En los próximos tres meses, el Instituto para la Métrica y Evaluación de la Salud (IHME, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Washington prevé que México contabilice 145 mil defunciones por Covid-19, en el mejor escenario, y 152 mil en el peor, en caso de que se relajen las medidas de higiene.

Al respecto, especialistas consideran que el gobierno aún puede modificar su estrategia, pero para reducir el número de contagios y muertes debe hacer sinergia con la sociedad.

De acuerdo con las últimas estimaciones del IHME, se estima que para el próximo 1 de marzo México acumule 145 mil decesos; sin embargo, en un panorama en el que se adopte el uso masivo de cubrebocas, el modelo matemático proyecta 10 mil muertes menos.

En contraste, si se relajan las medidas, tanto del uso de cubrebocas como la sana distancia, el instituto prevé 152 mil defunciones para la misma fecha.

Las cifras del instituto indican que la segunda ola de Covid-19 en México será menos intensa que la primera, con menos contagios y un promedio de entre 400 y 500 muertes diarias, con un punto máximo entre el 29 y el 31 de diciembre, para descender durante todo enero.

“Es claro que el gobierno puede mejorar o modificar su estrategia para hacer frente al Covid-19, implementar el uso del cubrebocas; si bien no es necesario que se use la fuerza pública, podrían hacer campañas para impulsar el uso masivo de este insumo; sin embargo, no basta con que se amplíe la red hospitalaria o se den a conocer las medidas de mitigación, la sociedad también debe hacer equipo con las autoridades y respetar las medidas de higiene y sana distancia; si las medidas se relajan, las cifras no van a descender”, afirma Alejandro Macías, infectólogo de la UNAM.

El informe del IHME resalta que la temporada invernal ejercerá una presión extrema sobre la ocupación de camas de hospital y de las unidades de cuidados intensivos en la mayoría de los estados.

“La mayoría de los sistemas estatales de salud experimentarán un estrés extremo en su capacidad de camas de hospital y de cuidados intensivos, desde noviembre a febrero. Las entidades más afectadas serían Aguascalientes, Baja California, Coahuila, Durango, Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Ciudad de México, Estado de México, Nayarit, Nuevo León, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí, Sinaloa, Tamaulipas, Tlaxcala y Zacatecas, en camas generales”.

Samuel Ponce de León, experto en enfermedades infecciosas por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), expresa que los mexicanos tendrán que convivir con el virus hasta que no aparezca una vacuna, y aunque se prevé que la segunda oleada sea menos catastrófica en cuanto a mortalidad, esto dependerá de la adopción de las medidas sanitarias por parte de la población.

Diferencias con país europeo

En este contexto, a pesar de que el presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que en España la situación por la pandemia “afectó más”, los datos por exceso de mortalidad o muertes que no se esperaban para 2020 muestran que México supera al país europeo.

Hasta la segunda semana de octubre, México reportó un excedente de 203 mil 231 muertes con respecto a 2019, mientras que España tiene 56 mil 394 decesos más que el año pasado. Al tomar en cuenta el total de población, la República registró un exceso de mil 610 muertes por cada millón de habitantes y el país ibérico de mil 225 por cada millón.

En cuanto al exceso de mortalidad por Covid-19, España explica 60% de las muertes no esperadas como consecuencia de la pandemia; México apenas rebasa 40% en cifras oficiales.

Al respecto, Rodolfo de la Torre, director de Desarrollo Social del Centro de Estudios Espinosa Yglesias, considera que esto no significa que las demás muertes hayan sido provocadas por otras afecciones, sino que se puede deber a la falta de pruebas para detectar Covid y que, debido a la pandemia, se redujo la atención de otros padecimientos.

“De acuerdo con las cifras oficiales, 40% del exceso de muertes se debe al SARS- CoV-2, pero esta cantidad puede ser mucho mayor, si se toma en cuenta que México es de los países con menor aplicación de pruebas Covid”, puntualiza el especialista.

Comparte tus comentarios