Psicología

El tiempo fugaz

Para mantener nuestra cordura, necesitamos aprender a estar en el presente, a enfocar nuestra atención en el acá y el ahora.

De nada sirve que le llores, si no orientas las lágrimas hacia la libertad @adtpaix

La vida nos trae de la mano un momento de oportunidades únicas, de saber tomar las riendas, de luchar por desechar patrones históricos que hemos asumido por tradición. La parte positiva de toda crisis es la de darnos la oportunidad de reinventarnos, de hacer bases sobre algo sólido y verdadero, y de resilentemente adaptarnos a una realidad cambiante para afrontarla, humanizarla y transformarla.

Vamos a luchar por despertar un día, no muy lejano respirando aires de libertad, abrazando a nuestros hijos y asumiendo el compromiso de devolverle el país que nos robaron, reconstruyendo sus cimientos para que su generación pueda disfrutar de la libertad y prosperidad que nunca nos debieron quitar.

Las crisis pulen tu vida. En ellas descubres lo que realmente eres.» Allan K. Chalmers

Enfrentar las crisis, implica mantener la calma que nos ayudará a comprender, aceptar, tolerar y compartir con otras personas con más facilidad, el buscar el balance entre crisis y vida diaria, significa saber que todo pasa y que cada experiencia representa una oportunidad para aprender, reflexionar y crecer.

Para mantener nuestra cordura, necesitamos aprender a estar en el presente, a enfocar nuestra atención en el acá y el ahora. Vamos a hacer aquello que nos corresponde para enfrentar este momento y dejemonos de preocuparnos por lo que vendrá después, no permitamos nunca que nuestra mente nos lleve al pasado que no podemos cambiar o al futuro desconocido para llenarnos de ansiedad, tensión, miedo o preocupación.

La derrota tiene una dignidad que la victoria no conoce. Jorge Luis Borges

No preguntemos nunca qué necesita el mundo. Preguntemonos qué amamos, qué nos hace sentir vivos y apasionados. Pues el mundo necesita personas que se sientan vivas y que amen lo que hacen.

Aprendamos a cargar nuestros baterías esenciales, es decir,  vamos a fortalecer nuestro estima, apreciemos lo que hacemos para no necesitar el reconocimiento de los demás, ajustemos nuestras expectativas, vamos a respetarnos y valorarnos lo suficiente como para hacer los cambios necesarios que nos permitan recuperar el balance para enfrentar los miedos.

Las cosas dulces de la vida superan a las amargas”.    Lao-Tsé

Solo al cometer errores es, realmente la única forma en que el aprendizaje a través de experiencias se puede llevar a cabo. Pretender que no sea así, además de inviable, puede conducirnos a un permanente estado de frustración. Necesitamos recordarnos algo: lo que está fuera de nosotros es el resultado de lo que llevamos dentro. Somos lo que pensamos y sentimos. Por eso, hay que hacer de nuestra mente un lugar habitable tratando de ver y valorar lo positivo en todo.

Orientar todo nuestro esfuerzo a dar lo mejor de si, sin valorar todos los riesgos implicitos, incluidos los tropiezos, que puedan surgir, nos está condenando en realidad a una utopía imposible de conseguir. Quienes alcanzan otro nivel no son quienes ejecutan con exactitud y precisión, sino quienes son capaces de valorar todas las dificultades y errores, y logran crecer venciéndolos a ellos.

Esto no quiere decir que no sea necesario aspirar a la excelencia, a buscar siempre la ejecución mas precisa o la mejor versión de nosotros mismos. Es todo lo contrario. Es entender que la única forma de conseguirlo es la que nos ha podido llevar por un camino nada fácil y complicado.

Pensar lo contrario, creer que el éxito en la vida, sea en nuestro trabajo, vida familiar o cualquier afición que tengamos, va a venir sin diversas dosis de fracaso está conduciendo a muchas personas a olvidar la necesidad del esfuerzo, la perseverancia o la tolerancia a la frustración, que van de la mano de él.

Estamos viviendo, en cierta forma, en un mundo, donde de solo quejarnos y no luchar, nos estamos apartando de nuestra capacidad de ser resilentes. De nuestra capacidad que sobreponernos y seguir adelante, le estamos perdiendo el valor de aprender de las lecciones, en ocasiones duras, qué la vida puede proporcionarnos.

Llegó el momento de despertarnos, la vida, los sueños y el tiempo son fugaces, vamos recuperar el balance en nuestras vidas,  vamos a luchar por estar bien, por estar en paz, vamos por todo.

Vamos a llorar, vamos a cantar, vamos a reír, vamos a gritar, vamos a decir abracadabra, vamos a llenarnos de Magia, hagamos magia, no importa el estado de ánimo, es una obligación para todos enfrentar las crisis para no permanecer estáticos y salir adelante.

Sólo hay dos errores que se cometen en el camino a la verdad: No empezar, y no llegar hasta el final» Buda.

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Armando Colmenares

Abogado litigante y profesor universitario. Eternamente irreverente, coach motivacional. Creyente del empoderamiento. Autor del blog matkubblog.wordPress.com.
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