Ana Ledesma Canaán

No Hay Madre Ni Hijo Perfecto

Ana-Ledesma Canaan

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El cine es la más completa de todas las artes porque las contiene todas; una buena película debe ser creativa, imaginativa, original, sorprendente, sensible a las terribles contradicciones del ser humano, capaz de aportarnos una mirada distinta sobre la realidad. Me considero aficionada al cine desde muy pequeña, fue una de las materias que más disfrute en mi carrera de Comunicación. El cine me ha ayudado a soñar despierta, a comprender mejor el sentido de la vida. Soy afortunada porque he convivido con guionistas, productores y Directores de gran trascendencia, como Alfonso Cuaron, Guillermo del Toro, Berta Navarro, Carlos Carrera, entre otros. Recuerdo cuando conocí a Cuaron, al presentar su Opera Prima “La Princesita” qué tiempos aquellos, en el festival internacional de Cine de Cancún, el rostro de hoy multipremiado Director era de sorpresa, cuando los críticos de cine le hacían señalamientos sobre su film.

El cine nos permite expresar lo que por otra vía de comunicación no podríamos sentir y entender al mismo tiempo. Comparto con ustedes una reflexión, después de ver por segunda vez la película “Marte necesita madres” (Mars needs moms) Dirigida por Simon Wells.

Saca la basura, cómete el brócoli’ ¿Quién necesita aguantar a una madre? Pero cuando unos marcianos secuestran a su Madre, Milo, un niño de nueve años, se da cuenta de cuánto la necesita. Milo intentará salvar a su Madre, lo que le llevará a ser polizón en una nave espacial, a viajar a un complejísimo planeta con múltiples niveles, y a enfrentarse a una nación alienígena y a su líder. Con la ayuda de un experto en tecnología, un terrícola clandestino y una niña marciana rebelde, Milo tendrá que recuperar a su madre.

No fue una película premiada por la academia ni nominada al Oscar, pero eso es lo de menos; aquí lo rescatable es la forma en que aborda el tema en que un niño cree no necesitar a su Madre y supone que estaría mejor sin ella, “se la hacen efectiva” y la secuestran, hasta que sucede eso, el la valora. ¿Algún parecido con la realidad? Vivimos en un mundo que ha puesto niveles de exigencia exageradamente altos, con unos parámetros de “ideales” que después no pueden cumplirse. El rol de la mujer ha cambiado de forma estrepitosa en los siglos recientes; y aunque las mujeres salgan a trabajar fuera de casa, también se le exige que el hogar esté limpio, en orden, que ella esté bella, ¡cuidado y engorda! El esposo y los hijos perfectamente atendidos ah… y todo con una sonrisa en los labios.

No hay Madre perfecta, pero tampoco hijo, eso si hay que puntualizarlo; existen tantos tipos de Madres como de mujeres, hay madres que se pasan casi todo el día en la cocina y otras que les parece mejor encargan una pizza o comida a domicilio; hay Madres que dedican las 24 horas del día a sus hijos y las hay que trabajan más de 8 horas fuera de casa; hay Madres que abrigan a sus niños para que no se enfríen y otras que les dejan andar descalzos para que creen sus propias defensas, Hay Madres perfeccionistas, ansiosas, desordenadas, controladoras, ninguna es buena y las otras malas, todas son Madres, son antes que todo seres individuales y humanos. Así que puedes hacerte un gran favor si eres Madre: no permitas que te juzguen, se la mejor Madre que tú te permitas ser, sin culpas, si el Esposo es el que te juzga que se quede y haga tu rol una semana completa, si tu hijo quiere borrarte del mapa hazle ver con amor que la familia es la base de la sociedad y que la Madre que él (o ella) desprecian otros pueden anhelar.

Date un respiro y… ¡brinda por ti! Eres única.

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Ana Ledesma Canaán

Egresada de la Universidad Latinoamericana, México Distrito Federal de la carrera de Comunicación y Relaciones Publicas. Directora General de TodoIncluidoLaRevista.com
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