Eduardo Ibarra Aguirre

Incertidumbre democrática ¿en riesgo?

Las diferencias entre el gobierno de la Cuarta Transformación y el consejero presidente del Instituto Nacional Electoral, que no es equivalente al Consejo General del INE, escalan en tonos y decibeles, mientras las rijosidades en forma de chantajes y amenazas a cargo del incorregible Félix Salgado Macedonio, candidato a gobernador de Morena para Guerrero, enrarecen más el clima político en víspera de la llamada por el INE “la elección más grande en la historia de México”, de acuerdo a los edulcorados anuncios, como si se tratara de una elección sueca o danesa y no en un país en el que las prácticas y las instituciones que organizan y califican tienen rezagos inaceptables.

El principal corresponde a la conducta del arbitrio principal, Lorenzo Córdova y su aliado Ciro Murayama, quienes persisten bajo los argumentos inobjetables de la autonomía y la imparcialidad, en confrontarse con el titular del Ejecutivo federal y este señor con todo y que el Tribunal Electoral estableció límites para los contenidos y las formas de expresión durante las mañaneras, insiste en polemizar con Córdova Vianello, estimulado por el inaceptable papel que desempeñó en la elección presidencial de julio de 2012. Hoy es más que evidente –a la luz de la investigación ministerial sobre caso Odebrecht-Lozoya Austin– que los gastos de campaña de Enrique Peña violentaron los límites legales, pero el entonces IFE y sus consejeros no se dieron por enterados y, por el contrario, amonestaron al denunciante, el Partido de la Revolución Democrática.

No se requiere ser especialista para comprender las dificultades humanas y políticas que conlleva abstraerse de una nefasta experiencia reciente (2012) con unos actores de primera línea que la rueda de la fortuna política –acuerdos con las dirigencias de los partidos– los colocó nuevamente en primera línea en la contienda electoral como árbitros y que no ocultan sus antipatías por Morena.

El mismo López Obrador tiene una frase que usa con frecuencia y que podría ayudarle a superar el conflicto que padece después de ser víctima de dos fraudes electorales en Tabasco y dos en México. En resumen: ¡Perdón sí, olvido no! Más aún cuando las carpetas de investigación sobre Odebrecht avanzan en la Fiscalía General de la República. Y en última instancia no sería Córdova Vianello el responsable principal del fraude cometido en 2012, sino Peña Nieto y su gurú Luis Videgaray Caso, hermano del comediante Eduardo, quien se pitorrea con lenguaje muy sexista de todos los políticos, menos de su hermanito que entrevistó a modo antes de su afortunada partida.

Naturalmente que sin demérito de la justa y oportuna defensa de AMLO porque los votos cuenten y se cuenten bien, como enunciaban a fines los años 70 y principios de los 80 los arquitectos de la alquimia electoral.

Ayuda, por supuesto, la aclaración de Obrador: “Dicen que traemos una campaña en contra de la autoridad electoral y que queremos someter a la autoridad electoral, no, no somos iguales, nada más que ya basta de estar simulando de que son demócratas cuando siempre han estado al servicio de la antidemocracia, siempre”. Y más todavía el compromiso respecto a que “No hay ningún problema si los opositores ganan, si el pueblo así lo decide”. Eso sí, que no sueñen con que le quitarán la decisión sobre el paquete económico anual porque los mecanismos legales protegen al Ejecutivo que tiene la facultad de veto.

            El hecho es que a la incertidumbre democrática propia de un proceso electoral, a la confrontación política en busca del voto, a nadie conviene añadir un clima de mayor disputa entre el presidente de México y el consejero presidente.

Acuse de recibo

Luis Hernández Navarro, coordinador de Opinión de La Jornada, está muy preocupado por la plausible práctica de AMLO de reivindicar desde el gobierno al comunista, escritor y ensayista José Revueltas. Tras describir e interpretar el rumbo esencial de don José, Hernández concluye: “Ese Revueltas está más allá de la 4T. No cabe en ella.” Sentencia discutible, pero: ¿Cuándo leeremos de Luis Hernández una crítica, así sea equivalente al pétalo de una rosa, sobre los líderes del Ejército Zapatista?… Alterado, Jesús Silva-Herzog Márquez asegura que López Obrador no argumenta, “descalifica” e “insulta” a sus críticos. Y se duele Jesús de que los llame “corruptos”. El que pendejea es su camarada Héctor Aguilar Camín y Brozo, el misógino, pinchea… Para que usted lea en http://www.forumenlinea.com/: Pésames por el fallecimiento de Maximiana Ibarra Aguirre. Compañeros del Grupo María Cristina y otras por Maxi, Miana, Diana. Una mujer llena de vida, alegre y generosa: (Teresa Gil). Pérdidas de amigos, coahuilenses y conocidos por covid-19 (Juan Ramón Jiménez). Murió Ernesto Fernández Panes, exdirigente comunista veracruzano (La Redacción).

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