Eros Ortega Ramos

El disgusto social por la designación de Manuel Bartlett al frente de la CFE

Parece ser que el fantasma del 88 no dejará de perseguir al político

La historia de nuestro país está marcada por eventos desafortunados, y aunque unos pesan más que otros en la memoria colectiva, todos y cada uno de ellos fueron y seguirán siendo recordados como acontecimientos históricos en los cuales el engaño, la traición y el fraude fueron las banderas de actos ignominiosos que atentaron contra la soberanía popular de la nación.

Un caso emblemático que sirve para ejemplificar lo anteriormente expuesto es el fraude electoral del 88. Como la historia lo demuestra, el 06 de julio de 1988 se realizaron elecciones federales bajo la dirección de la entonces Comisión Federal Electoral (CFE). Este fue un año histórico para la incipiente democracia mexicana, ya que por primera vez en la historia desde 1946 pudo prosperar una coalición opositora al partido hegemónico conocida como Frente Democrático Nacional (FDN), liderada por el luchador social Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, la cual más tarde se convertiría en el Partido de la Revolución Democrática (PRD).

En este punto es importante recordar que por aquellos tiempos aún no existía el Instituto Nacional Electoral (INE), por lo que era el propio Secretario de Gobernación, en ese entonces Manuel Bartlett Díaz, quien informaba vía telefónica a la Comisión Federal Electoral los resultados en los distritos electorales. Después de que los resultados eran comunicados, la información obtenida era plasmada en papel por secretarias, al estilo oficinista, a quienes se les encomendaba la tarea de entregarla al funcionario correspondiente, para que posteriormente fuera éste quien la compartiera con los representantes de los partidos.   

Es aquí en donde se dio inicio al mito del –fraude- ya que mientras se realizaba el conteo de votos fue reportado un fallo en el sistema, conocido como la famosa “caída del sistema”, que era el encargado de computarizar el conteo de sufragios a medida que se efectuaban. Ya cuando el sistema logró reestablecerse para seguir funcionando como lo había hecho horas antes, de manera misteriosa y poco creíble fue Carlos Salinas de Gortari quien iba a la delantera en los comicios, por lo que a partir de ese momento se acusó de fraude a distintos políticos, entre ellos al propio Bartlett.  

Aunque durante años negó haber participado en el fraude electoral del 88, en el año de 2009 fue el expresidente de la república, Miguel de la Madrid Hurtado, quien confesó públicamente que el PRI sí había perdido la elección de 1988, confirmando de esta manera las acusaciones del fraude electoral, orquestado por Salinas de Gortari y Bartlett Díaz para imponer a un presidente ilegitimo. Pero ahí no termina todo ya que en el mes de julio del año pasado, el ahora exsecretario de gobernación, Manuel Bartlett, declaro a medios de información que supo de la manipulación de cifras en el conteo a favor del candidato priista, consumando así el fraude electoral con la ayuda inclusive del Partido Acción Nacional (PAN), para evitar a toda costa que Cuauhtémoc Cárdenas llegara al frente del Ejecutivo Federal: “La historia del presunto fraude electoral señala que Cárdenas tenía ventaja sobre Salinas en los conteos preliminares, por lo que el gobierno federal, encabezado por Miguel de la Madrid, ordenó suspender el flujo de información; una vez que fue reanudada la difusión de los datos, el priista ya estaba a la cabeza” (ReporteIndigo, 01/VII/18).

Pese a todo el panorama de acusaciones que acompaña a Bartlett desde entonces, Andrés Manuel López Obrador anunció en conferencia de prensa desde su casa de transición que el también senador dirigirá la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Ante la designación, distintas personalidades tanto del ámbito político como del artístico, se pronunciaron en contra de la misma, exponiendo públicamente su desacuerdo hacia uno de los partícipes del fraude del 88. Tales son los casos del actor de talla internacional, Gael García Bernal y la propia coordinadora de la campaña presidencial de Obrador, Tatiana Clouthier. En el caso del primero, el disgusto no únicamente se debió a la designación, sino también a que un usuario de Twitter responsabilizó al actor del nombramiento de Bartlett de manera ridícula. Este fue el mensaje que García Bernal escribió en su cuenta de ésta red social: “Ahhhh… el placer de bloquear a alguien que me cree responsable del nombramiento del innombrable de Bartlett. La síntesis: yo repudio su nombramiento y su ser político. Y qué ridículos los que creen que yo y los que votamos por AMLO somos responsables de ese nombramiento. Besos” (Proceso, 30/VII/18).

En el caso de Tatiana Clouthier es importante primeramente hacer una aclaración. Ella es hija del difunto empresario y político mexicano, Manuel Clouthier, quien fue candidato a la Presidencia de México por el Partido Acción Nacional en el año de 1988. Como era de esperarse, la designación no fue grata para ella debido a la acusación de fraude en contra del ahora director de la CFE, y es que afirmó que “había mejores opciones” para ocupar el cargo. Aun así, la candidata a ocupar la -Subsecretaría de Participación Ciudadana, Democracia Participativa y Organizaciones Civiles-, aseguró que “el que una persona no sea bien recibida, no quiere decir que ya se acabó el país” (ElUniversal, 30/VII/18).

Aún con toda la polémica suscitada por el fantasma del fraude electoral que hasta el día de hoy sigue dando de qué hablar en distintos medios de comunicación, el Presidente Electo salió públicamente a defender la designación del político como titular de la Comisión Federal de Electricidad, argumentando que Bartlett tiene la suficiente experiencia para hacerse cargo de la empresa ya que, desde su perspectiva, durante años ha defendido la industria eléctrica nacional de privatizaciones y saqueos por parte de capitales extranjeros. En palabras del tabasqueño: “Ha estado defendiendo la industria eléctrica por lo menos los últimos 15 años; desde hace algún tiempo se ha querido desmantelar la CFE; hace 20 años éramos autosuficientes en energía eléctrica y ahora la CFE compra la mitad de la energía eléctrica que consumimos” (ElUniversal, 30/VII/18).

Después de toda la ola de ataques de las que Bartlett fue blanco, el ex Secretario de Gobernación se ha defendido, diciendo que Carlos Salinas de Gortari y Diego Fernández de Cevallos fueron los principales autores de dicho fraude electoral. Pero no sólo eso, también ha sostenido que existió un acuerdo de “manipulación de votos” hacia el verdadero ganador de los comicios presidenciales de aquel entonces, Cuauhtémoc Cárdenas, que se consumaría posteriormente con la polémica -caída del sistema- que, de manera inesperada, le dio el triunfo al candidato priista que se posicionó en el centro de la polémica debido al trágico asesinato del candidato, Luis Donaldo Colosio.

Sea cual sea la verdadera historia que hay detrás de todas las acusaciones de complicidad en el primer fraude electoral de la historia de México (ya que en el año de 2006 se repitió la historia con López Obrador), la realidad es que Manuel Bartlett no puede ni podrá desligarse de su responsabilidad en tal acontecimiento histórico. Ahora sólo queda esperar a que su desempeño dentro de la CFE hable por él, porque de antemano sabe que otro fraude más representaría un golpe fatal a su carrera política, el cual también lastimaría políticamente de manera grave al Presidente Electo.

 

Gracias por su lectura.

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Eros Ortega Ramos

Licenciado en Sociología por parte de la Universidad Autónoma Metropolitana.
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