que ello encierra en la presencia de cualquier mensaje pastoral, evangélico o político.

La capacidad de transformación o renovación de la iglesia católica es camaleónica a través de los siglos, en México no es la excepción; el papel que han jugado las autoridades eclesiásticas  de lado del poder político no es un mito.

La disminución de feligreses católicos en México que ahora ronda  80%,  (se menciona de una pérdida de alrededor del 16 por ciento en los últimos años) es una preocupación, siendo México uno de los tres lugares más importantes en número de católicos con Brasil y Estados Unidos. Todo bajo el mando de los príncipes actuales de la iglesia de los que es harto conocido su vergonzoso desempeño los últimos años y bajo las condiciones sociales que atravesamos, bajo la problemática actual, poco se destaca en los discursos como categorías las siguientes; NARCOPOLÍTICA, DESAPARICIONES FORZOSAS, VIOLACIÓN A LOS DERECHOS HUMANOS, IMPUNIDAD, CORRUPCIÓN, ASESINATOS DE ESTADO, ASESINATOS Y DESAPARICIÓN DE PERIODISTAS EN SU EJERCICIO PROFESIONAL, PEDERASTÍA, FEMINICIDIOS.  Para citar solo algunos, usted puede ampliar la lista. Sabemos todos que en México se asesina y persigue hasta su desaparición a estudiantes casi adolescentes, periodistas, fotoperiodistas, mujeres, luchadores y luchadoras sociales, y un interminable etcétera. (Aquí me surge una pregunta; ¿Hasta dónde podrá llegar el cinismo de la clase política mexicana?)

Jorge Mario Bergoglio, su santidad Francisco, lo sabe perfectamente, de igual forma que todo su equipo de trabajo; pero saben también que son parte de un guion  internacional, que los cambios vienen de dentro y de abajo hacia arriba; que la semilla que está sembrando más tiene que ver con un lenguaje cifrado, con un meta lenguaje, que con una condena directa, populachera y estrambótica. Así no actúan los Papas, aunque no nos guste algunos casos sumamente desgastados en México son bandera política de un grupo o de otro. Los mismos de siempre.

Con lo declarado por Jorge Mario Bergoglio es más que suficiente para la renuncia inmediata de Norberto Rivera y todo su equipo; así como para una renovación total. El encuentro se enmarca también con actos llenos de simbolismo que el Papa nos dio, humildad y reconocimiento ante la tumba de Samuel Ruiz y todo lo que éste representa y por lo que luchó de lado de los indígenas y excluidos. La visita tuvo más mensajes corporales incluso que sería abrumador citar.

Si los mensajes públicos son una muestra de su actuar y pensar en privado es de esperar buenas reacciones paulatinamente, poco a poco, de la iglesia católica en su conjunto desde el párroco y la monja del pueblo más modesto de la república mexicana.

El Papa se fue y en su largo vuelo en entrevista con corresponsales de todo el mundo dijo cosas interesantes, fuera del script, fuera de territorio nacional; lo más importante es que sabía de la tregua entre autoridades y el crimen organizado en Juárez, me pregunto no habrá sido esa tregua en todos los sitios que visitó? Curiosamente la noche previa a su llegada el jueves  casi a media noche una guerra interna en el penal de Topo Chico Nuevo León matan  casi medio centenar de presos, de un solo bando, ante la ausencia de autoridades y se desata por los medios de comunicación una desequilibrada condena a el gobernador electo democráticamente como candidato independiente Jaime Rodríguez Calderón El Bronco, durante más de 25 minutos por el noticiero de Televisa – se pretende hacer añicos al nobel gobernador, y así continúa una semana de descalificaciones, agresión y denostación al gobierno de Nuevo León con los mismos  periodistas orgánicos de Televisa y la radio asociada. Es parte de un patrón o es mera coincidencia cuando El Bronco sabemos ocupa el segundo lugar en preferencias electorales para la presidencia de la República Mexicana, si hoy fueran las elecciones, debajo de Andrés Manuel López Obrador.

Los mensajes recientes del Papa así me hacen entenderlo, así surgió el cambio en Polonia con Lech Walesa a fines de la década de los ochentas. Le invito a analizar los mensajes más destacados sobre las palabras de Jorge Mario Bergoglio el Papa Francisco en México y no quedarnos en la superficialidad y crítica fácil.

Gracias por su lectura

@raulcaraveo

*Raúl Caraveo Toledo es licenciado en ciencia política por la UAM, con estudios de maestría en administración y diplomado en derecho electoral, ha sido analista de estudios económicos en PEMEX, catedrático de la Facultad de Psicología y la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la  Universidad Veracruzana y de otras instituciones particulares, consejero electoral ciudadano del IFE-INE de 2005 a 2015 en Quintana Roo; asesor del XIII Congreso Local de Q Roo. Actualmente Conalep Quintana Roo y colaborador de www.eldianewschicago.com  www.sdpnoticias.com y otros medios de Veracruz y Quintana Roo.

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Raúl Caraveo Toledo

Raúl Caraveo Toledo es licenciado en ciencia política por la UAM, ex catedrático de las Facultades de Psicología y de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana, ha sido analista de estudios económicos de PEMEX y Consejero electoral del IFE-INE de Quintana Roo de 2005 a 2015, ex asesor de la XIII legislatura de Quintana Roo, Conalep Quintana Roo, escribe para www.sdpnoticias.com www.gobernantes.com www.revistadigitalqr.com.mx www.todoincluidolarevista.com www.tmj.mx www.laprensaus.com www.eldianewschicago.com
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