Raúl Caraveo Toledo

Kate del Castillo y la prensa de México

Acostumbrados a echarlo todo a perder. El domingo pasado mencioné que se vendría una inclemente campaña contra Sean Penn y Kate del Castillo por la aventura periodística que emprendieron a solicitud de Joaquín Guzmán Loera; tarde o temprano la entrevista, conversación y periplo para llegar a su oculto encuentro saldría a la luz, mediante la revista Rolling Stone; el porqué no se difundió pronto en  los meses de noviembre y diciembre -por que- pareciera que esperaron a que el prófugo fuera recapturado para de inmediato difundir la entrevista Sean-Chapo.

Periodistas, comentaristas, líderes de pinión de medios de televisión y escritos conocidos por su filiación emprendieron la aguerrida campaña contra Kate del Castillo más por tener la nacionalidad mexicana que por Sean Penn, parece que al premio de la academia lo cubre un manto protector hoolliwodense.

Kate del Castillo -sin embargo-  ha sido duramente cuestionada; que si se quedó en su personaje de la Reina del Sur; que si es una nueva malinche; que debe ser investigada por la PGR, debe ser citada, que si deben poner como ejemplo con alguna medida  para la sociedad mexicana; es ocioso continuar con los calificativos diarios que van apareciendo y enriqueciendo la flora y fauna.

Nada más absurdo. Kate del Castillo no cometió ningún delito, esta amparada, de forma natural y automática por las garantías indivduales de libertad de conciencia y libertar de expresión y de asociación.

Hasta la información que se cuenta  fue contactada por el abogado de Joaquín Guzman para que sirviera de enlace con Sean Penn y desarrollar un contacto antecedente a una entrevista.

Aún afrimando que Kate, a partir de la carta pública en la que cita a el Chapo en 2012, fue contactada y fue objeto del agradecimiento de Joaquín en ocasiones con flores incluso, eso no representa ni significa nada, absolutamente nada.

El periodismo oficialista reacciona con virulencia, parece heber la intención de hacerla pagar por culpas ajenas. El affair eclipsó la celebración del gobierno y al parecer desató más fuerte una andanada de descalificaciones sobre la persona de Kate del Castillo; hoy cuestionan su empresa y todos los pasos que ha dado desde el año 2012, año de la aparición de la carta abierta.

Este juego es altamente peligroso; si resulta desacreditará a Kate y disminurá su presencia comercial en México; si no resulta acarreara más descrédito al Gobierno Federal; Kate pasaría a formar parte de la lista de Pedro Ferríz, Carmen Aristeguí y demás damnificados del régimen y su presencia y activismo desde el exterior sería altamente nosciva en un año electoral.

Distraemos la atención de lo verdaderamente importante; cuáles son los contactos del capo, cuáles son las riquezas que posee y de que manera pueden ser inmovilizadas por la secretaría de hacienda; cómo se podría desarticular la red de influencia de un cártel tan  poderoso. A cuanto asciende el capital y patrimonio; que seguridad ofrece el CEFERESO del Altiplano; que intenta o pretende hacer el equipo gobernante con el célebre Chapo, extraditarlo de inmediato o retenerlo, con que objetivo cualquiera que sea la desición.

Surge la pregunta; ¿si intervienen conversaciones de gente al servicio del Chapo –como el abogado- porqué no es posible seguir la ruta del dinero, inversiones, patrimonio del grupo en su conjunto?

¿Es sólo para consumo doméstico de conversaciones sentimentales el uso de las intervenciones electrónicas y telefónicas?

En la última celda, de la cual se escapó Joaquín, en el Altiplano cuando contaba con aparatos electrónicos, como un ipad, laptop, etc, cómo es que no fué posible seguir e inmovilizar los contactos y operaciones de su cártel.

Es decir para “balconear” e involucrar a Kate si se puede, pero para otros fines mucho más importantes no.

Sean Pen es intocable, simplemente no podemos meternos con un norteamericano aclamado por la Academia.

Nuestros periodistas oficialistas solo ven, por lo que les pagan ver; un ejemplo: Milenio.

En repetidas ocasiones Kate ha declarado que el tono de su carta de 2012 Trafiquemos con amor es en tono sarcástico, pero eso no lo entienden nuestros  peridistas (mejor dicho no les conviene entender porque perderían argumentos)

Todos los aspectos que rodean la recaptura y las relaciones de Joaquín Guzman durante su período profugo, son  -a veces- inverosímiles;  abonan más a la pérdida de credibilidad. En  ciertos momentos un contrasentido de buscar culpables donde no los hay, mientras ocultamos a los verdaderos culpables. La correlación de fuerzas hoy no favorece a Kate del Castillo pero es un alto riesgo estirar más la tensión porque se puede revertir la campaña de denostación.

Una corriente importante proclama la inmediata extradicción de Joaquín Guzmán a Estados Unidos, la misma corriente que no cree en las instituciones mexicanas, que no cree en la procuración de justicia en México; la misma que en este momento supone que el preso más importante de México goza de todos los beneficios de comunicaciones al interior del penal; la verdad nadie la conoce.

A esa corriente de opinión le importa un pepino la soberanía nacional;  considera que solo en Estados Unidos puede purgar una condena; soltar absolutamente toda la información que posee, contactos, políticos, etc. y de paso hacer más vulnerable aún la soberanía e independencia del gobierno mexicano; quizá negociar y llegar a ser un testigo protegido no sin antes haber desmembrado algunas redes importantes.

Otra corriente que no desea su extradicción quisiera que en México primero purgara su condena; con el riesgo de otra fuga, con el riesgo de que mantuviera su influencia y negocios, con el riesgo –o la seguridad- de que no involucrara a más personajes.

El verdadero conflicto de interés es éste. Hoy sale de viaje el presidente Enrique Peña Nieto a Davos y Arabia Saudita y hasta el 23 de enero, ocho días que, siguiendo con la tradición, seguramente habrá sorpresas.

Gracias por su lectura

@raulcaraveo

*Raúl Caraveo Toledo es licenciado en ciencia política por la UAM, ex catedrático de las Facultades de Psicología y de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la  Universidad Veracruzana, ha sido analista de estudios económicos de PEMEX y Consejero electoral del IFE-INE de  Quintana Roo de 2005 a 2015, ex asesor de la XIII legislatura de Quintana Roo, colabora con artículos periodísticos para diversos medios.

Comparte tus comentarios
Etiquetas

Raúl Caraveo Toledo

Raúl Caraveo Toledo es licenciado en ciencia política por la UAM, ex catedrático de las Facultades de Psicología y de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana, ha sido analista de estudios económicos de PEMEX y Consejero electoral del IFE-INE de Quintana Roo de 2005 a 2015, ex asesor de la XIII legislatura de Quintana Roo, Conalep Quintana Roo, escribe para www.sdpnoticias.com www.gobernantes.com www.revistadigitalqr.com.mx www.todoincluidolarevista.com www.tmj.mx www.laprensaus.com www.eldianewschicago.com
Botón volver arriba
Cerrar