Reseñas

Un Hombre Gruñón: El saber mezclar géneros

Ove (Rolf Lassgård) es un hombre de 59 años que muestra antipatía por el género humano, es decir, es el ejemplo perfecto de un misántropo. Pero cuando Parvaneh (Bahar Pars), una mujer persa madre de familia, se muda a su vecindario, comienza una relación poco común entre ambos, la cual los llevará a entender muchas cosas sobre la vida de Ove, el hombre gruñón del vecindario.

“Un hombre gruñón” (A Man Called Ove, Suecia, 2015) es un film sueco dirigido y escrito por Hannes Holm, quien con este film consigue mostrarse de buena manera ante los ojos del mundo a pesar de contar con una filmografía local poco exitosa. Sin hacer nada extraordinario, Holm logra mezclar el género drama con el de comedia para contarnos la historia de un misántropo que, al parecer, todavía tiene mucho por que vivir. Gracias al interesante trabajo de Holm, “Un hombre gruñón” consiguió hacerse con dos nominaciones en la última edición de los Oscars, la de Mejor Película De Habla No Inglesa y, sorpresivamente, la de Mejor Maquillaje y Peinado.

El primer acierto de este film es que sale avante en su mezcla de géneros, la historia es un drama pero mientras se está contando utiliza elementos cómicos para que se sienta como lo que es, un retrato muy humano y honesto sobre la vida. “Un hombre gruñón” consigue llevarte de una emoción a otra en segundos, de la risas a las lágrimas (no en el caso de un servidor), de la felicidad a la tristeza, pero lo más importante es que logra mantenerse en un mismo tono durante las casi dos horas que dura el film. Es difícil mezclar dos géneros tan distintos (aunque en mi opinión son lo mismo sólo que visto desde una óptica diferente) pero cuando encuentras como hacerlo sin perder el tono de la película consigues resultados fantásticos.

Otra fortaleza de esta cinta son las actuaciones. A pesar de que aparecen varios personajes a lo largo de la historia, tanto en el presente como en flashbacks, el peso del film recae en sólo dos actores, Rolf Lassgård como el misántropo Ove y Bahar Pars como la amorosa Parvaneh. Ambos logran una química excepcional, cada uno le imprime a su personaje lo necesario para poder completar al otro, lograr equilibrar la balanza para que cuando aparezcan en pantalla ninguno se sienta excesivo. Ver las escenas donde aparecen ambos, que son la mayoría, son reconfortantes.  El resto del cast también es bastante cumplidor, a excepción de Filip Berg como el Ove joven, se entiende que no es un tipo del todo expresivo pero más que eso se siente sumamente acartonado.

El diseño de arte y la ambientación valen mucho la pena. El diseño de producción es bastante interesante en esos flashbacks sobre el pasado de nuestro protagonista y el maquillaje del mismo también es bastante bueno, sí existe un cambio notorio entre el actor con y sin maquillaje y este cambio sí vale la pena, sin embargo, creo que darle una nominación al Oscar a este trabajo es un exceso, pero bueno, que se puede esperar si en esa misma categoría premiaron a “Suicide Squad”.

A pesar de sus múltiples aciertos, esta cinta tiene un gran problema que no le permite dar el salto a ser considerada una importante cinta del cine extranjero. Y es que desde los primeros minutos sabes hacia dónde va, como va a terminar y cuál va a ser la moraleja de la historia. Sí, lo interesante es todo lo que pasa mientras llega ese momento, pero a final de cuentas no puede evitar ser una película predecible y con una buena cantidad de clichés. Está lejos de alcanzar los buenos resultados de otras películas que muestran la relación misántropo-filántropa como “As Good As It Gets” con Jack Nicholson y Helen Hunt.

Comentarios
Tags

Freddie Montes

Reseñas de películas de cinefilos para cinefilos
Close