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¿Qué sabemos de las multas que impuso Profeco a Uber, Cabify e EasyTaxi?

La Profeco determinó que las tres empresas tecnológicas de transporte aplicaron en México un contrato con “prestaciones desproporcionadas, inequitativas y abusivas en perjuicio de sus consumidores”.

Uber no ofrece un contacto en el país para hacer reclamaciones; Cabify establece de forma unilateral que sus tarifas no son reembolsables; Easy Taxi no se hace responsable por los daños que pueda ocasionar el que alguien utilice de forma ilícita la información de sus usuarios. Las tres empresas tecnológicas de transporte aplicaron en México un contrato con “prestaciones desproporcionadas, inequitativas y abusivas en perjuicio de sus consumidores”, de acuerdo con un comunicado de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), que les impuso a las tres una multa de hasta 6.48 millones de pesos.

El organismo mexicano de defensa de los consumidores agregó que estas compañías difundieron publicidad engañosa, ya que ofrecen un “servicio seguro de transporte” cuando en realidad las tres empresas repiten constantemente en sus términos y condiciones que “se deslindan de cualquier responsabilidad legal”, indica la Profeco.

En su comunicado, la procuraduría detalló que “Uber viola lo establecido por la ley de la materia, al no señalar un domicilio, teléfono y demás medios de contacto en el país para aclaraciones o reclamaciones por la aplicación de cobros de servicios adicionales sin la autorización expresa del consumidor (tarifa de reparación, limpieza o cargos por objetos olvidados)”.

De acuerdo con la Ley Federal de Protección al Consumidor, en su Capítulo VIII Bis “De los derechos de los consumidores en las transacciones efectuadas a través del uso de medios electrónicos, ópticos o de cualquier otra tecnología”, los proveedores deben proporcionar a los consumidores “antes de celebrar la transacción” su domicilio físico, números telefónicos y demás medios a los que puedan acudir para presentar reclamaciones o aclaraciones.

Ni en la aplicación para móviles de Uber, ni en su centro de ayuda digital puede uno hallar un domicilio o un teléfono al cual llamar para hacer una reclamación. Los únicos recursos de contacto que la compañía ofrece son sus centros de ayuda en la aplicación y en su sitio web y su perfil de Twitter @UberSupport.

La procuraduría también señaló como falta el hecho de que en cualquier controversia entre un usuario y Uber, las partes se deban “someter al arbitraje o a la mediación, establecidos en la legislación de Amsterdam, Países Bajos y en lengua inglesa”. Esto a pesar de que el artículo 6 de la ley del consumidor indica que estarán obligados a su cumplimiento los proveedores y los consumidores.

La Profeco añade “que como resultado del procedimiento instaurado contra Uber, la empresa modificó la publicidad que contravenía las disposiciones legales de protección al consumidor”.

En los términos y condiciones que Uber muestra en su sitio web, la compañía refiere que “las presentes Condiciones se regirán e interpretarán exclusivamente en virtud de la legislación de los Países Bajos, con exclusión de sus normas sobre conflicto de leyes” y agrega en el mismo párrafo que “el lugar tanto para la mediación como para el arbitraje será Ámsterdam, Países Bajos” y que: “El idioma de mediación y/o arbitraje será el inglés, a no ser que usted no hable inglés, en cuyo caso la mediación y/o el arbitraje se llevarán a cabo en inglés y en su idioma materno”.

Las controversias ya pueden dirimirse en lenguas que no sean el inglés, pero las condiciones del los términos siguen teniéndose que interpretar bajo la legislación holandesa, de Ámsterdam más específicamente, ciudad en donde deberá tener lugar la mediación, de acuerdo con la compañía.

En el caso de Cabify, la Profeco indicó que “este proveedor establece de manera unilateral que las tarifas cobradas no serán reembolsables, así como, que en los periodos de mayor demanda establecerá un costo mayor variable, sin definir con claridad qué criterios se utilizarán para esta consideración”.

En sus términos y condiciones, Cabify refiere que “las tarifas cobradas no serán reembolsables. Las tarifas, sus actualizaciones, y condiciones de uso estarán disponibles en todo momento en la Aplicación y/o Sitio Web y están sujetas a posibles modificaciones” y añade que “el usuario acepta que en los periodos de mayor demanda se cobre un costo adicional variable”.

La ley en la materia indica en su artículo 7 bis que “el proveedor deberá informar de forma notoria y visible el monto total a pagar por los bienes, productos o servicios que ofrezca al consumidor y que dicho monto deberá incluir impuestos, comisiones, intereses, seguros y cualquier otro costo, cargo, gasto o erogación adicional que se requiera cubrir con motivo de la adquisición o contratación respectiva, sea ésta al contado o a crédito”.

La procuraduría indicó que en el caso de Easy Taxi, la empresa “no se hace responsable de daños o perjuicios, que pudieran ser ocasionados por el mal uso de la información de los equipos de EASY y del USUARIO en caso de que un tercero vulnere la seguridad e ilícitamente utilice la información, así como aplicación de prácticas coercitivas y desleales”.

Para la Profeco, la empres cae también en falta con frases publicitarias como “Pedir un taxi nunca fue tan sencillo”, las cuales  “no acreditan la veracidad, claridad y exactitud, siendo sujetas a comprobación, lo que no fue realizado”.

La ley señala en su artículo 32 que “la información o publicidad relativa a bienes, productos o servicios que se difundan por cualquier medio o forma, deberán ser veraces, comprobables, claros y exentos de textos, diálogos, sonidos, imágenes, marcas, denominaciones de origen y otras descripciones que induzcan o puedan inducir a error o confusión por engañosas o abusivas”.

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El Economista
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