Internacional

La apartheid en Israel

No hay que dar más vueltas, ni buscar la vía más política o “correcta”; Israel, por definición, es un estado colonial gobernado por la extrema derecha. Este llamado, único país democrático en el Medio Oriente, ha estado violando el derecho internacional durante más de medio siglo y continua a imponer un régimen violento de apartheid a los palestinos a pesar de la indignación internacional. 

En Palestina, se vive bajo ocupación. Israel ha creado una situación de Apartheid y Segregación. Gaza y Cisjordania viven a la sombre del Muro de la Verguenza. Checkpoints y controles militares restringen las libertades palestinas. Colonias y asentamientos ilegales se extienden sobre Palestina, despojando a la población de sus casas y fuentes de trabajo. Resistencia pacífica y no-violencia son los únicos medios para los palestinos.

Apartheid significa un régimen en el que una parte de la población sufre exclusión, segregación y discriminación flagrante en función de criterios como raza, religión o el origen étnico y esto es justo lo que está ocurriendo en Israel y los territorios ocupados. Para poder continuar con sus prácticas ilegales e inmorales Israel, al lado de Estados Unidos, ha estado presionando a la ONU para que suprima los informes escritos por periodistas de renombre mundial y expertos en derecho internacional que afirman que Israel es culpable de las políticas que constituyen el crimen de apartheid.

En los territorios ocupados de Palestina, las autoridades israelíes proceden diariamente con desalojos forzosos, así como con la demolición de hogares, escuelas y hospitales palestinos en Cisjordania mientras continúan votando sus asentamientos ilegales. En 1974, había 2000 colonos israelíes en Cisjordania y en la actualidad hay más de 600,000. El crecimiento incesante de los asentamientos israelíes continúa reduciendo la posibilidad de que los palestinos tengan su propio estado en su tierra natal que fue usurpada. También, Israel impone restricciones severas a la libertad de movimiento de los palestinos y ha mantenido un bloqueo militar en Gaza durante más de doce años, imponiendo condiciones de vida inhumanas para más de 2 millones de personas. Esto conduce a una mayor fragmentación, una fragmentación que Israel quiere para poder justificar su crecimiento ilegal.

Durante muchos años, el ejército israelí ha asesinado a civiles, incluidos niños, y ha encarcelado a cualquiera que desafíe su ocupación ilegal. Desde el año 2000, 2500 niños palestinos han sido asesinados  y otros 15,000 han sido raptados por fuerzas israelíes. Estos datos se traducen en que cada tres días un niño palestino es asesinado. Además, los soldados israelíes utilizan torturas brutales contra los prisioneros con total impunidad y en violación de las leyes internacionales. Regularmente lanzan ataques masivos contra barrios palestinos en nombre de la defensa. En 2009, después de una invasión israelí masiva, 1300 palestinos fueron asesinados y 5000 resultaron heridos, en comparación con 13 muertes en el lado israelí. En 2014, 1460 palestinos persistieron bajo los bombardeos israelíes. Esta no es una guerra entre dos bandos, sino una masacre. Los palestinos están completamente indefensos contra el estado insolente de Israel, que tiene uno de los ejércitos más poderosos del mundo. Su presupuesto anual supera los 20 mil millones de dólares y sigue aumentando para literalmente llevar a cabo este genocidio. Lo más triste es que lo estén consiguiendo; la mitad de la población palestina no supera los 18 años de edad. 

Debemos detener el apartheid y la ocupación en Palestina. Es importante apoyar las acciones de boicot, sanciones y desinversión hacia Israel. Al igual que Estados Unidos, para servir sus intereses propios imponen severos embargos a países como Venezuela, Cuba e Irán, es necesario un boicot total de Israel y sus productos para que los hombres y mujeres palestinos finalmente puedan tener libertad y dignidad.

Avigdor Lieberman, Ministro de Relaciones Exteriores del gobierno israelí, dijo sobre el pueblo palestino: «Sugiero que los llevemos al Mar Muerto en autobús para que se ahoguen todos allí». Me gustaría recordarle a este psicópata enfermo y al resto de los colonos israelíes ilegales que están hablando de los descendientes de Jesús, los discípulos y las primeras comunidades cristianas. Ahora que los estudios oficiales de ADN del pueblo israelí se han hecho públicos demostrando que NO son descendientes de los antiguos hebreos de la Biblia, si quieren usar el pretexto de los derechos de su raza según el Antiguo Testamento, podemos abordar este tema en otro artículo, ya que hay mucho de qué hablar en este campo.

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Reza Emilio Juma

Reza Emilio Juma nació en Toronto, Canadá pero pasó su infancia entre varios países. Se tituló en Relaciones Internacionales y Ciencias Políticas en la Universidad de British Columbia, a una edad muy joven y posteriormente llegó a España. Ha trabajado en el ámbito académico como profesor e investigador de idiomas y literatura, y ha colaborado en varias publicaciones e investigaciones además de ser colaborador de revistas internacionales.
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