El mentiroso tiene dos males: que ni cree ni es creído.»  Baltasar Gracián

No es lo burdo del documento, sino el sinsentido de la acusación. Los asesores presidenciales hicieron el descubrimiento más terrible: la oposición política al régimen actual se prepara para derrocarlo en las elecciones de 2021 y para lograr la revocación de mandato presidencial en 2022. Como si las elecciones no fueran precisamente para designar autoridades por la vía legal y la ratificación al cargo no la hubiera propuesto el mismo presidente Andrés Manuel López Obrador. De plano, se exhibieron solos.

En el documento presentado en la conferencia matutina se reveló la existencia del denominado “Bloque Opositor Amplio” (BOA), cuyo objetivo, es el ya señalado; pero lo gracioso termina cuando, al revisar las propiedades del texto –según ha trascendido en redes sociales también- se descubrió que el autor del mismo es Omar Cervantes Rodríguez, director de Comunicación Social de la Secretaría de Gobernación. Ni para fabricar un complot tienen talento. Lo peor, el texto tiene verdades de Perogrullo que sólo confirman que las acusaciones de los adversarios y la visión que l gobierno tiene de sí mismo coinciden. Por ejemplo, se destaca que han gastado millones de pesos en diferentes sectores sociales sin incidir en superar su condición de pobreza. ¿de verdad eso tendría que estar en un documento “confidencial”?

Ahora bien, la intencionalidad parece clara, exacerbar a los apoyadores de la Cuarta Transformación Republicana para formarse en torno a su líder; sólo que la falla es de origen, pues la razón de existir de los partidos políticos es la búsqueda del poder por la vía legal, lo cual estarían haciendo, coaligados o por separado, destacando los yerros o incumplimientos, es parte de los procedimientos legales. Fatuo resulta pues el complot aducido; pero lo que sí evidencia es un temor creciente de perder la mayoría legislativa el próximo año, las 15 gubernaturas en juego y los 30 Congresos locales que elegirán diputados, pues la derrota significará además perder la base de apoyo que evitaría la revocación de mandato en 2022. Por cierto, que los partidos busquen incidir en ello también es su legítimo derecho, sobre todo porque el presidente mismo fue el que propuso el ejercicio.

Por cierto, el BOA se apoyaría, según el documento salido de Bucareli, en medios de comunicación y analistas para magnificar lo mal hecho por el gobierno;  ¿y esperaba el presidente que ante sus ataques y descalificaciones los agredidos guarden silencio? ¿Que los partidos y actores políticos esperen pacientemente a que la 4T fracase por sí misma –aunque lo está logrando bastante rápido-? ¿No es el presidente, el mismo Andrés Manuel que “torpedeó” por 18 años a los gobiernos en turno para desgastar a la ya de por sí desprestigiada clase gobernante? No, no evidenció ningún complot oscuro armado en lo escondido, enumeraron acaso a los enemigos del gobierno que se preparan para derrocarlos, pero se dieron un “balazo en el pie” al describir ellos mismos los pocos logros obtenidos en 18 meses.

Lastimero el rol de un gobierno que se prepara para perder, que afina ya la versión de que los conspiradores del mal le impidieron cumplir lo prometido, que los “malos” atacan al gobierno del “pueblo bueno”; ¿la idea de un complot que también “cae como anillo al dedo”? Lejos de convencer, terminaron sólo legitimando las encuestas publicadas a un año de la elección, que pronostican, parafraseando a Bersuit Vergarabat, que “tienen el poder y lo van a perder…”

COMENTARIO MORBOSO

Y a propósito de “morenos” y de la búsqueda del poder, hay quien asegura que el senador José Luis Pech Várguez, ha obtenido ya su residencia en el municipio Solidaridad para buscar la presidencia municipal en 2021. Lo interesante del caso es, que los militantes de Morena en esa demarcación se preparan ya para la resistencia, aunque aseguran que el senador tiene el apoyo del síndico de ese ayuntamiento, Omar Sánchez Cutis; para en caso de no alcanzar el banderín, sea el funcionario municipal el que busque la nominación. Ante los señalamientos, surge la idea de que, en realidad, el oruindo de la fronteriza comunidad de Santa Elena, en Othón P. Blanco, permanecería sólo un año en la alcaldía, para contender por la gubernatura en 2022, por eso algunos solidarenses apoyan el plan, con la esperanza de quedarse luego con el control del gobierno municipal.

Hasta ahora, el senador he reconocido ser hombre del sur, pero no ha descartado el descubierto plan –a propósito de BOAs y demás-, lo que mostraría que no ha abandonado su plan de gobernar desde la calle 22 de enero en Chetumal, ¿tendrá el tiempo y los aliados suficientes para alcanzar a Luis Alegre Salazar y Mara Lezama Espinosa? Porque el otro rumor es que, sus prolongados silencios e individualistas procederes le han ocasionado una profunda soledad, de cara a los venideros comicios; así se observa desde aquí, A Tiro de Piedra. Nos leemos en la próxima.

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