Ana Ledesma Canaán

Testimonio del 68 y otras crueldades

SIN EXCUSAS

La memoria es selectiva, 2 de octubre no se olvida,  doy inicio a esta entrega, por el final del movimiento estudiantil del 68; días después se inauguraría la olimpiada,  con los estudiantes escondidos; porque a partir de ahí, ser estudiante era un delito. Esto me lo narra Gustavo Abreu, quien fuer parte de la brigada que cuido a José Revueltas, culpado de ser el autor intelectual del movimiento estudiantil y encarcelado después del 2 de octubre en el palacio negro de Lecumberri.

Asuntos aclarados desde la desclasificación de los archivos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA)  al respecto del 68: La CIA intervino en nombre de los Estados Unidos, se encargó de volar a la puerta barroca de madera de San Ildefonso (desde dentro) vestidos de estudiantes junto con porros, colocando artefactos fabricados.  Ofrecimiento de la presidencia de la republica a través de Fulton Freeman a Marcelino García Barragán, general a cargo de las fuerzas armadas, y al desecharlo este, se le ofreció al regente, que era Alfonso Corona del Rosal. Que Díaz Ordaz y Luis Echeverría eran agentes con nombres en la CIA. Que el del 68 es el primer movimiento post revolución, por la democracia y los derechos humanos ante la dictadura perfecta y el silencio, por último, el terrible miedo al comunismo de Lindon B. Johnson, que con la guerra de Vietnam y Cuba, temió que el comunismo pudiera incrustarse en México, por lo que envió a sus agentes de la CIA.

La esencia del movimiento estudiantil del 68, como su rebeldía ya no podía ser aplacada, tuvo que ser acallado a sangre y fuego con el genocidio.

Testimonio de un brigadista: “ 2 De octubre 1968, 5 pm, Salí corriendo, dejando atrás, la placa de acero que conmemoraba la inauguración de la plaza de las 3 culturas de la época moderna, en la cual me había yo aferrado, repentinamente aparecieron los del batallón Olimpia, (guante blanco) frente a mí, disparando hacia atrás, es decir hacia donde entraba el ejército, para capturar a todos en plaza, -son de salva  -alguien grito- Cuando vi hacía mi izquierda, hacia el edificio Guadalajara, ya no había nadie parado en la plaza, todos estaban tirados en el suelo, por los disparos desde la azotea del edifico Chihuahua. Cuando decidí correr hacía allá, y cruzar la plaza, un helicóptero disparaba desde arriba, así llegue hasta la avenida Manuel González, donde para mi horror, circulaban los tanques de guerra del ejército, para aislar la plaza de las 3 culturas.  Hubo que pasar entre ellos, para llegar a la otra acera, y ahí estar a salvo. Ahí llegaban compañeros que cruzaban entre los tanques llorando, decían -nos están masacrando- Junto con mi compañero de brigada, De Hoyos, caminamos hacia la esquina de insurgentes, donde nos quedamos paralizados al ver las ¡200 ambulancias! Todas sobre la misma avenida que ya había sido cerrada, fue el único lugar por el que se pudo salir” Los testimonios de este brigadista, que posteriormente eligió para  vivir a Cancún, son impresionantes, nadie actualmente puede dejar de reconocer que el movimiento estudiantil del 68, fue el primer intento de lucha por la democracia y los derechos humanos en México, nunca tan importante el legado del 68 como ahora, con el triunfo de MORENA y la tan esperada transformación de México.

Esta columna se publicó el 27 de septiembre del 2018 en el periódico Quintana Roo Hoy

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Ana Ledesma Canaán

Egresada de la Universidad Latinoamericana, México Distrito Federal de la carrera de Comunicación y Relaciones Publicas. Directora General de TodoIncluidoLaRevista.com
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