Eduardo Ibarra Aguirre

Fin a una prohibición “absoluta”

Utopía 2038

Con la emisión de la cuarta y quinta sentencias de amparo para que se permita a dos ciudadanos la siembra y consumo de mariguana, en la Suprema Corte de Justicia de la Nación se creó jurisprudencia en torno a su utilización con fines lúdicos y consideraron inconstitucionales ordenamientos restrictivos de la Ley General de Salud.

Con los dos juicios de amparo en los que la SCJN otorgó la protección de la justicia federal, el balón pasa a la cancha del Congreso de la Unión para que legisle con el objetivo de adecuar la Ley General de Salud, una vez que se concrete el proceso de elaboración de la jurisprudencia y se publique en el Semanario Judicial de la Federación.

Las resoluciones dictadas por la primera sala señalan que el derecho al libre desarrollo de la personalidad permite que los mayores de edad decidan qué tipo de actividades lúdicas desean realizar y protege las acciones para materializar esa elección.

También establecen que ese derecho no es absoluto y podría regularse el consumo de ciertas sustancias, pero las afectaciones que provoca la mariguana no justifican una prohibición absoluta a su consumo.

Ordenó, además, a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios –ya sin la nefasta presencia en aquella materia de Mikel Arriola y Manuel Mondragón– que autorice a quienes han obtenido los amparos para consumir cannabis la adquisición de semilla para el cultivo de la planta, sin que ello les permita comercializarla ni utilizar otros estupefacientes o sicotrópicos, y el consumo debe realizarse sólo dentro de sus viviendas.

Es decir, la obtención de un amparo es insoslayable para sembrar y consumir mota en el domicilio privado, a pesar de que ahora sin la jurisprudencia de la SCJN ni el permiso de la Cofepris miles de capitalinos la fuman en espacios públicos, lo cual me parece bien porque este tipo de derechos se ganan ejerciéndolos.

Ejercicio del consumo del que soy testigo involuntario desde que a mediados de los años 60 varios estudiantes acudíamos a hacer deporte al cuartel militar, ubicado a una cuadras de la sede del ayuntamiento de Matamoros, Tamaulipas, bajo el inconfundible aroma de lo que consumían los soldados. O bien los hornazos en convivios hace unos cuantos años, pero nunca la probé porque mi afición al cigarro era, entonces, alta como para agregarle otra, más deliciosa aún, pero menos dañina.

En todo caso, como bien estiman voceros de organismos de consumidores, estamos ante un importante paso en la dirección correcta, pues las políticas prohibicionistas y la extorsión policiaca permiten que alrededor de 10 mil jóvenes se encuentren tras las rejas, “doctorándose” en delincuencia organizada, sólo por portar un gramaje mayor al permitido por la Ley General de Salud y su arcaico reglamento. O bien porque los agentes del (des)orden les sembraron más mota y otras drogas ilícitas, pues existen las lícitas y son igual o más dañinas que las primeras, para hacerlos víctimas de extorsión.

Como es natural, las reacciones son muy encontradas. El próximo secretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo, estima que por la experiencia en otros países, tendrá una incidencia favorable en la reducción de la violencia y la inseguridad. Mientras que el senador autodesignado coordinador de los panistas en Reforma e Insurgentes, Damián Zepeda, sentenció que legalizar el consumo de la mariguana con fines lúdicos “no solucionará el problema de la inseguridad ni es una panacea”. Por supuesto, sólo es parte de una solución integrada por muchas medidas.

Acuse de recibo

Asalto al cielo. Lo que no se ha dicho del 68 (coordinado por Enrique Condés Lara, BUAP Ediciones, julio de 2018, 170 páginas y 67 mil ejemplares impresos), fue presentado al Grupo María Cristina y sus integrantes no dispusieron de ejemplares porque el rector de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla dispuso embodegarlos, a pesar de que el volumen ampliamente ilustrado cuenta con la Presentación a cargo de José Alfonso Esparza Ortiz… En el agradecimiento ilimitado a los generosos y eficaces médicos de este escribidor, redacté mal el nombre de Hermann D’ León Sánchez García. El mismo error cometí (26-X-18) con el licenciado y fotógrafo Eduardo Urtaza Reyes, quien lucha exitosamente por la vida… Usted puede leer en Forum: Intelectuales y poder: Benítez, Fuentes y Paz (Pablo Cabañas Díaz). Corrupción y ajustes liquidan 7 obras de Peña (Dulce Olvera). Las empresas favoritas del Señor Presidente (Linaloe R. Flores). El T-MEC, ¿primer acuerdo contra China? (Genaro Rodríguez Navarrete). Digitalización e industrialización, los desafíos (Pedro Cote). Impunidad, la causa de los linchamientos (Genaro Rodríguez Navarrete). Ecatepec: 25 años de impunidad feminicida (Anayeli García Martínez). El juez no me castiga por Eruviel, sino por 20 años de denunciar que Edomex se pudre: Humberto Padgett (Shaila Rosagel). En 18 años: 174 periodistas asesinados (Sonia Gerth).

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Eduardo Ibarra

Periodista y Director de la revista Forum en Línea. Ejerce en el periodismo desde el 15 junio de 1970. De formación autodidacta, se forja en la prensa comunista y sucesivamente es editor de 12 medios impresos y digitales. Desde septiembre de 2004 escribe la columna Utopía.
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