Julián Puente

Ni de aquí ni de allá

Le suena a usted la palabra “Chapulín o Grillo”, desde luego que sí, a la mente nos viene ese personaje con el que muchos crecimos y que Francisco Gabilondo Soler le dio vida, me refiero al famoso Cri-Cri. Bueno, hoy conforme avanzan los meses, cada vez son más evidentes las acciones de los gobernantes en turno que ya están preparando su estrategia con miras a la elección del 2018. Desde hace algunos meses muchos políticos han aplicado la técnica del chango o el chapulín, la cual es estar brincando de rama en rama o lo que he es lo mismo de partido en partido, ejemplos hay muchos, el más específico el de Maribel Villegas Canche ex delegada de SEDESOL a quien según le dicen la “arco iris” por haber portado prácticamente todos los colores de los partidos existentes y tal parece que va por un color más. Actualmente la ciudadanía tiene un enorme hartazgo y reproche contra los chapulines quienes en términos políticos son funcionarios que dejan un cargo o institución para buscar un puesto de elección popular arropados por otro partido político; lo anterior refleja ciertos trastornos en nuestra cultura política. Es importante entender que los políticos, especialmente en la democracia, no son, ni podrían ser como alguna vez lo soñó Platón, líderes morales. La mala fama de los políticos ha aflorado. Entre otras cosas, porque son políticos automáticos, definidos así porque apenas toman protesta de un cargo público están pensando en el siguiente. Los chapulines políticos en nuestro país se distinguen por brincar de un cargo público a otro en total abandono de sus responsabilidades básicas, por renunciar al cargo que supuestamente desempeñó durante meses, con tal de perseguir un nuevo hueso en otra instancia de gobierno, y aspiran a ocupar una posición de poder de mayor importancia. En quintana roo hay ejemplos claros, Maribel Villegas, Carlos Mario Villanueva, Gregorio Sanchez Martínez, Juan Ignacio García Zalvidea, Domingo Flota Castillo, entre muchos más quienes han puesto como excusa el ya no tener cabida en sus institutos políticos o que sus dirigentes no tienen nada que ofrecer a la militancia. Lo que quiero dar a entender es que los partidos no buscan renovarse causando con ello que nuevos actores políticos se incorporen al escenario, siguen los mismos de siempre luchando por tener una posición electoral, la clase política por lo menos en nuestro estado está inmóvil. Es por esto que la ciudadanía tiene una gran decepción, frustración y desconfianza en los partidos, sus políticos y en general, no creen en la vida democrática que tenemos. Nuestro país y me permito generalizar está harto de ver a los políticos llegar y perpetuarse en el poder hoy en día no hay funcionario público que no quiera hacer carrera política porque según ellos nacieron para ello. A mi punto de vista el servicio público del político debería de ser solo por un periodo y de ahí que regresen a sus trabajos anteriores, perooooooo como estamos en México todo se puede y ahí es cuando se convierten en personajes eternos en el poder saltan de una secretaría a otra, incluso de partido en partido político  como si fuera un deporte extremo. México es el único país del mundo donde los políticos pueden saltar de un cargo a otro y de un partido a otro con la misma ligereza con la que un chapulín salta de rama en rama. En otras democracias esta práctica se toma como traición y quien lo hace se quema políticamente pero aquí hasta se premia. No se vale que estemos manteniendo haraganes cuyo único anhelo es mejorar su posición política y económica saltando de un cargo a otro y cambiando de partido como quien cambia de camisa. Winston Churchill afirmó que “algunos hombres cambian de partido por el bien de sus principios; otros cambian de principios por el bien de sus partidos”. Tenemos actualmente personajes que no son capaces de organizar un solo evento político con más de 20 personas, que han vivido del erario y que han obtenido sus cargos por medio de la retórica y no por su liderazgo o trabajo en territorio pues han aprendido a ser trapecistas profesionales de la política. Eliminar a los políticos “chapulines” prácticamente será imposible mientras no se legisle a plenitud para establecer “candados” que frenen esa práctica común en el sistema político mexicano. Una de las mayores críticas a los chapulines y partidos políticos en general tiene que ver con su inconsistencia ideológica ya que un día son de derecha y otro de izquierda. No es que los políticos actuales cambien de ideas, más bien es que las ideas ya no pueden aglutinarse como antes. Yo recuerdo que hace muchos años se cuidaban las formas y sólo los senadores y secretarios de Estado tenían chance de abandonar sus cargos cuando iban en busca de una gubernatura o la presidencia de la república, obvio con la autorización de sus partidos y del propio presidente de México; pero en ambos casos  los secretarios de estado y senadores ya habían cubierto un tiempo razonable en sus dependencias. En la actualidad hasta el jefe de departamento “X” anuncia en redes sociales su renuncia a tal partido y se suma a otro que si le da oportunidades, la verdad esto es un verdadero desmadre.

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Julián Puente

Julián Eduardo Puente Sánchez; es periodista y columnista de quintana roo desde hace 15 años. Ha trabajado en distintos medios de comunicación. Actualmente se desempeña como titular de la 2da emisión de Sipse Noticias Radio, coordinador del Periódico la Voz de Quintana Roo en la zona sur y director de comunicación social de la delegación del ISSSTE en el estado así como de colaborar para diversas páginas informativas.
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