Psicología

Hablar solo NO es de loco

Hablar es muy sano para la salud mental. Hablar es bueno hasta si lo hacemos con nosotros mismos, con nuestra mascota o con los hibiscos de las jardineras del paseo.

“En un mundo loco, solo los locos están cuerdos” Akira Kurosawa.

El cerebro acepta mal el vacío. Aunque medir el contenido de la mente es cosa bien difícil, parece que hasta un 80% de nuestras experiencias mentales son verbales. Nuestro cerebro se pasa la mayor parte del tiempo hablando. Algunos, como el de mi entrañable E., es que no para.

Hablar es muy sano para la salud mental. Hablar es bueno hasta si lo hacemos con nosotros mismos, con nuestra mascota o con los hibiscos de las jardineras del paseo. Contrariamente a lo que se cree, habla solo estimula nuestros mecanismos de percepción, nos facilita focalizarnos mejor hacia aquello que requiere de nuestra atención o precisa de concentración. La repetición verbal de las acciones facilita la eficacia en el aprendizaje. Hablarnos estimula la evocación de recuerdos y hace más eficiente a la memoria. Hablar solo no solo no es de locos, sino que, por el contrario, nos da un punto de cordura mayor al permitirnos objetivizar nuestras emociones y conflictos.

Poner palabras a lo que percibimos, sentimos o nos emociona nos ayuda a tratar con las incertidumbres de la vida, especialmente con las de las relaciones. Comunicarnos es terapéutico, beneficioso. Hablar es ponerle sonido a los pensamientos. Cuando hablamos con nosotros mismos reorganizamos ideas; nos aclaramos bastante. Hablar solo tiene un efecto balsámico sobre nuestra tendencia humana a juzgarnos duramente, o a hacerlo con otros..

Pero tal vez y a fuerza de haber escuchado el tópico, se puedan estar preguntando: ¿tiene algo de malo hablar solos? En realidad no. Forma parte de nuestro desarrollo normal cuando somos niños y ya de adultos nos sirve, y mucho, para escucharnos y comprendernos, que buena falta nos hace.

Pero, entonces…

¿Por qué nos sorprendemos e incomodamos cuando detectamos que alguien nos observa hablar solos?

Seguro que no te resulta extraña la idea que le atribuye al hecho de hablar solo síntoma de soledad o de perturbación mental. Al parecer,  y por mucho que en realidad, hablar solo nos ayude a expulsar lo ansiosamente inútil, sigue considerándosela una conducta mal vista por la sociedad.

Pese a los convencionalismos, hablar solo no es hablar con nadie, no es un sinsentido, ni es hablar sin conocimiento de causa; al contrario, en la charla con nosotros mismos encontramos espacios de contención, de reflexión y de expansión hacia los demás. El discurso privado nos refuerza la confianza. Recuerda todo esto la próxima vez que te sorprendas a ti mismo hablándote al espejo.

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Blas Ramón Rodríguez

Psicólogo. Especialista en Medicina Psicosomática y Psicología de la Salud, experto en intervención psicológica en Diversidad Funcional y Trastornos mentales, Master en psicología del trabajo, por las Universidades de Barcelona, Ramon Llull, San Jorge, UOC, de Las Palmas de Gran Canaria. Escritor y divulgador científico en diferentes medios de comunicación. El propósito de su actividad profesional, científica, divulgativa y literaria, es poner al alcance de cualquiera la psicología como elemento esencial para la mejora de la calidad de vida.
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