Raúl Caraveo Toledo

Emilio Lozoya, un encarcelado incómodo

Emilio Lozoya es un gran detenido, encarcelado incómodo para todos; para sus cómplices, secuaces, expresidentes, en fin; pero también es incómodo para la medición de la #4T, para el Presidente López Obrador, para los medios cooptados, para el calado del dragado que el país necesita.

Si la noticia del 2019 fue la detención de Genaro García Luna https://www.vocesonline.us/mexico-2019-genaro-garcia-luna-calderon-fox-mario-villanueva/ este primer bimestre  de 2020 es -sin duda- la detención de Emilio Lozoya Austin en Málaga, España; inhabilitado por diez años por la Secretaría de la Función Pública y prófugo desde el 28 de mayo de 2019.  Emilio es el hijo consentido del neoliberalismo; su padre biológico Emilio Lozoya Thalman fue ex director del ISSSTE y ex secretario de Energía, Minas e Industria Paraestatal durante el sexenio de Carlos Salinas; su padre político Carlos Salinas quien lo preparó muy bien hizo de éste un “especialista” en fondos de inversión privados a nivel global de diversas empresas lo que incluye reestructuraciones y transacciones internacionales de capital; es decir lo más global y sofisticado en el lavado de dinero –simple y llanamente- también se especializó en política monetaria, productividad, eficiencia  en políticas públicas y sistemas electorales; un verdadero genio. Lo que nos explica su gran capacidad para hacer quebrar empresas tan importantes como PEMEX y al mismo tiempo acrecentar capitales privados con empresas chatarra y desviaciones de recursos públicos del Estado mexicano. 

Emilio fue una real joya de la inteligencia para los fines políticos de Carlos Salinas en la consecución de objetivos para la campaña y el ejercicio de gobierno de Peña Nieto, aunque su influencia y manejo también se da desde el sexenio de Felipe Calderón durante el cual 2009-2012 fundó y encabezó diversos fondos de inversión y fue responsable de asuntos internacionales de la campaña de Peña Nieto, quizá fue el líquido cefalorraquídio de éste expresidente, así como su médula espinal lo era Luis Videgaray  -hoy lo sabemos- no había mayores inteligencias ni influyentes personajes para el alter ego de Peña.

Curioso que ambos Videgaray y Emilio Lozoya socios desde 1998 en Protego Asesores, un fondo de inversión de Pedro Aspe Armella (mentor de ambos en el ITAM) hayan sido los genios, primero en el Estado de México, cuando EPN era gobernador  y que Videgaray haya presentado a Lozoya con Peña Nieto para luego convertirse en un trio inseparable. Tan así fue que tres meses después de haber sido nombrado como vicecoordinador de asuntos internacionales de su campaña Peña lo nombra director general de PEMEX. Todo esto, que es historia fue reconocido por Javier Coello Trejo al viejo estilo de las amenazas de contubernios fallidos al declarar que este trio son viejos amigos y debe haber lealtades con lo que amenaza que su cliente Emilio no va cargar con toda la culpa; los primeros cómplices ya están identificados, si la investigación de la fiscalía mexicana es profunda y cuidadosa la lista de implicados por algunos delitos que encabezo Emilio; PEMEX, Odebrecht, Altos Hornos de México, Fertinal, el Astillero de Barreras, Agro Nitrogenados, etc. estaría llevando a declarar a Enrique Peña Nieto, Felipe Calderón,  Luis Videgaray, José Antonio Meade, José Rogelio Garza Garza, Cuahutémoc Ochoa Fernández, María de Lourdes Melgar Palacios, Jorge José Borja Navarrete, Alberto Tiburcio Celorio, Octavio Pastrana Pastrana, solo de entrada como primera camada de delincuentes. Todos comprobado está, quisieron llevar a la quiebra a PEMEX saqueándola. 

¿Hasta dónde llegará a tocar intereses creados hace treinta años las investigaciones al detenido Genaro García Luna en los Estados Unidos? y hasta dónde podría llegar la investigación al otro detenido en México Emilio Lozoya, este de consumo interno.

Cuanta disposición habrá de la Fiscalía General y del sistema judicial para hacer justicia, estamos a punto de comprobarlo.

Estamos a punto de comprobar hasta donde está empeñado el gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador  por ese insistente deseo de acabar con la corrupción. Ya tiene todo lo necesario para proceder si desea pasar a la historia nacional o quedar como otro intento fallido. 

 Emilio Lozoya es un gran detenido, encarcelado incómodo para todos; para sus cómplices, secuaces, expresidentes, en fin; pero también es incómodo para la medición de la Cuarta Transformación; para el Presidente López Obrador, para los medios cooptados, para el calado del dragado que el país necesita. 

Si tuviera los medios haría una apuesta de lo anterior. 

Gracias por su lectura y recomendaciones, gracias hispanos de Chicago, Ill.

@raulcaraveo

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Raúl Caraveo Toledo

Raúl Caraveo Toledo es licenciado en ciencia política por la UAM, ex catedrático de las Facultades de Psicología y de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana, ha sido analista de estudios económicos de PEMEX y Consejero electoral del IFE-INE de Quintana Roo de 2005 a 2015, ex asesor de la XIII legislatura de Quintana Roo, Conalep Quintana Roo, escribe para www.sdpnoticias.com www.gobernantes.com www.revistadigitalqr.com.mx www.todoincluidolarevista.com www.tmj.mx www.laprensaus.com www.eldianewschicago.com
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