Quintana Roo tendrá unos 4 mil millones de pesos menos de presupuesto en 2020; en el 2019 no llegaron más de tres mil millones de lo que se había aprobado; pero lo verdaderamente preocupante será en el rubro turístico en el siguiente año, pues no habrá dinero para obras fundamentales para mantener la competitividad turística del destino más importante de Latinoamérica y esa es una realidad inocultable, aun con “otros datos.”

La Secretaría de Turismo (Sectur) tendrá un recorte presupuestal del 43 por ciento para el próximo año, dejándole recursos por unos cinco mil millones de pesos, la mitad de los cuales serán destinados a los estudios del llamado Tren Maya, pero dejando sin recursos para programas como Pueblos Mágicos o de infraestructura turística; de hecho, el presidente de la Comisión de Turismo de la Cámara de Diputados, el quintanarroense Luis Alegre Salazar, reconoció que tareas postergadas por años como la recuperación de playas tendrán que asumirlas los municipios afectados por dicha problemática; recalcando además que “creo que no hay tanta afectación en las playas ni todos los municipios han sido afectados.”

Cabe además recordar que el titular de la Agencia de Proyectos Estratégicos de Quintana Roo (Agepro), Eduardo Ortiz Jasso, declaró recientemente que, aun cuando el proyecto de construcción de puentes sobre el sistema lagunar Nichupté, en Cancún, está ya presentado para hacerse en una Asociación Público Privada (APP), el estado intentaría obtener recursos para su financiamiento, lo cual finalmente no se logró y, en voz también del diputado Alegre Salazar, deberá seguir por la vía privada.

En entrevista radiofónica estatal, el legislador recordó que las tareas de promoción corresponden ahora al llamado Consejo de Diplomacia Turística y advirtió que aún están gestionando 200 millones de pesos extras para la realización de su tarea –sin especificar los que ya se han autorizado-; lo que contrasta abruptamente con lo presupuestado en lo local, pues el presupuesto de egresos de Quintana Roo ha estimado en 736.53 millones de pesos que serían utilizados tan sólo para promoción. Por donde se vea, el abandono federal en lo relativo al turismo es brutal.

Ahora bien, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, presentó este martes el Acuerdo Nacional de Inversión en Infraestructura del Sector Privado, en el cual se contemplan 42 proyectos para la región sureste, ahí sí se especifican acciones de infraestructura turística como la construcción de hoteles; por cierto, también se contemplan acciones carreteras y aeroportuarias; pero de Tulum hacia el sur de Quintana Roo no existe proyectado absolutamente nada, por lo menos en el documento que hoy se presentó.

El programa se refiere, como lo explica el nombre, a los trabajos que realizará la iniciativa privada; pero para el centro y sur quintanarroense no se contemplan ni siquiera las estaciones del Tren Maya, que se supone se construirá con capital privado; en fin, que en materia turística podrán tenerse “otros datos”, pero la realidad es que en 2020 recursos habrá pocos y no para lo prioritario; los esfuerzos tendrán que seguir siendo locales; mientras se sostiene el discurso de que se está “requetebién.”

COMENTARIO MORBOSO

Y a propósito de “otros datos”, el gobernador de Quintana Roo, Carlos Joaquín González, fue quien remató el tema al afirmar que el supuesto incremento presupuestal para la entidad no es tal, pues la entrega de recursos dependerá de la recaudación federal, pero además, si se toma como antecedente el año fiscal que corre, tan sólo en 2019 han dejado de llegar a la entidad más de tres mil millones de pesos de presupuesto ya asignado.

Hace unas semanas el presidente López Obrador afirmó en su conferencia mañanera que, a los municipios y entidades federativas, se habían entregado todos los recursos y hasta de sobra, lo que contrasta con la realidad evidente; así que el discurso utilizado ahora por los diputados –a los cuales poco o nada se vio luchando por una mejora presupuestal para Quintana Roo, como el escribiente lo aseveró en su momento- para asegurar que incremento sí hubo, pues nomás no se sostiene.

Cabe decir, de pasada, que es la primera vez que hay un alejamiento discursivo evidente entre el mandatario y los diputados federales, particularmente con Alegre Salazar, con quien se observaba hasta ahora comulgaba muy bien, a pesar de su diferente origen político, hasta ahora es el presupuesto el motivo; así se observa desde aquí, A Tiro de Piedra. Nos leemos en la próxima.

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