Por: Rodrigo Navarro

La mayoría de los guías de buceo y los turistas en el Parque Marino no serán capaces de notar este fenómeno. Para ellos el arrecife está casi igual o muy poco afectado. Esto lo dijo en Junio pasado durante la presentación de su estudio en un curso de periodismo ambiental que organizamos, el Dr. Lorenzo Álvarez especialista en corales de la Estación de Ciencias del Mar y Limnología de la UNAM situado en Puerto Morelos.

Lorenzo lidera el estudio sobre la enfermedad supuestamente bacteriana del síndrome blanco (HCLTD) que afecta a los arrecifes en el Sistema Arrecifal Mesoamericano, SAM que ha causado la pérdida del 35% de los corales duros (formadores de arrecifes) en Cozumel. Aún no se sabe la causa es multifactorial (estrés). Entre estas se encuentran los seres humanos y las aguas negras. En febrero pasado cuando el fenómeno comenzaba a manifestarse en nuestros arrecifes escribí sobre ello.

Hay dos estudios importantes hasta ahora. El d ela Dra. Kathrin Sutherland del Colegio Rollins de la Florida y con financiamiento del Mote Marine Laboratory que concluye, “la bacteria que daña los corales no proviene del mar sino de los humanos en las aguas negras”. Otro es el financiado por el Redford Center, del actor Robert Redford activista ambiental, y llevada a cabo por la Universidad de Hawaii en Hulo por el Dr. John Burns y su equipo donde encontraron que sustancias como la oxibenzina y el octinoxato que son la mayoría, inhiben el sistema inmunológico de los corales y los hacen vulnerables a las enfermedades bacterianas. Eso llevó a una ley en Hawii que prohíbe el uso de ese tipo de bronceadores y solo acepta los que usan zinc o dióxido de titanio.

Corales oportunistas y que se rompen ante vientos y oleaje de más 100 km por hora como coral lechuga o porites, esponjas, e incluso la mayoría por algas carnosas, ocupan la superficie de estos corales muertos. Fauna y flora secundaria. Tenemos actualmente un tercio de la capacidad de defensa del arrecife que teníamos cuando Wilma.

El arrecife en ese entonces absorbió el 90% de la fuerza del huracán. Estamos muy expuestos ahora tenemos el 30% de la cobertura que teníamos cuando Wilma, entre uno de los muchos servicios ambientales del arrecife nos ofrece, protección de la costa. Biodiversidad, oxigeno, arena blanca, alimentos, belleza escénica son otros. Estamos ante una emergencia ambiental y aplica el principio precautorio.

El Parque Nacional Arrecifes de Cozumel, PNAC con una valiente Brenda Hernández al frente y su equipo sosteniéndole, decidieron con apoyo del Consejo Asesor, los tres niveles de gobierno, la Capitanía del Puerto, SEMAR y la Guardia Nacional, las Cámaras (CANACO, COPARMEX, CANIRAC, CCE), la asociación de tour operadores, las cooperativas pesqueras, la Asociación de Hoteles, la FPMC, la UQRoo y los prestadores de servicios, las asociaciones de la sociedad civil (la OSC, Rotarios, Plan Estratégico, la Fundación de Jean Michel Cousteau) hacer una suspensión parcial de actividades en el polígono núcleo que incluye Palancar, Colombia, El Cielo (que se encuentra dentro de polígono), Punta Sur y al oriente hasta playa Box. Unidos podemos salvar el arrecife cozumeleño.

Hemos trasladado la potencia del cerebro a las máquinas, a la tecnología. Estás han sido programadas según un criterio que no es humano, la economía financiera. Esto causa mucha impotencia porque el interés del capital financiero se impone sobre el interés social. No hemos podido parar la catástrofe ambiental porque todo el sistema de vida financiero se basa sobre ideas concebidas desde la visión técnica del capital que destrozan sistemáticamente nuestros recursos naturales.

“La Modernidad tardía ha sido ganada por pocos individuos suficientemente fuertes como para explotar y saquear lo que estaba a su disposición”, nos dice el filósofo italiano Franco Berardi. “El problema es que prácticamente han destruido el mundo”, escribe. Su proyecto actual es una plataforma tecnológica cooperativa que agrupe a ingenieros, artistas, hackers, científicos, activistas e intelectuales para contrarrestar la pérdida del pensamiento crítico, inteligencia colectiva.

Contrarrestar esta uniformidad de criterios que ha impuesto la unificación de la tecnología y sus plataformas. “Hemos estado sometidos a treinta años de violencia e imposición neoliberal y

financiera a través de automatismos tecno lingüísticos en el sistema de comunicación global”, escribe Berardi.

“El humanismo ha muerto porque el futuro pertenece al automatismo cognitivo global y el caos inhumano del etnonacionalismo. Debemos construir desde el humanismo una ética que nos permita salvar el patrimonio del humanismo social. La izquierda está muerta y lo merece. Ha actuado como punta de lanza a las imposiciones neoliberales. El ascenso de los partidos fascistas, nacionalistas y racistas se entiende desde esta frustración y como una venganza ante la traición de la izquierda culturalmente subalterna. El futuro no se decide en la esfera política. El futuro se decide en la esfera psíquica, lingüística y tecnológica”. Hasta aquí la cita de Bernardi.

El futuro se va a decidir en la esfera de la invención. Esto lo hemos visto muy claramente en Cozumel ante el anuncio de la Suspensión Parcial Temporal de actividades náutico recreativas en menos del 30% de la superficie del Parque Nacional Arrecifes de Cozumel, PNAC.

Primero hubo una tendencia en redes sociales (¿boots?) que estableció la idea que el ayuntamiento ya estaba de acuerdo en permitir un megaproyecto en Palancar y luego la idea de unir este hecho (idea fabricada en redes sociales) con la suspensión de actividades en el PNAC. El riesgo: que la gente lo dé como un hecho y no participe activamente en la consulta pública para, por tercera ocasión, expresar su rechazo a esta mega obra en el área de influencia del PNAC. Cozumel no quiere este proyecto en esa área.

Es cierto que en el pasado reciente se han impuesto desde el poder económico y político una serie de proyectos contrarios al interés social en la isla, pero esto ha sido cada vez más difícil a medida que la gente se organiza rápidamente a través de redes sociales. Ahora se está aprovechando este fenómeno para que la gente piense que ya está impuesto y no haga nada.

Los dos hechos no tienen relación alguna. La evaluación del proyecto la hace la DGIRA de SEMARNAT y conlleva un proceso de consulta pública que aún no se lleva a cabo. La suspensión de actividades en Parque Marino la tomó el PNAC avalado por el consejo asesor y la sociedad y los tres niveles de gobierno, los operadores turísticos y náuticos, representados en el consejo. Su presidente es presidente del consejo asesor del Parque Marino.

La enfermedad ha avanzado con rapidez, aunque no tanto como en Puerto Morelos y en Florida donde se observó por vez primera, y se ha llevado en la isla al 35% de los corales masivos y un 15% se encuentra infectado y terminará muerto a corto plazo. En ciencia cuando un proceso estudiado tiene varios factores, se fija una variable (en este caso los visitantes al arrecife de coral e indirectamente las embarcaciones) y se mide su efecto. Para bien o para mal se determina qué afecta y qué no afecta. Pero se obtienen datos con seguridad.

El factor más importante es el ser humano. Todos vivimos del arrecife así que se ha aprovechado la temporada baja para tratar de determinar el efecto humano en esta enfermedad. La restricción será del 7 de octubre al 15 de diciembre. Después se migrará a una especie de “hoy no circula” con cierres parciales de puntos específicos en todo al arrecife en el parque marino.

Hoy asumimos el compromiso de devolver a los arrecifes algo de lo mucho que nos han dado porque queremos salvarlos. Sabemos que es una situación difícil para quienes nos dedicamos a las actividades acuático turísticas pero si no hacemos nada no habrá mañana para los arrecifes en Cozumel.

Estas acciones están sustentadas por tres estudios científicos. Uno del propio PNAC sobre impactos en el arrecife. Tan solo el arrecife de Palancar recibe más de mil buzos en promedio al día. Su capacidad de carga está superada en 44%. Recibe 9 mil impactos al día (tocarlos, arena, aletazos, golpes con tanques). El cierre dará un respiro y descanso al arrecife debido a estos factores. Los guías de esnoquel a pesar de que saben no deben hacerlo, alimentan a los peces para las fotos y la propina. Ahora los peces volverán a alimentarse de algas que han crecido exponencialmente en el arrecife. No es el único factor, también están las aguas negras. Es por ello que se pidió a COPEFRIS que haga su parte. Tres meses de suspensión ayudaran al arrecife a descansar y reponerse.

Esto nos lleva a pensar en las buenas prácticas. Una buena campaña de difusión y educación de buenas prácticas es necesaria, además de la respectiva sanción a quienes no las realicen de manera sistemática. Las buenas prácticas aumentan la capacidad de carga.

Un estudio sobre calidad del agua realizado por la UAMI liderado por la Dra. Laura Calva experta en el tema, y el ya mencionado de la UNAM del Dr. Lorenzo Alvares Filip, el mayor especialista mexicano en corales.

Todo esto le dio herramientas a la Dirección del PNAC para presentar la posibilidad de la suspensión temporal de actividades, que de inmediato, ante la emergencia y las evidencias fue votado de manera unánime por el consejo asesor y apoyado por los tres niveles de gobierno. El mismo Comisionado de las Áreas Naturales Protegidas, CONANP Roberto Aviña Carlin invitado por la diputada federal por Q Roo Adriana Tessier, estuvo en una sesión extraordinaria de consejo para apoyar la acción.

Prometió 4 plazas temporales para apoyar la emergencia, involucrar a PROFEPA, revisar y actualizar el programa de manejo del PNAC que permite su operacionalización y regulación porque data de 1998. Nunca desde su creación el PNAC tuvo tanto apoyo. Esperemos que no sea demasiado tarde, porque nuestros nietos no conocerán los arrecifes cozumeleños y su magnífica biodiversidad.

Comentarios