Julián Puente

La trascendencia del voto

PUNTO EXACTO

Es periodo de elecciones y es dable ponernos a pensar en nuestro sistema político e informarnos de todas sus variedades que florecen en estos tiempos, donde quiera que vamos nos encontramos con alguna información al efecto, un flyer, un cartel, en la radio, televisión hasta en tribunales. Dentro de la enorme turbulencia mediática, social, de pláticas de café y posiciones en redes sociales, con defensas y ataques, hay voces que invocan el buen sentido, la serenidad y la reflexión para las elecciones próximas, sobre todo los que llaman a razonar el voto.

Lo único cierto en todo esto es el rechazo generalizado que existe a nuestro sistema político, en los últimos años cambian y cambian los gobiernos de una ideología u otra sin que veamos cambios reales y sobre todo directos para con la firma de vivir de millones de mexicanos y no de unos cuantos. La sociedad ve en los candidatos políticos una falta de identidad con ellos, que sus programas no han sido redactados desde lo que verdaderamente les preocupa o simplemente candidatos que ya tuvieron su oportunidad de enmendar situaciones sociales, sin resultado positivo o ni siquiera se han plasmado en la realidad.

Desde hace unos días las guerras sucias iniciaron y van desde los sarcasmos, las burlas sobre Peña Nieto, Obrador, Meade, y demás participantes locales y sus “deslices”, pasando por la descalificación hasta la mentira y la injuria extrema. Por esto hay que tener mucho cuidado al tomar la decisión del voto. La política se ha vuelto un “recicladero” al que llega quien no sirvió para nada más, cuando debería ser un escenario solo reservado para los mejores. Es sencillo: hay que ungir con el favor popular a los más preparados, honestos y competentes. La decisión está en cada uno de nosotros y solo requiere de un poco de voluntad y conciencia. No se puede incurrir en el error fundamentalista de señalar que no hay con quién ya que en toda la geografía nacional y desde luego estatal, hay muy buenos candidatos.

Existe además una guerra propagandística propia de los partidos políticos, sus organizaciones satélites y de los propios candidatos o aspirantes a serlo, pidiendo el apoyo primero y luego el voto para llegar a los comicios. A todo esto se agregan las campañas, , abiertas o descaradas, de organizaciones de radio y televisión, prensa escrita y electrónica en la red, y grandes cantidades de opiniones de todo tipo, editorialistas, columnistas, “expertos” en mesas de análisis, conductores de programas al aire y sus invitados a dar sus puntos de vista. En los medios masivos de comunicación se ha extendido la idea de que los partidos políticos son territorios donde predomina la corrupción y la ineficiencia. Muchos creen que los políticos deben ser castigados por haber dado la espalda a la ciudadanía y por ocuparse solamente de sus intereses.

En esta generalizada desconfianza de la política confluyen los indignados que protestan por el desempleo, los que esperan que la democracia solucione los problemas del desarrollo económico. Ciertamente en muchos lugares del mundo hay una clase política de baja calidad y partidos políticos llenos de basura que hacen pensar que es inútil el ejercicio del voto. Creo que en esta ocasión es importante que el ciudadano reflexione sobre las propuestas de los candidatos, las analice y vote por quien tenga las mejores. Esta es una buena idea, sobre todo porque parece ser que la sociedad recibe más descalificaciones y ataques contra los candidatos que opiniones serenas de apoyo a las propuestas y méritos de uno u otro.

Las propuestas electorales pueden tener mucho de razonable, pero tienen también mucho que va desde ingenuo y engañoso hasta completamente absurdo, irrealizable, pero que suena bien si no se examina. Es por ello que hoy, las elecciones se vivirán de manera distinta. Los mexicanos nos hemos vuelto más críticos y exigentes; reconociendo lo que está bien y lo que debe cambiar. Con fervor hemos evolucionado hacia una sociedad más madura. Ello no significa que ese derecho constitucional que se nos confiere -el de votar- deje de ocupar un lugar importante en la vida de los ciudadanos; al contrario, en un país más crítico y políticamente maduro, el voto adquiere un valor trascendental.

Comentarios
Tags

Julián Puente

Julián Eduardo Puente Sánchez; es periodista y columnista de quintana roo desde hace 15 años. Ha trabajado en distintos medios de comunicación. Actualmente se desempeña como titular de la 2da emisión de Sipse Noticias Radio, coordinador del Periódico la Voz de Quintana Roo en la zona sur y director de comunicación social de la delegación del ISSSTE en el estado así como de colaborar para diversas páginas informativas.

Artículos Relacionados

Close