Dos noticias destacan en el panorama de Quintana Roo: una, la nueva negociación de la deuda estatal, aplaudida por unos  y por otros criticada; y dos, el anuncio de al fin que se llevará al banquillo al exgobernador Roberto Borge Angulo y a una parte de su sequito de pillos por la venta dolosa de, al menos, el cincuenta por cien del patrimonio inmobiliario del Estado, aunque la investigación todavía no concluye.

De manera irregular y por abajo de su precio regular, por vía de Claudia Romanillos Villanueva, la titular del Instituto del Patrimonio Estatal, se vendieron casi diez mil hectáreas de terrenos costeros y urbanos de toda la entidad, pero, sobre todo en Puerto Morelos y Playa del Carmen. En la mayoría de las operaciones fraudulentas, participó de manera solapada, siempre a la sombra, el pulcro Eliezer Villanueva.

En corrillos políticos, se cuenta como anécdota que este alto exfuncionario de la Secretaría de Finanzas, dijo a doña Violette Eljure, su esposa: “amor, prometo que todo lo que haga será tuyo” y no mintió, pues él no figura en el Registro Público de la Propiedad, pero ella sí que está y con diversas propiedades, algunas en Chetumal, de donde son oriundos, y donde han amasado una gran fortuna.

Tales noticias, empero, para ser valoradas en su alcance cabal han de verse cada cual por separado. Si bien la dicha negociación no tuvo por fin endeudar más al Estado, pese a ello se tuvo que pedir un crédito por casi quinientos millones para sufragar el costo del nuevo trato, lo que se antoja un contrasentido, pese a que se trate de una práctica común en este tipo de operaciones.

La banca siempre gana tanto si trata con el vecino, como si lo hace con los gobiernos, y más aún si se dan casos como el del exgobernador, quien para obtener recursos de manera rápida antes de irse, pactó pagar tasas arriba de lo usual. El tipejo aceptó un interés del siete por ciento, casi el doble de lo que se cobra por lo general en estos casos, según un informe interno de la nueva Secretaría de Finanzas.

De hecho, Juan Vergara, el nuevo secretario de finanzas, para logar la reducción de las tasas y ampliar las pautas del pago del débito, conminó a un par de bancos de primer piso con llevar sus objeciones a tribunales, lo que de entrada los mostraría como los usureros que son y les exigió dar un trato  justo al flamante gobierno. Sobra decir que Borge no pidió el dinero para el bienestar del Estado.

El de la nueva negociación, pues, es tema espinoso para el nuevo gobierno. Hay que pedir más, en la lógica financiera, para después pagar menos. Sin duda, una píldora muy difícil de tragar para los legos y un caramelo para los detractores de la operación, los que buscan “moros en la costa” aunque no haya ni moros ni costa. En sus casi dos meses de camino, el ruido a acompañado al gobernador Carlos Joaquín.

Quizá por eso la nota financiera se dio en el ámbito local y casi al mismo tiempo que la del inicio del proceso judicial contra el exgobernador por el timo inmobiliario en entrevista televisiva dada en la capital del país. Fue como si se buscase que la noticia policiaca ocultara o, cuando menos, diluyera el impacto de la otra. Pese a todo, la primera es más importante que la otra y por mucho.

Lo es, primero, porque los efectos de la negociación con la banca se sentirán en el corto plazo en la economía estatal y sobre todo en el sur de Quintana Roo, donde el avance de la pobreza es ya notorio y resulta apremiante la recuperación de las empresas si se pretenden conservar las pocas fuentes de empleo que aún existen. En Chetumal, el saqueo de Borge y su pandilla hizo verdaderos estragos. No es exageración.

La denuncia judicial, claro está, es también importante. Sin embargo, más allá del asunto mediático, de que se hagan evidentes los esfuerzos del nuevo gobierno por llevar a juicio al exgobernador, los resultados del proceso se darán, si bien va, en el mediano plazo y el éxito no es seguro, pues como se sabe, en México la justicia y la legalidad no van siempre de la mano. Es más, desde hace unos años casi nunca lo hacen.

No podemos dejar de lado que el acusado tiene dinero de sobra para pagar el servicio de los mejores abogados de la nación, y eso sin tomar en cuenta sus conexiones políticas de primerísimo nivel, que los recursos robados no quedaron sólo en sus manos o qué ¿los auditores federales no se percataron de sus desvíos? ¿Cuántas campañas políticas en todo el país fueron apoyadas con dinero de Quintana Roo?

En este aspecto, la apuesta de Carlos Joaquín es fuerte. Si se considera que los bienes inmobiliarios detectados como  irregulares o anómalos alcanzan casi las diez mil hectáreas, y si a modo de ejercicio, por ejemplo, a cada metro cuadrado se le diera un valor promedio de cincuenta pesos, la superficie llegaría a tener un valor de casi cinco mil millones de pesos. Se trata sólo de una idea, pero no está fuera de lo posible.

Para el bienestar económico estatal la restitución de estos bienes públicos resulta crucial y, sobre todo, posible, pues en su último año de gobierno, confiado en que impondría a su pupilo ‘ChanitoToledo o, al menos, a su cómplice Mauricio Góngora, descuidó todas las formas jurídicas. Aunque pueda parecer chascarrillo, se valió desde oficinistas hasta personal de su servicio doméstico para hacerlos disque terratenientes.

La denuncia presentada a la PGR y a la Fiscalía General de Quintana Roo por Rafael del Pozo, el titular de la Gestión Pública estatal, es una respuesta a las demandas públicas de que se aprehenda a Borge, aunque sus resultados  prácticos no se verán sino hasta el mediano plazo. Fueron decenas las ventas amañadas, no unas pocas y cada una será ventilada por separado. El asunto va para largo.

El adiós al maestro René Avilés

Como parte de los actos conmemorativos al fallecimiento del escritor René Avilés Fabila, ocurrido en octubre pasado, la Universidad Autónoma Metropolitana de la Ciudad de México rindió formal homenaje al también maestro y fundador de la casa de estudios, en el que se anunció que el 17 de enero del 2017 la Lotería Nacional hará lo propio con la emisión de un timbre postal con su imagen.

En el homenaje, efectuado en la unidad Xochimilco de la universidad donde impartiera la cátedra de Literatura y fuera el director de comunicación social, la rectora Patricia Alfaro Moctezuma, enfatizó que su pérdida “la sentimos en lo más profundo y con cariño guardamos la imagen de su ejemplo, su inteligencia, su sencillez y por supuesto de su sentido del humor, un agudo e inteligente sentido del humor”.

El óbito de este escritor, periodista y maestro también de la Universidad Nacional Autónoma de México, su alma mater, deja gran espacio tanto en las letras mexicanas como en las hispanoamericanas. El autor de obras como La canción de Odette, El gran solitario de Palacio (precursora de la novela política en México) y Hacia el fin del mundo, recibió en el 2014 la Medalla Bellas Artes por su amplia trayectoria literaria.

Licenciado en Relaciones Internacionales por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, estudió posgrado en la Universidad de la Sorbona en París. Su carrera en las letras la inició en 1960 en los talleres literarios de Juan José Arreola, Ermilo Abreu Gómez, Juan Rulfo, José Revueltas y Francisco Monterde. Creó el Museo del Escritor Mexicano en el Centro Histórico de la Ciudad de México.

Autor de la Antología personal amorosa, serie de cuentos eróticos publicada en el 2015 en Cuadernos de la Gaceta del Pensamiento, donde era colaborador habitual, fue editor del Suplemento Cultural El Búho en el periódico Excélsior (1985-1999) y luego la revista literaria El Búho. En 2003 instauró la Fundación René Avilés Fabila en apoyo a jóvenes escritores. WWW.fundacionraf.com

Con motivo de la salida en 1983 de su libro Los oficios perdidos señaló el poeta Marco Antonio Campos “Avilés Fabila es quizá, dentro de la generación de narradores de los cuarenta, el más polémico y uno de los más políticos. Dos veces expulsado del partido de las izquierdas -expulsiones, o no admisión en la segunda, que lleva con divertida honra- ha sido uno de los críticos más irónicos del partido y uno de los más violentos del sistema imperante.”

“Contra lo que pudiera esperarse- agregó el poeta- sus mejores libros o textos no son políticos, donde suele abusar de la reprobación del mensaje o de la sencillez, sino aquellos de corte fantástico o donde retrata la frivolidad. Hombre de excepcional sentido del humor, cuando lo traslada a su literatura logra algunos de sus más afilados momentos…”. Descanse en paz el amigo y maestro.

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