Reseñas

Todo, todo: Lo mismo pero más incluyente

Maddy (Amandla Stenberg) es una joven que vive aislada del resto del mundo debido a que padece Inmunodeficiencia Combinada Grave (SCID), una patología que la vuelve alérgica a prácticamente cualquier cosa. Debido a ello, las únicas personas con las que tiene contacto son Pauline (Anika Noni Rose), su madre, y Carla (Ana de la Reguera), su enfermera/niñera. Pero la vida de Maddy cambia por completo cuando se enamora de Olly (Nick Robinson), un joven que se acaba de mudar a la casa de al lado y que hará todo lo posible por enseñarle el verdadero significado de la vida.

Es un hecho que las love story juveniles no suelen ser películas de la más alta calidad (claro que hay excepciones), la mayoría tiene como única finalidad la de atraer al público femenino adolescente, el cual suele ser bastante benevolente con estos films.

En los últimos años, a la premisa de “chica conoce chico, chico se enamora de chica”, la cual rige todas estas historias, se le ha agregado un nuevo factor, el factor mortal. Esto pasa cuando uno de los dos protagonistas, o los dos, tiene algún padecimiento, enfermedad, etc., que lo llevará a la muerte en poco tiempo, por lo que a través del amor tratará de encontrarle el sentido a la vida. Esta fórmula ha funcionado –funcionado en cuanto a atraer al público al que va dirigida- recientemente en películas como “Si decido quedarme”, “Yo antes de ti” y en la love story de la generación “Bajo la misma estrella”. Y aunque “Todo, todo” va por el mismo camino, al cual también se agrega el común denominador de que todas están basadas en libros, ésta no cuenta con lo necesario para enamorar y quedarse en la mente de la mayoría del público.

El principal problema de “Todo, todo” es el guion. No he leído el libro, desconozco si la adaptación es buena, lo que sí les puedo decir es que el guion está plagado de problemas. Los diálogos son vacíos, en muchas ocasiones sin sentido, no hay una sola línea que logre trasmitirle algo a los espectadores, al nivel que no cambiaría mucho si la ves con sonido o sin sonido.

La historia empieza sin nada que destacar pero logra encontrar un momento, por ahí del segundo acto, en el que es medianamente interesante. Pero todo lo posterior a ese momento es una constante debacle en donde ni siquiera sabemos si estamos ante un romance juvenil, un drama familiar o un capítulo de La Rosa de Guadalupe.

Los personajes no existen, son sólo moldes sin nada por dentro. Para empezar, es muy difícil creer que puedan ser tan inocentes en algunas cosas pero tan conocedores de otras, sobre todo una adolescente que nunca ha salido de su casa. Además, es imposible empatizar con alguno de los protagonistas porque no tienen errores, son perfectos. El personaje de Maddy está en un estado de salud sumamente delicado y aun así se ve hermosa y de cuerpazo. Los actores no lo hacen mal, incluyendo a la mexicana Ana de la Reguera, cumplen con lo que se les pide, el problema es el que el guion no los deja mostrarse, ni siquiera se consigue una verdadera química entre los personajes protagónicos.

Curiosamente, lo más rescatable de esta cinta es la dirección a cargo de Stella Meghie. Sin hacer nada extraordinario, esta mujer logra que la cinta sea visualmente atractiva, no sólo es muy estética, también cuenta con algunas tomas que valen mucho la pena y que no estamos acostumbrados a ver en películas de este tipo, películas que no se distinguen por su buena dirección. Además, resuelve de buena manera todo el asunto de las conversaciones vía internet, que es la única manera que tienen para comunicarse los jóvenes protagonistas.

“Todo, todo” sigue la misma fórmula de la mayoría de las love story juveniles de los últimos años, sólo que ésta es un poco más incluyente al mostrarnos una familia de raza negra, una relación interracial y una mexicana exitosa y sin estereotipos. A pesar de esto, el film no logra alejarse de los clichés del género y aunque cuenta con un giro de tuerca bastante interesante –aunque no lo supieron desarrollar- no deja de ser pretenciosa en su narrativa. Por lo menos sólo dura hora y media.

No he leído el libro, no sé qué tan buena adaptación sea, se ve que hay varios elementos que sólo están ahí porque estaban en el libro pero no aportan nada a la historia de la película. Pero la cosa es sencilla, si estamos ante una buena adaptación quiere decir que el libro es malísimo, si la adaptación es mala quiere decir que el guionista de esta cinta es terrible. Yo creo que es la segunda.

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Freddie Montes

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