Raúl Caraveo Toledo

Nassim Joaquín Ibarra; historia de Cozumel y Quintana Roo del siglo XX

“El Tatich significa tener dones de mando que practican el esfuerzo, la tolerancia y amabilidad; se dice que se les ve como muy ordenados pero es gracias a sus conocimientos en todo lo que es material que no se conforman con las cosas como están, tienen que transformarlas”

nassim-joaquinEl viernes 17 pasado falleció Nassim Joaquín Ibarra nacido el 19 de julio de 1916, de origen libanés y vasco; hijo de Pedro Joaquín y Rosa Ibarra se asentaron inicialmente en la ciudad de Felipe Carrillo Puerto, por la inestabilidad política pronto se trasladaron a la isla de Cozumel eran los albores del siglo XX en compañía de sus hijos Miguel, Aurelio y Alfredo, en la isla nacieron otros tres hijos. Desde ese entonces el señor Joaquín inició con su negocio propio llamado “Casa Joaquín” lo atendió siempre personalmente, una especie de tienda de abarrotes que se fue convirtiendo poco a poco en farmacia, curiosidades, artesanía, café, en fin, en todo lo que pueda imaginarse, ubicado en el corazón de Cozumel  en el paso obligado de todos los viajeros y turistas que desembarcan diariamente en el muelle principal. La dedicación y buena administración de sus negocios hicieron crecer paulatinamente las empresas de don Nassim, se diversificaron; Hoteles, Centro Comercial, agricultura, distribución de combustible, embotelladoras, fábrica de hielo, una línea aérea regional, concesionario de diversos negocios hasta de Mexicana de Aviación en algún momento.

Sin duda fue exitoso empresario y promotor turístico, quizá el más importante de la Isla y de la región durante algunos años, vio y vivió como protagonista el despegue de Playa del Carmen y antes el de Cancún; su don de gentes lo convirtió  un punto de referencia en la Isla de Cozumel para todo el estado de Quintana Roo, cariñosamente se le mencionaba como El Tatich, palabra maya que significa el primero, el antiguo; es un “nombre maya que los indígenas daban al Creador; ser El Tatich significa tener dones de mando que practican el esfuerzo, la tolerancia y amabilidad; se dice que se les ve como muy ordenados pero es gracias a sus conocimientos en todo lo que es material no se conforman con las cosas como están, tienen que transformarlas”

Don Nassim no fue un político en el sentido que hoy conocemos la palabra, sin embargo por su mesa de café desfilaron las más altas personalidades de la política de este tiempo, amigo de expresidentes, jefes de estado de otras naciones; en alguna ocasión lo visité y platicamos por el año de 2003, me atendió y canalizó con otro de sus ejecutivos, en la parte superior de su negocio tenía su despacho, yo distribuía medicamentos de laboratorios Roche en su oficina logré distraerme viendo más de un centenar de cuadros enmarcados con fotografías de sus encuentros con Fidel Castro, con reyes, artistas, intelectuales, con los expresidentes de centro y sudamérica; todos los políticos mexicanos, en fin. Don Joaquín no se movía mucho de su isla al interior del estado de Quintana Roo; pero todo personaje influyente del estado y del centro del país se movían a visitarlo, era un punto de referencia natural.

Cuidó de la seguridad e inversiones de la Isla de Cozumel con el mismo cuidad de un padre a sus hijos, evitó durante muchos años que la Isla se convirtiera en un botín de empresas y firmas transnacionales, depredadoras; la hermosa isla de las golondrinas que hoy tenemos sin duda mucho tiene de la voluntad y esmero de El Tatich. Su influencia política siempre la manejo con prudencia y respeto.

Existe una anécdota que lo describe tal cual; se dice que en el sexenio de Luis Echeverría Álvarez cuando la intención era desarrollar Cancún, estaba  naciendo propiamente; el entonces presidente  Echeverría lo invitó a un recorrido aéreo y desde las alturas le dijo: “Nassim, escoge tu terreno”. A lo que el empresario  cozumeleño simplemente respondió: “No señor, a mi mejor déjeme en Cozumel”.

En vida los méritos de Nassim Joaquín no fueron muy reconocidos, excepto por sus coterráneos y por los quintanarroenses, quienes verdaderamente lo trataron como el Tatich, consejero, buen amigo, buen ciudadano, buen padre, vertical en todos sus negocios y conducta, ejemplar ser humano, sin duda.

Hoy se le menciona por un abonado mérito; ser el único en contar dos hijos gobernadores del su estado Quintana Roo, -Pedro Joaquín Coldwell  (1981-1987) y Carlos Joaquín González (2016-2022) –  pero no es lo único, también en su descendencia hubo senadoras, diputados, presidentes municipales, en fin, esto realmente es secundario, lo importante su valía como emprendedor, promotor turístico, enamorado de su tierra.

La historia de Cozumel y Quintana Roo del siglo XX no se podría entender sin personalidades como la de Nassim Joaquín Ibarra descanse en paz un buen mexicano.

Gracias por su lectura.

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Raúl Caraveo Toledo

Raúl Caraveo Toledo es licenciado en ciencia política por la UAM, ex catedrático de las Facultades de Psicología y de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana, ha sido analista de estudios económicos de PEMEX y Consejero electoral del IFE-INE de Quintana Roo de 2005 a 2015, ex asesor de la XIII legislatura de Quintana Roo, Conalep Quintana Roo, escribe para www.sdpnoticias.com www.gobernantes.com www.revistadigitalqr.com.mx www.todoincluidolarevista.com www.tmj.mx www.laprensaus.com www.eldianewschicago.com
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