Psicología

Luchar contra uno mismo

Siempre debemos admirar la capacidad de hombres y mujeres para superar la adversidad.

“Eran las 20:25 a 20 minutos de la esperada final de la Champions League, Paco Seirul-lo (preparador físico) y Tito Vilanova (ayudante) les dijo a los jugadores del FC Barcelona que tenían que entrar a los vestuarios, estos no salían de su asombro al terminar el calentamiento mucho antes de lo normal, allí les esperaba Guardiola con una pantalla gigante, cuando la plantilla al completo estaba dentro apagó las luces y puso un video donde se intercalaban imágenes de la película Gladiator con acciones importantes de todos y cada uno de los jugadores a lo largo de la temporada, como el trabajo en solitario que Iniesta llevó a cabo para recobrarse de su lesión a tiempo de jugar la final, con la música de fondo de la Banda sonora de la película. El vídeo termina con el último anuncio de Nike, empresa que patrocinaba al Barça, donde se podía leer: Somos el centro del campo, somos nuestra precisión, somos nuestro esfuerzo, somos atacantes que defienden, somos defensores que atacan, somos nuestra velocidad, somos el respeto a nuestros rivales, somos el reconocimiento de nuestros rivales, somos cada gol que hacemos, somos los que siempre buscamos la portería contraria. ¡SOMOS UNO!´. Mientras tanto, a un volumen más alto se escuchaba el Nessun dorma, de la ópera Turandot, de Giacomo Puccini:
¡Disípate, oh noche! 

¡Ocultaros, estrellas!

¡Ocultaros estrellas!

¡Al alba venceré!

¡Venceré! ¡Venceré!. “

El resto es historia…

Siempre debemos admirar la capacidad de hombres y mujeres para superar la adversidad. El ser humano es capaz de adaptarse a cualquier situación, considerar normal una posición de difícil y salir adelante, siempre debemos reinventarnos, siempre debemos mejorar. Siempre hay algo dentro de nosotros que nos impulsa a luchar, a no bajar los brazos. Un instinto de supervivencia que nos lanza a la vida, a veces a costa de llevarnos por delante a quien sea necesario. Pero además de esta cuestión, hay una no menos difícil: luchar contra nosotros mismos.

 “Todo ganado. Todo por ganar” Guardiola.

Tenemos a nuestros pies la vida. Y vamos pasando por triunfos y fracasos. Frustraciones que arrasan nuestro orgullo, pequeños triunfos que inflan nuestra vanidad. Vivimos en un pulso constante con el triunfo personal, con demostrar a los demás y a nosotros mismos que seremos lo que queremos ser y muchas veces lo que los otros esperan que seamos. Una lucha constante entre el correr como un relámpago hacia nuestros objetivos, caminar a trompicones a veces, retroceder otras muchas. Para no rendirnos, para tener el cuerpo y el alma unidos, debemos decirnos a nosotros mismos que somos capaces de llegar donde queramos. Y en ese camino, debemos mentirnos constantemente, negar la realidad y, sobre todo, refugiarnos en ese lugar en que la memoria guarda las derrotas.

No es sólo hablar de autoestima, no es sólo hablar de mentirse a sí mismo, de olvidar las derrotas y ensalzar las victorias. Es luchar contra nosotros mismos. Sin vivir aplastados por sueños estelares, las pequeñas alegrías de lo cotidiano, los pequeños triunfos de lo que realmente nos hace felices, están a la vuelta de la esquina. Apretemos los dientes, cerremos los puños, miremos al frente y comencemos a caminar. El mundo, ahí fuera, sale al encuentro.

Si perdéis seguiréis siendo los mejores del mundo, pero si ganáis seréis eternos. Guardiola.

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Armando Colmenares

Abogado litigante y profesor universitario. Eternamente irreverente, coach motivacional. Creyente del empoderamiento. Autor del blog matkubblog.wordPress.com.
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