Reseñas

Moonlight: Un drama políticamente correcto

Moonlight cuenta la historia de Chiron en tres etapas de su vida. Su difícil infancia siendo maltratado por los demás niños de su barrio, viviendo con su abusiva y drogadicta madre (Naomie Harris) pero encontrando un escape en Juan (Mahershala Ali), un hombre de buen corazón pero que es distribuidor de drogas, y su novia Teresa (Janelle Monáe). Su complicada adolescencia soportando abusos por parte de un compañero de clase, teniendo que darle dinero a su madre que ya es una adicta al crack y experimentando su sexualidad. Y su adultez donde vemos a donde lo han llevado todas sus vivencias.

Moonlight es el segundo largometraje de Barry Jenkins, el cual ya le valió la nominación como Mejor Director en los Globos de Oro, el Sindicato de Directores y los Premios Oscar. Y no es para menos, el trabajo de Jenkins en la dirección es extraordinario, utiliza grandes recursos para contarnos la historia de Chiron en tres etapas distintas de su vida sin necesidad de utilizar flashbacks o etiquetas como “10 años después”. Los primeros minutos –un gran plano secuencia y una escena con la cámara persiguiendo al protagonista- bastan para comprobar la calidad del cineasta. Además, la paleta de colores y el gran trabajo de fotografía cortesía de James Laxton (nominado al Oscar por este trabajo) hacen que esta cinta sea, visualmente hablando, tan discreta como bella.

Esta película encuentra en el guion una de sus fortalezas y a la vez su punto débil (aunque suene imposible). ¿Por qué fortalezas? Porqué dividir la historia en tres partes para explicarnos cada etapa de la vida deChiron me resulta algo genial, además, no distrae con historias de relleno o de otros personajes, únicamente se enfoca en nuestro protagonista y sus vivencias, aparte cuenta con grandes diálogos. Y ¿Por qué punto débil? Porqué en su afán de ser políticamente correcta en ningún momento se arriesga a ofrecernos algo más que una sencilla visión de los problemas del chico (la homosexualidad, el tema racial, las drogas), es una historia por momentos tediosa, donde no pasa mucho y en la que resulta difícil generar empatía con los personajes.

Alguna vez alguien me dijo “el público nunca perdona un mal tercer acto, si tus primeros dos actos son malos te puedes recuperar con el tercero y dejar a la gente satisfecha pero si pasa al revés resulta casi imposible”. Y algo hay de esto con “Moonlight”, el primer acto cumple de manera perfecta su cometido, adentrarnos en la historia y el drama que vive el niño, el segundo acto probablemente sea el mejor, es el clímax no sólo de la historia sino de la vida de Chiron, ahí pasan las cosas que lo definen y el director lograr hacernos parte de su drama, lamentablemente cuando estás a punto de empatizar al 100 con el protagonista éste acto se termina. Así comienza un tercer acto que carece de verdadero drama, es bastante soso y poco interesante, además, los momentos anteriores evitan –como dije antes- generar empatía con el personaje y en ya en el final resulta imposible generarla, por si esto fuera poco, su etapa adulta está llena de diálogos vacíos y poco interesantes.

Las actuaciones son buenas pero no extraordinarias. Trevante Rhodes, Ashton Sanders y Alex Hibbert son los encargados de darle vida a Chiron en su etapa de adulto, adolescente y niño, respectivamente. Los tres actores entregan actuaciones bastante completas y acorde con su personaje, además, el parecido entre los tres le da un toque de veracidad a la cinta. Naomie Harris, en el papel de la madre, lo hace muy bien al reflejar a una mujer con severos problemas pero con –según ella- mucho amor a su hijo. Quien me causa un poco de problema es Mahershala Ali, no porqué su actuación sea mala, al contrario, es bastante creíble, pero el poco tiempo en pantalla y el no tener una escena que lo haga demostrar su calidad del todo hacen difícil entender porque es el favorito a llevarse el Oscar a Mejor Actor de Reparto, en mi opinión ni siquiera es un trabajo “oscareable”.

“Moonlight” es un muy buen drama, por supuesto, pero creo que tantos premios no se deben a que es “el drama del año”, creo que su éxito recae en ser políticamente correcta. Aun así, todos los premios que se ha llevado la hacen, al día de hoy, la competencia de “La La Land” para llevarse el premio a Mejor Película en la próxima entrega de los Premios Oscar.

Comparte tus comentarios
Etiquetas

Freddie Montes

Reseñas de películas de cinefilos para cinefilos
Botón volver arriba
Cerrar