Psicología

Preocupaciones

Cámbiate

A todos nos gusta pensar que tenemos cierto control sobre nuestras vidas, y muchas veces nos engañamos a nosotros mismos pensando que estamos al mando. Pero entonces pasa algo que nos recuerda que el mundo funciona con sus propias reglas, y no con las nuestras. Que sólo estamos de paso.”   Taken (2002)

La mayoría de nosotros, si nos preguntasen, seríamos capaces de detenernos un instante, y traer a la mente aquellas cuestiones que nos preocupan. Es probable que, si nos dan bastante más tiempo, consiguiésemos ordenarlas por niveles de intensidad. Y si, además, tuviésemos un papel delante identificaríamos cuales son las que dependen enteramente de nosotros, de nuestra interacción con otras personas, o simplemente aquellas en las que no podemos hacer nada.

Nos preocupamos por todo. Hay momentos en los que el malestar -incluso la ansiedad-, que nos provoca llena nuestro estado de ánimo, haciendo que la sensación sea insoportable. Aquí es cuando leemos aquello de “dejar ir”, de no quedarnos con la angustia si no podemos controlar lo que ocurre. Pero no sabemos como se hace. Y, les soy sincero, no es algo tan sencillo.

No estamos hechos para despreocuparnos. Al menos no de todo. Si lo hacemos, sentimos que estamos siendo egoístas, irresponsables o incluso desconsiderados. Pero esto tiene solución. ¡Solo debemos dedicar un tiempo al día a nuestras preocupaciones!

Siguiendo la clasificación anterior, podemos clasificar las nuestras en tres niveles.

En el primero estarían aquellas que podemos empezar y acabar sin ayuda de nadie; son las tareas que podemos denominar personales. Incluiremos aquí lo relacionado con cada ámbito de nuestra vida: el laboral, el familiar o el de ocio y tiempo libre. Haremos lo mismo con los siguientes niveles. También puede ayudar ubicar nuestra preocupación, en el grado en que podamos, en el tiempo ¿se trata de algo que ocurrió en el pasado, y no estamos satisfechos o nos produce dolor su recuerdo?¿Es algo que tememos del futuro?¿O por el contrario es algo actual? Si podemos cambiar algo es precisamente si está ocurriendo en el presente o podemos hacer que ocurra ahora.

El nivel siguiente tiene que ver con todo aquello en lo que formamos parte, pero no depende enteramente de nosotros. Aquí encontramos desde tareas laborales que requieren la intervención de otras personas -y esto es algo concreto-, hasta apoyar a un ser querido que lo está pasando mal. También aquí las claves temporales son importantes para saber hasta que punto podemos o no cambiar lo que ocurre.

El último nivel es quizás el más genérico, puesto que no depende para nada de lo que nosotros hagamos. Puede estar relacionado con el estado de la economía, con lo que hagan nuestros políticos o con el tiempo que haga mañana -justo el día que hemos planeado una barbacoa en el exterior-. Este bloque de preocupaciones suele acaparar muchas de nuestras ansiedades, a pesar de que no podemos intervenir en ellas en absoluto para modificarlas.

Para hacer un seguimiento de nuestras preocupaciones les animo a registrarlas en una libreta, dedicándole un tiempo al día a revisarla. En la primera ocasión, es aconsejable escribirlo todo sin preocuparnos de en que nivel está. Luego pasaríamos a clasificarlas y, poco a poco, a ver que podemos ir haciendo para intervenir en cada una de ellas.

De esta forma podremos saber, con moderada exactitud, cuáles son nuestras preocupaciones. Y lo que es más importante ¡qué estamos haciendo para cambiarlas!

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Leocadio Martín Borges

Psicólogo, Experto y Master en Drogodependencias por la Universidad de La Laguna. En la actualidad publica semanalmente en Diario de Avisos en el espacio Cámbiate Psicología para Entendernos. Desde su pagina CÁMBIATE llega a seguidores de todo el mundo proponiendo la psicología como una herramienta esencial de conocimiento y de evolución personal.
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