Psicología

¿Las personas creativas están un poco más “locas”?

Las personas con trastornos mentales no son, o no lo son necesariamente, notablemente creativas.

Cada bien de la vida es un don de la locura”  Erasmo de Rotterdam

Investigando para documentar mi ensayo sobre creatividad y psicosis, me encuentro con datos y hechos de lo más variopintos. De lo que voy avanzando, extraigo alguna idea, como la que publico en este artículo. Hay estudios que afirman, con cierta, incluso, rotundidad, que ser “un poco” bipolar o esquizofrénico está vinculado a una mayor capacidad creativa, especialmente, en el terreno de las artes y las letras. En muchos casos, esas conclusiones están más ligadas a la vieja idea de que locura y genio van de la mano, que a la evidencia científica. La verdad, sin embargo, resulta decepcionante para los que creen en esta relación, o la alimentan petrimentemente.

Las personas con trastornos mentales no son, o no lo son necesariamente, notablemente creativas. Sin embargo – y  aquí es donde se produce esa cierta relación – confusión entre “creatividad y locura” – la ciencia más reciente sí ha venido a demostrar una ligera inclinación hacia la enfermedad mental entra las personas más creativas, aunque a mucha distancia del mito. Es decir, existe la posibilidad de que alguien, muy creativo, acabe adquiriendo un poco de manía o cierto rasgo psicótico, pero que en general, y por el hecho de ser más creativo, no supone el desarrollo de una enfermedad mental.

Cierto que conocemos casos de artistas en cuya obra subyace evidencias de depresión, de bipolaridad, de abuso de sustancias, incluso de tendencias suicidas; sin embargo, casi ni rastro de esquizofrenia. Algunos amigos artistas sonríen, un poco nerviosamente, cuando hablamos de estos temas. A mis buenos amigos se le ponen los ojos como platos cuando, en un comentario divertido, le digo a alguno: “es posible que no necesites medicamentos, pero puede que sí necesites aprender alguna estrategia de afrontamiento contra el neuroticismo ansioso”. El comentario, sin trascendencia en una conversación entre amigos, no oculta, sin embargo, una evidencia contrastada.

Desde Gouguin a O´Kleeffe, pasando por Picasso, desde Poe a Amy Winehouse, pasando por Hemingway, la literatura, la música y el arte, están repletas de personas muy creativas que han padecido una cantidad inusual de trastornos del  estado de ánimo. No pretendo alarmar a mis amigos, pero un estudio longitudinal de más de cuarenta años del Karolinska Institute de Suecia, estableció una alta probabilidad de padecer síntomas bipolares, y, aunque en mucho menor porcentaje, trastorno bipolar, entre las personas dedicadas a las artes mencionadas, en las que se incluían, también, bailarines y fotógrafos.

Las ansiedades, incluso los pensamientos psicóticos o similares a psicóticos, las esquizotimias, no son raras; de hecho son bastante comunes en la población en general. Y en general no son demasiado preocupantes, en el sentido de que no originan enfermedades  psiquiátricas, pero tampoco favorecen la creatividad. De hecho, solo existe una característica de la personalidad que, los psicólogos, entendemos presente en las personas creativas: la motivación; querer específicamente crear y ser creativos, y el esfuerzo directo, intenso e intencional que eso conlleva.

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Blas Ramón Rodríguez

Psicólogo. Especialista en Medicina Psicosomática y Psicología de la Salud, experto en intervención psicológica en Diversidad Funcional y Trastornos mentales, Master en psicología del trabajo, por las Universidades de Barcelona, Ramon Llull, San Jorge, UOC, de Las Palmas de Gran Canaria. Escritor y divulgador científico en diferentes medios de comunicación. El propósito de su actividad profesional, científica, divulgativa y literaria, es poner al alcance de cualquiera la psicología como elemento esencial para la mejora de la calidad de vida.
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