Reseñas

La Delgada Línea Amarilla: Una Grata Sorpresa

Toño (Damián Alcázar) es un hombre duro y difícil con un pasado familiar que le aqueja, tras perder su casa decide aceptar la ayuda de un conocido que lo pone a cargo de un grupo de hombres que tienen como tarea pintar la línea divisoria de una carretera que conecta dos pueblos de México; Gabriel (Joaquín Cosío)  es parte de ese grupo de trabajadores, él está buscando un poco de dinero que le ayude a pagarse una operación de la vista y así poder volver a su trabajo como conductor de tráiler. A ellos dos se unen un ex cirquero llamado Atayde (Silverio Palacios), un joven bastante bonachón y sensato llamado Pablo (Américo Hollander) y un silencioso hombre llamado Mario (Gustavo Sánchez Parra). Estos cinco hombres tendrán que subirse a bordo de una camioneta y comenzar el arduo trabajo de pintar 200 kilómetros de línea amarilla en quince días, algo que más que un trabajo resultara un viaje que cambiara sus vidas por completo.

La Delgada Línea Amarilla resulta ser el primer trabajo como director de Celso García y aunque en algunos puntos, como al momento de dirigir actores o al momento de contar la historia, la inexperiencia del director es notoria, en términos generales esta cinta resulta ser un agradable viaje alrededor de la vida de los cinco protagonistas. Podríamos decir que son más los aciertos de García –quien también es guionista de esta cinta- que sus tropiezos en esta su ópera prima.

linea2Siendo honestos, a primera vista la premisa de este filme no resulta muy interesante y resulta aún menos cuando ves los nombres de los actores que interpretan a los protagonistas, Damián Alcázar y Joaquín Cosío, y no lo digo porque sean malos actores, al contrario, son extraordinarios en lo que hacen, pero por este mismo factor (o tal vez por la ausencia de talento actoral joven en este país) los directores y productores de la mayoría de la cintas mexicanas deciden ponerlos a ellos como sus protagonistas y la mayoría de las veces interpretando papeles de este tipo, por esto, me resulto muy agradable ver a este par de actores interpretando personajes, sí, en esencia un poco parecidos a lo que hacen normalmente, pero de una manera distinta, no se ven forzados, interpretando de una manera tan natural que hasta se agradece. Lo mismo pasa con el resto del elenco, actores conocidos en papeles ya antes vistos pero interpretados de una manera natural, sin pretensiones. Ninguno de los cinco protagonistas es más ni menos, los cinco tienen el mismo peso.

Esta película está llena de clichés y por momentos parecería que se podría convertir en una emisión de 90 minutos de un capítulo de La Rosa de Guadalupe, pero justo en el momento que da la impresión de que se va a venir abajo logra levantarse y ofrecernos, en términos generales, una historia sin pretensiones, cuyo único objetivo es hacerte ver la vida a través de los ojos de estos cinco hombres, vidas que en muchos aspectos pueden ser similares a las de muchos mexicanos. Además de todo funciona a manera de homenaje a los hombres que se dedican es esa profesión.

La Delgada Línea Amarilla resulta ser una grata sorpresa por donde la veas, por el lado de las actuaciones, por el buen trabajo realizado por parte de un director novato, por ser tan cliché y a la vez tan refrescante o por el simple hecho de encontrar una buena película mexicana de esas que hacen tanta falta en la cartelera nacional.

Comparte tus comentarios
Etiquetas

Freddie Montes

Reseñas de películas de cinefilos para cinefilos
Botón volver arriba
Cerrar