Raúl Caraveo Toledo

INE, LATINUS, Diego, Zedillo, Madrazo, Salinas; Lecciones de la historia

Nunca destacaron por su inteligencia, de hecho, desde el período de Carlos Salinas  de Gortari tuvieron que cooptar a pensadores de medio pelo; cooptar es un eufemismo, realmente los compraron con mucho dinero, viajes y asociaciones –léase tráfico de influencias- así se mantuvieron con un barniz de intelectualidad para impresionar ignorantes y embaucar tontos.

Mucho menos están acostumbrados a ser oposición. 

¡Pero cómo! 

Si ostentaron el poder cómodamente; comprados “intelectuales” y comprados y promocionados su textos; con medios a su servicio y periódicos igual. ¿Qué necesidad podrían tener de autocrítica? ¿O de dialéctica? 

Ninguna por su puesto.

Luego de la embestida que representó la votación de 2018 y los cambios subsecuentes, después de los escándalos, muchos de ellos ya sin recursos, sin “bonos” sin publicidad pagada por nuestros impuestos, al borde de la quiebra; la desgracia los unió; su desgracia los unió. Es un estamento de una clase que se niega a morir, se niega a cambiar y no le importa hacer el ridículo, carece de vergüenza y se tendrá que ir aún sin su consentimiento.

Que papel tan penoso juegan hoy –en desgracia y descrédito- personajes como Víctor Trujillo, Carlos Loret de Mola con sus estertores. 

Similar papel quieren liderear personajes como Diego Fernández de Ceballos, Santiago Creel Miranda, Ernesto Zedillo, Roberto Madrazo, en fin. Sus objetivos son los mismos y sus patrocinios son de lo más oscuro del espectro; las cañerías de aguas negras de la gran ciudad. Carlos Salinas. 

A unos días de iniciar formalmente las campañas políticas para renovar el mayor número de puestos de elección popular en el país en una elección intermedia, la desesperación los hermana. 

Saben que es el final de sus corruptas vidas; no solo van a  desaparecer media docena de partiditos y partidotes; no solo eso, el tiempo le dio la razón a López Obrador y la historia –la madre de todas las ciencias-  confirma una lección no bien aprendida. 

En vías de esta extinción hasta el otrora árbitro electoral que preside Lorenzo Córdova de la mano de tres esbirros ilustres y su cerebro Ciro Murayama se encuentran en entredicho; cada día son más las voces que reclaman y exigen la transformación  del INE.

El INE ya pasó a otra dimensión, dejó de ser funcional a la ciudadanía porque se pudrió, lo pudrieron, carece de respeto y eficacia en la aplicación de la ley, lo dirigen con fines electorales parciales –solo que ahora- (no acostumbrados a ser oposición) se posiciona como apéndice de partidos de una añeja tradición corrupta y maniquea. 

Lamentable el escenario para un Instituto Nacional Electoral que alguna vez fue reconocido y respetado; Lamentable que lo presida una cuota de partido Lorenzo “Toro Sentado” Córdova vino a ponerle los clavos a su ataúd. 

Son los mismos que no entendieron nunca nada en 2018. Pero son necios y obcecados, antes de transformarse prefieren desaparecer aunque sea por autoinmolación. 

 

@raulcaraveo

Comparte tus comentarios