Julián Puente

La Terquedad Humana y El Covid

PUNTO EXACTO

El coronavirus COVID-19 está causando estragos en la economía y los sistemas de salud a nivel global, En plena tempestad no podemos criticar a las autoridades federales o estatales por no haber tomado medidas a tiempo. Lo hecho o lo no ejecutado no resuelve la situación actual. A partir de este momento la responsabilidad de estar o no contagiado depende de cada uno de nosotros. Es increíble ver como miles de ciudadanos caminan por las calles como si nada hubiera pasado, vemos con asombro parques, centros recreativos, canchas repletas de familias enteras sin las mínimas acciones preventivas de salud. Por eso hierve la sangre cuando vemos, escuchamos y leemos esa guerra  convenenciera y política de algunos personajes que abusando de la desgracia de todo un pueblo y del mundo, saquen agua del pozo para llevarlo a su molino. Por ejemplo en el caso de Quintana Roo, y en específico del municipio de Othón P. Blanco la cifra se ha triplicado en menos de dos semanas, índice que de cierta forma genera alarma entre las autoridades sanitarias, sobre todo porque observan que todavía un amplio sector de la sociedad es terca y no se queda en casa como medida de prevención por el avance del covid-19. Quizá por ello se han tomado algunas determinaciones, drásticas se puede decir, como el hecho de no permitir que negocios con actividades no esenciales.

La cantidad de muertos que ha dejado esta pandemia, el tiempo en que la gente tuvo que aislarse socialmente y grandes y graves consecuencias económicas, todos los medios de comunicación tradicionales confiables, a través de todas las plataformas, lo han informado puntualmente sobre la evolución de la enfermedad y de las formas de tratar de contenerla; no obstante, hay quienes todavía no consideran cierta la información. La sorprendente incredulidad en torno a la enfermedad más letal que ha tenido la humanidad por lo menos en dos siglos. Muchos de esos incrédulos argumentan complots de todo tipo y de todo nivel para justificar no su ignorancia, sino la necedad de tratar de racionalizar un asunto; por eso mismo se convierten en un peligro para las personas que conviven con ellos. Que no nos extrañe que en las próximas horas, las acciones sean todavía más excesivas, porque estamos a un paso de evitar o permitir que se incremente el número de casos de covid-19, sin pensar en un escenario todavía más crítico para la población.

También hay que mencionar que es desesperante para la mayoría de los ciudadanos el no poder salir, el no tener trabajo, el no contar con suficiente dinero para comprar los alimentos, es desesperante para todos, ver como se cierran fuentes de empleo. Negar la existencia del COVID-19 y continuar haciendo las cosas como si no ocurriese nada de eso es un peligro para los que tienen la desgracia de estar cerca de ellos debido a la falta de precauciones necesarias para contagiarse o ser foco de infección. Los riesgos de encontrarse con alguien incrédulo es que por esa razón muchas de las enfermedades no desaparecen y las que se creían desaparecidas regresaron.  En estos cuatro meses que se llevan desde que se expandió el COVID-19 casi por todo el mundo hay personas que están en riesgo sin saberlo, pero aquellas que más riesgo corren son quienes no toman las precauciones porque están convencidas de que ser incrédulas evitará que se enfermen. Estamos ante una verdadera crisis en la que aún no llegamos al clímax o al punto más álgido de la situación, muchas personas le coquetean al desastre, otras lo ignoran, otras se han resguardado a la altura de la situación, pero después de todos ellos están los héroes de este momento, el personal de salud.

Estimado lector, la salud no es un juego, las medidas que dictan las autoridades médicas deben acatarse con disciplina. Creo que un héroe es quien entiende la responsabilidad que conlleva su libertad. Es momento de dejar de lado las banalidades y entender que hay dos tipos de pacientes, los que son pacientes en su estadía en casa junto a su familia, o los que pronto serán pacientes en una camilla de hospital por no haber sido cautos en las recomendaciones que nos están dando. Se le tiene miedo a la muerte cuando la tenemos demasiado cerca. Hay que evitar eso, pero sobre todo, también hay que poner nuestro grano de arena y ayudar desde nuestra responsabilidad. 

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Julián Puente

Julián Eduardo Puente Sánchez; es periodista y columnista de quintana roo desde hace 15 años. Ha trabajado en distintos medios de comunicación. Actualmente se desempeña como titular de la 2da emisión de Sipse Noticias Radio, coordinador del Periódico la Voz de Quintana Roo en la zona sur y director de comunicación social de la delegación del ISSSTE en el estado así como de colaborar para diversas páginas informativas.
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