En una época de engaño universal decir la verdad es un acto revolucionario.» George Orwell 

Que no habrá candidatos por “amiguismos” ni “influyentismos” o “sectarismos”, dijo el dirigente nacional de Morena, Mario Delgado Carrillo, en un mensaje a través de redes sociales, que tuvo más el tono de «usted disculpe”, porque los intentos de que así ocurra han sido muchos y algunos se mantienen ¿será que la abrupta caída en las tendencias electorales los obligará a cambiar de rumbo o sólo de discurso? Porque, hasta diciembre de 2020, las preferencias señalaban que el partido ganaría 13 de 15 gubernaturas en juego…hoy apenas tienen mayoría preferente en siete.

La llamada Comisión Nacional de Encuestas de Morena ha sido el callado factor de disputas, pues a Delgado Carrillo le ha tocado salir a intentar restañar las profundas diferencias por las candidaturas en 15 candidaturas, pero no hay que olvidar que en el proceso electoral en marcha son unos 20 mil cargos de elección popular que se disputan, entre ellos más de mil 900 presidencias municipales, las 500 diputaciones del Congreso federal, por eso es que, aunque las gubernaturas son los cargos municipales, aclarar las asignaciones en las alcaldías es también fundamental, pues son los gobiernos más cercanos a los ciudadanos, son estos los que verdaderamente muestran el rostro de la llamada Cuarta Transformación Republicana (4T), que hasta ahora ha quedado a deber.

Sí, el “dedo decisor” está en Palacio Nacional, eso en nada ha cambiado con el nuevo régimen, pero el señalado órgano partidista es el legitimador de la decisión. Ya en diciembre, 8 de 15 estados se quejaron de los procesos internos, algunos de los cuales aún se desahogan en tribunales y órganos internos de Morena, pero  empresas como Social Research Analytics ha dado un puntual seguimiento de las definiciones de candidatos y el impacto en las tendencias, identificando que, antes de finales de 2020, eran que arrasaría en 13 estados, mientras que ahora sólo sería en 7 entidades, en tres compiten con otros partidos y 5 las pierde, es decir, que los ánimos de los militantes y simpatizantes ha tenido una evidente variación.

Este lunes está ya en marcha la tercera semana de febrero, exactamente el punto medio en el proceso interno morenista, pues faltan tres más para que se conozcan los nombres de los que serán los candidatos a las alcaldías del país (once en Quintana Roo), pero ya desde la semana anterior hubo señalamientos públicos en favor de algunos(as); pronunciamientos que, justamente, quedan discursivamente deslegitimados a partir de lo dicho por Mario Delgado este fin de semana, pues aseguró que, hasta ahora, no hay “candidaturas amarradas”; con todo lo visto y el impacto negativo por las “democráticas” designaciones hechas hasta ahora ¿será cambio de estrategia o sólo de discurso?

El dirigente “moreno” ha dicho que “siempre se privilegiará el consenso y la opinión de la población para elegir a los mejores perfiles”, pero analistas diversos han destacado que los ataques entre los aspirantes no han cesado –por muchas fotografías que se difundan en las que, aseguran, hay concordia-, precisamente porque se asume que la decisión será cupular y no con base en la opinión ciudadana, pues hasta ahora no ha habido un solo resultado de encuesta interna que se haya hecho público para fundamentar una designación.

Luego entonces, ¿cambio o no? ¿Encuesta o decisión discrecional? ¿Consulta al “pueblo” o al “dedo de Palacio”? Quintana Roo representa el 1.4 por ciento del padrón electoral nacional, ¿De verdad están los “ojos” más allá de Cancún, tanto por tener la mayoría de los votantes, como por su preponderancia económica? ¿Solidaridad y Tulum, acaso?

Y finalmente, ¿habrán ya considerado los “morenos” que, además de la mayoría legislativa federal que pueden perder y lograr triunfos sólo en la mitad de las gubernaturas, el próximo año estarán en juego otras 6 y, si el proceso sigue igual de descuidado que en 2021, en el 2022 de plano la 4T comenzaría su declive? Si acaso han sido factores reales considerados, lo anunciado por Delgado Carrillo no fue sólo discurso y habrá modificaciones en las designaciones (en lo local, se acabaron las “campanas al vuelo” que hubo la semana anterior), y si la soberbia los pierde, como suele ocurrir a los políticos en el poder, pues la descomposición continuará.

 COMENTARIO MORBOSO 

Este fin se semana, el escribiente lanzó un Comentario al Vuelo que reproduce aquí, por el impacto que tendrá el fenómeno descrito, en los siguientes años en la administración pública y en la agenda política de la semana en Quintana Roo: No, ningún municipio merece tener primero palacio municipal y luego un hospital para atender a sus habitantes… si se prefiere la incongruencia, es mejor tener un hospital que le quede “grande” a la población, que un edificio gubernamental para comodidad de la burocracia… 

Y no, no es pretexto el ahorro de rentas o lo disperso de los espacios para la realización de procedimientos administrativos… ¿pues no que es “pueblo chico”? 

En ánimo constructivo y, parafraseando al de Macuspana, primero los…ciudadanos. ¿Que ya hay hospitales privados? Pues sí, pero no es lo mismo, que lo mesmo… También hay edificios que se rentan… y no a 20 años. 

Todo lo anterior, porque el Congreso de Quintana Roo analizará en los siguientes días, la autorización para que Puerto Morelos construya un palacio municipal, a través de lo que será la segunda Asociación Público Privada (APP) en la historia local. Obra que se pagará en los siguientes 22 años… No; claro que es un despropósito, un abuso del recurso, un aprovechamiento mezquino de la norma. Simular que no se endeuda, aunque se tenga que pagar; pero, sobre todo, con carencias como las señaladas. La palabra la tienen ahora los legisladores, así se observa desde aquí, A Tiro de Piedra. Nos leemos en la próxima.

Comparte tus comentarios