Ana Ledesma Canaán

El medio ambiente nunca fue prioridad en la administración de EPN

Durante el presente sexenio, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos OCDE,  emitió recomendaciones a México, entre ellas: Combatir la deforestación, mejorar el acceso al agua potable a través de las «cruzadas por los bosques y el agua», fortalecer la implementación de la legislación en materia del abatimiento de la contaminación y la protección de la naturaleza, aumentar las fuentes de recursos públicos, privados e internacionales para financiar la infraestructura necesaria para el suministro de agua potable y el tratamiento de aguas de desecho, fortalecer la integración de las preocupaciones medioambientales en las decisiones sectoriales en áreas tales como la agricultura, la energía y el transporte. Esas y otras recomendaciones emitidas por investigadores, catedráticos, diversas organizaciones y expertos en la materia,  fueron ignoradas por el gobierno federal en turno, deja un lastre de pendientes que le llevarán a la historia como uno de los peores presidentes de nuestra nación.

Entre otros desaires a México, durante su gobierno, que está por concluir, Peña Nieto nunca  consideró al medio ambiente una prioridad, ni tampoco el cumplimiento de la legislación ambiental. Greenpeace, ONG ambientalista, recientemente dio a conocer algunas alertas: las 300 tortugas en peligro de extinción, atrapadas en una red en costas de Oaxaca, la muerte masiva de manatíes en Tabasco, la muerte de millones de abejas en territorio nacional, la afectación a la zona de desove en la Isla Salmedina, la pérdida de ejemplares de la casi extinta Vaquita Marina.

Debería preocuparnos y ocuparnos,  saber que estamos acabando con nuestro ecosistema; a pesar de existir  leyes y organismos encargados de proteger la ecología, no se detiene el daño. Aunque México cuenta con  áreas naturales protegidas (ANP) que lo ubican como líder en materia del territorio destinado a la conservación, la mayoría de ellas no tienen un programa de manejo, otras nunca lo han tenido, y varias no actualizan su programa, como lo indica la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente (LGEEPA) lo que da como resultado, un vacío en la conservación.

Si lo que se busca es evitar más ecocidios,  urge contar con una protección legal efectiva de nuestros recursos naturales, control de la contaminación, del manejo de desechos, aprovechamiento de la energía, así como darle ¡Ya! al medio ambiente la importancia que tiene como fuente de recursos vitales.

Desafiante herencia le dejan al presidente electo Andrés Manuel López Obrador, al tiempo…

Esta columna se publicó en el periódico Quintana Roo Hoy el día 20 de septiembre del 2018

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