Raúl Caraveo Toledo

1er. Día de Vacunación Covid-19 en Cancún

Cancún, Quintana Roo, lunes 29 de marzo de 2021, segundo año de la pandemia del virus SARS-COV-2  que produce  la enfermedad Covid-19. Unidad Deportiva Jacinto Canek; avenidas Chichen Itzá y Tulum, centro de la ciudad; hace tres días las autoridades municipales y estatales anunciaron un esquema de aplicación a adultos mayores por horarios y súper manzanas conforme a la densidad de población pero desde las 10 horas del día domingo anterior «hacen fila» jóvenes que por el hecho de llegar muy temprano creen que harán acceder a sus familiares, sin documentos o documentos fuera del rango y especificaciones. 

Dejaríamos de ser mexicanos. Ante el orden -acostumbrados- queremos saltarnos la «fila» adelantarnos, ganar a como dé lugar sin importar que desplacemos a otras personas.

Llego a las 8:10 me acompañan dos asientos abatibles (que no fueron necesarios), laptop, agua, alimentos y documentos, me toca según el plan de 10 a 12 horas pues vivo en la súper manzana 8; me formo aproximadamente atrás de   100 personas; antes otra fila paralela avanza, la de las 8:00 a 10:00,  nos avisan que a las 10 en punto entraremos y así es., para lo cual ya hay más filas; la de 12 a 14, la de 14 a 16, y de 16 a 18 horas. Me entrevistan dos veces diferentes periodistas. Veo pasar a Oscar Cadena. No hay vendedores ambulantes, hacen falta.

En la fila hay camaradería, nos regalamos lo que sea necesario, agua, yogurt para tomar medicinas, asientos, etc.

Me desespera mi falta de un café y acudo al Oxxo de la avenida Tulum enfrente a Bomberos, dos americanos, agua y galletas, para completar mi mañana, son imperdibles. 

El sol comienza a ser intenso, en punto de las 10:05 comenzamos a entrar a un domo con asientos, sombra, música viva y atención personal de muchos jóvenes del municipio Benito Juárez, de la policía municipal, Gobierno del Estado, del IMSS, médicos y enfermeros (as) de Conalep, SESA, DIF, Guardia Nacional, en fin, una larga lista de instituciones con gran disposición. El avance es muy fluido. Mientras espero escribo éstas líneas.

Se acercan 6 enfermeras con uniforme del IMSS para tomar la presión de cada uno de los que esperamos sentados; lo apuntan en una etiqueta que nos fija en el hombro  luego pasamos a otro módulo de asientos y de ahí  al registro donde son llenados formatos  previos a la aplicación; finalmente viene la aplicación que es simultánea de una extensa mesa interminable, para lo que ya tengo pegadas dos etiquetas, la de mi presión arterial y la de la hora exacta de la vacuna, 11:33 am. Nos piden pasar a otro módulo de los ya aplicados para esperar 30 minutos, ahí hay médicos atentos a los adultos de edad más avanzada, revisan y poco a poco una vez cumplidos los 30 minutos de espera de reacciones nos autorizan salir de las instalaciones. Sin contratiempos nuevos grupos de filas organizados entran por el acceso inicial.

Es impecable la organización y atención a todos los adultos mayores por la suma de todas las instituciones involucradas, es importante destacarlo y reconocer el esfuerzo y la coordinación de autoridades municipales, estatales y federales. Al partir me llevo conmigo el comprobante de vacunación contra el virus SARS-COV2; el folio de atención inicial y una nota de ¼ de página del IMSS Unidad de Medicina Familiar No. 13 sobre las “Posibles Reacciones Post Vacunales;  Dolor en el sitio de aplicación; Fatiga; Dolor de cabeza; Dolores musculares y de articulaciones; Escalofrío; Fiebre; Vómito; Dolor Faríngeo; Tos; Nauseas y diarrea. Ante aumento de algunos de estos síntomas acuda a su clínica más cercana” dice el fascículo.  

En la aplicación no sentí absolutamente nada, en los primeros treinta minutos quizá un mínimo flujo nasal diez minutos, fue todo.

De la atención solo me queda agradecer y reconocer a los miles de personas  e  instituciones que hacen posible este gran proceso, campaña o jornada nacional para la vacunación. Trabajo titánico que se lleva a cabo con excelencia. 

 

 

@raulcaraveo

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