Raúl Caraveo Toledo

Aurelio Nuño y la Reforma

Una de los temas  medulares del país es la educación, la iniciativa de reforma educativa puesta en marcha por el presidente Enrique Peña Nieto  es la más importante acción que emprendió y  que podría dejar un legado invaluable si fuera entendido y aplicado correctamente. Es aquí donde radica el problema.

De inicio la critica fundamentada marca que la reforma educativa es en el mejor de los casos una reforma administrativa, laboral que intenta conocer en cantidad y calidad los recursos humanos del sector; saber quienes si trabajan y quienes no, despejar el lastre de los “comisionados políticos” que nos acercaban a un  modelo leninista; antes siempre represento un coto de poder de increíbles dimensiones, el sindicato más numeroso y fuerte del continente, con un poder económico increíble; con una capacidad de movilización política para los procesos electorales inimaginable.

La maestra Elba Esther Gordillo enfermó de poder, prepotencia y sobreestimó su capacidad y la capacidad de los equipos gobernantes jóvenes, de la segunda generación priísta. Miles de profesores han visto enfrentados sus derechos por la ineficacia y poca productividad de la calidad de  su trabajo. Un país no puede avanzar con una educación ineficiente. Con unos maestros mal pagados y sometidos a poderes locales; no llegaríamos a más que a la nada.

Los éxitos indiscutibles de la revolución mexicana se traducen en la educación de masas y la permeabilidad de los estratos sociales para la superación. Pero esa etapa se rebasó por el poder mal entendido y utilizado de los gremios. El dinosaurio creo un frnakestein que no pudo controlar, los gobiernos contemporáneos ni con el pétalo de una flor tocaron la estructura gremial de los maestros, así se apoderaron de secretarías de educación estatales, regionales, gobernaturas y actuaron como fieles de la balanza; el colmo de la estulticia lo vimos con la elección de Felipe Calderón, que nunca hubiera podido acceder a la presidencia si no  fuera por el apoyo y negociación que la tarde del día de las votaciones obtuvo de Elba Esther  y su sindicato.

Enrique Peña Nieto logró cambiar las variables y no solo con las reformas estructurales, en el plano educativo esta en plena implementación. El mensaje de impulsar a Aurelio Nuño  como factor de aplicación de la reforma con todo el apoyo del equipo gobernante lleva un doble mensaje increíblemente importante; Aurelio Nuño es la carta más fuerte del presidente para arroparse de buenos resultados y políticamente competir –por eficiencia- con cualquiera de los aspirantes actuales; Aurelio lo debe saber, se juega el todo por el todo; la implementación de los cambios en la educación tienen que ser eficaces, tangibles, medibles y habrá logrado un éxito que ningun mandatario imaginó desde la época de José Vasconcelos, así de enorme es el reto.

La reciente aplicación de la evaluación en Chiapas, Guerrero y Oaxaca es la muestra de la importancia que tiene no solo la aplicación de la evaluación, si no también la determinación de no flaquear. Quizá se exedió en la aplicación de la fuerza, pero sin ello huiera sido poco probable su éxito.

La segunda prueba inmediata es la jornada electoral de junio 2016, del resultado general y en particular de los estados citados depende la continuación de las aspiraciones del secretario Nuño.

La tercera gran prueba es la implementación de un modelo educativo-académico en las aulas. Es a lo que se refirio recientemente el rector de la UNAM Enrique Graue cuando mencionó que la reforma educativa era solo administrativa.

Por lo pronto hasta hoy la primera fase –la evaluación-  puede dejar satisfecho al equipo de gobierno y a la Secretaría de Educación.

De la respuesta social en todos los medios y redes, puede estar satisfecho don Aurelio, pero los mexicanos esperamos más, necesitamos maestros bien capacitados pero también bien pagados, aulas equipadas y funcionales, mejores resultados en las evaluaciones comparativas con otros países, más horas de clases y de práctica, en fin, se requiere entender en qué hemos fracasado e implementar lo necesario para formar un nuevo mexicano competitivo, honesto, profesional, en todos los campos.

Gracias por su lectura

@raulcaraveo

*Raúl Caraveo Toledo es licenciado en ciencia política por la UAM, cuenta con estudios de maestría en administración y diplomado en derecho electoral;  ex catedrático de las Facultades de Psicología y de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la  Universidad Veracruzana, ha sido analista de estudios económicos de PEMEX y Consejero electoral del IFE-INE de  Quintana Roo de 2005 a 2015, ex asesor de la XIII legislatura de Quintana Roo, colabora con artículos periodísticos para diversos medios, actualmente Conalep Quintana Roo.

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Raúl Caraveo Toledo es licenciado en ciencia política por la UAM, ex catedrático de las Facultades de Psicología y de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana, ha sido analista de estudios económicos de PEMEX y Consejero electoral del IFE-INE de Quintana Roo de 2005 a 2015, ex asesor de la XIII legislatura de Quintana Roo, Conalep Quintana Roo, escribe para www.sdpnoticias.com www.gobernantes.com www.revistadigitalqr.com.mx www.todoincluidolarevista.com www.tmj.mx www.laprensaus.com www.eldianewschicago.com
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