Eros Ortega Ramos

A una semana de la marcha feminista

#NoMeCuidanMeViolan

La tarde del viernes 16 de agosto del año en curso, diferentes contingentes feministas se dieron cita en la Glorieta de Insurgentes, ubicada en la alcaldía Cuauhtémoc de la Ciudad de México, para manifestar su inconformidad con las autoridades capitalinas respecto al aumento de violaciones y asesinatos de mujeres por cuestiones de género en la capital. Dicho movimiento, al cual nombraron #NoMeCuidanMeViolan, dio inicio alrededor de las 18:00 horas de ese día. Pese a la hora y a las sospechas de lluvia, nada impidió que miles de mujeres marcharan en diferentes partes de la República Mexicana, tales como Toluca, Xalapa, Monterrey, Querétaro, entre otras: “Entre los grupos que se concentraron están: Resistencia FEMME, Marea Verde México, Feministas de la Facultad de Filosofía y Letras, Contingente Separatista de Universitarias, Colectivo Feminista de Ingeniería, Rosas Rojas, Colectivo Feminista Cihuatl Atekakini, Mujeres ENTS Organizadas y Contingente de Mujeres de la Facultad de Música” (ReporteIndigo, 16/VIII/19).

Aparentemente todo marchaba con normalidad, las pancartas acompañadas de diversas consignas en contra de la violencia de género que se ha disparado durante los últimos meses eran mostradas a los espectadores que en esos momentos se encontraban deambulando por el lugar al igual que a los distintos medios de comunicación que cubrían la nota, hasta que determinados contingentes empezaron a realizar pintas a los establecimientos, automóviles y transeúntes que se encontraban a su paso, así como también agresiones, tanto verbales como físicas a hombres y mujeres (sí, leyó bien) por igual. Tal fue el desorden que se inició que inclusive la estación del Metro Insurgentes tuvo que ser cerrada de emergencia así como la estación del Metrobús, Glorieta insurgentes, misma que fue terriblemente dañada al igual que una estación de policía de la calle y el Ángel de la Independencia: “Lo que empezó como una protesta pacífica sumó denuncias de agresión a medios, vidrios rotos y fogatas en la glorieta de Insurgentes, la calle Florencia y el Ángel de la Independencia” (PlumasAtómicas, 16/VIII/19).

Y es que semejante indignación no era para menos, ya que días antes se había filtrado información a los medios de comunicación referente a una supuesta violación a una menor de edad por parte de cuatro policías en la delegación Azcapotzalco: “De acuerdo con las indagatorias, el 2 de agosto la menor caminaba a su casa luego de salir de una fiesta. La joven dijo que se percató de que la patrulla rondaba y le pidieron que se subiera, en donde abusaron de ella” (Milenio, 16/VIII/19). Debido a tal atrocidad, las feministas exigieron que los elementos de seguridad fueran sancionados con todo el peso de la ley, porque no era posible que ante tal acto de barbarie la Jefa de Gobierno no hiciera nada al respecto.

Sólo le recuerdo, estimado lector, que tan sólo un día antes de la movilización salieron a la luz diferentes videos captados por cámaras de seguridad que no corroboran la versión de la denunciante, ya que inclusive se observa a una ambulancia que llega al lugar para atender a la joven, la cual se presume que estaba intoxicada. Juzgue usted mismo. La noticia completa se puede leer en el siguiente enlace: https://www.forbes.com.mx/video-muestra-contradicciones-en-el-caso-de-violacion-por-parte-de-policias-en-cdmx/   

Independientemente de esto, respecto a todos los acontecimientos suscitados aquel día durante la marcha feminista, quiero aclarar que mi crítica no va dirigida hacia LOS DAÑOS MATERIALES PROVOCADOS A LA INFRAESTRUCTURA DE LA CIUDAD (mismos que, por cierto, están valuados en más de un millón de pesos) antes de que se me empiece a enjuiciar de manera infundada por una supuesta preocupación hacia los bienes materiales en vez de hacia las mujeres que son vulnerables a ser violadas o asesinadas por hombres trastornados en esta ciudad, sino hacia la VIOLENCIA EJERCIDA POR PARTE DE INTEGRANTES DE ALGUNOS COLECTIVOS FEMINISTAS HACIA PERIODISTAS Y CIVILES AJENOS A LA MANIFESTACIÓN. Este es el punto central de mi breve análisis.  

Mucho se ha dicho respecto a los infiltrados, como el que agredió con un puñetazo al periodista del noticiero ADN40, Juan Manuel Jiménez, identificado como Luis Ángel Estrada Sánchez de 24 años de edad, mismos que también son contratados para deslegitimar cualquier movimiento social emergente con actos vandálicos, pero la evidencia muestra que el ejercicio de la violencia, desde mi parecer injustificable bajo cualquier circunstancia, no únicamente fue practicada por infiltrados. 

Personas ajenas a la manifestación fueron agredidas por integrantes del movimiento sin motivo aparente, como es el caso de un repartidor de Uber Eats que hasta el rostro le rociaron con aerosol, mismo que se puede apreciar en el siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?v=5sSEez6lYnM, por lo tanto, como sociólogo mi pregunta es la siguiente: ¿Cómo pretenden erradicar la violencia, sea cual sea ésta, violentando a gente inocente? Porque tal y como también se aprecia en el video, el sujeto que grabó la agresión fue mandado literalmente “a la verga” por poner en riesgo a las “morras” (ni idea de a cuales se refería la agresora), ya que por la actitud que tomaron las manifestantes, parece ser que su lamentable desacierto únicamente fue ser hombre. 

Es importante recalcar que la violencia de género, llevada al extremo como violencia feminicida, es una problemática social alarmante que está ahí (y no se diga en el Estado de México), que aumenta con el tiempo, que se normaliza con el machismo y que cobra vidas de decenas de mujeres al mes, eso es un hecho que no cuestiono, pero su disminución, desde mi muy particular punto de vista, no se encuentra en el ejercicio de esa misma violencia, ahora ejercida por mujeres hacia hombres. Porque entonces estaríamos cayendo en el absurdo de la misandría o como yo le llamo, machismo a la inversa, que en vez de sumar fuerzas, estaría segregando y fomentando divisiones internas que a la larga, tal y como la historia lo ha demostrado, terminan por exterminar movimientos sociales por la falta de un plan estratégico claro e incluyente. 

Para finalizar, le comparto una publicación de Twitter (de la cual desconozco la autoría) que fue compartida miles de veces en Facebook, misma que expresa de una manera fenomenal el mensaje que quiero compartir con ustedes: “No me importó ver paredes pintadas o vidrios rotos. Pero ver pintura en aerosol directo a los ojos de alguien, golpes y actos de agresión física, sí. “A nosotras nos violan.” Sí, pero NO te violó esa persona que atacas, tú estás agrediendo inocentes, como lo hacen con nosotras”. Exijamos un alto a la violencia de género y feminicida juntos, no de manera separada por el radicalismo de unas cuantas que nada tienen que ver con la verdadera justicia e igualdad. 

 

Gracias por su lectura. 

Twitter: @erosuamero

Facebook: Eros Ortega Ramos

Correo electrónico: sociologia_uameros@hotmail.com

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Eros Ortega Ramos

Licenciado en Sociología por parte de la Universidad Autónoma Metropolitana.
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