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El tipo de hombre que las mujeres queremos

Si somos mujeres de la época actual, la generación que se conoce como X, nos encontramos  en la posición de pedirle a un hombre única y exclusivamente lo que no podríamos hacer o darnos por nosotras mismas. ¿Qué sería? Reflexión para cada caballero que está en la postura de andar de casanova, de enamorar a una mujer. Dicen que no hay receta única, sin embargo aquí detallo algunos puntos que si están incluidos en un caballero, serían considerados casi como dones.

Somos profesionistas, en su caso empresarias, tenemos empleo y pagamos todas nuestras cuentas. Nos encargamos de la casa sin la ayuda de un hombre.  Ya que somos económicamente independientes y responsables de nuestra administración financiera, nuestro rol ya no es el de amas de casa dependientes de un hombre para subsistir. Estamos en la libertad  de preguntar al hombre que se nos acerque con la intensión de seducir, establecer romance, relación íntima, formal, casual, ¿qué es lo que puede aportar en nuestra vida?

Puedo casi apostar qué pensarán que nos referimos al dinero, pero negativo; se requiere de algo más. Toda mujer busca cosas diferentes, pero llevan a un mismo tipo de hombre: Un hombre que se comprometa,  luche y sea la mejor versión de sí mismo en todos los aspectos de la vida.

Las mujeres no necesitamos a alguien mentalmente simple, es estimulante y amoroso contar con alguien que luche por la perfección mental. Un hombre que trabaje por su estabilidad financiera, porque aunque la mayoría de las mujeres no es nuestra prioridad la ayuda financiera, SI  de alguien con quien sumar y coordinar el ingreso que entre a nuestras vidas. Un caballero que defienda su fe en Dios, cuide su yo espiritual. Un hombre suficientemente sensible para comprender lo que pasa en la vida femenina, pero fuerte para recordar la fortaleza, dar ánimos y no dejar caer a su prenda amada. Lealtad, no “a la primera de cambio” tirar la toalla. Un hombre que luche por su individualidad, que tenga la libertad para salir a volar y regresar responsablemente a su nido, porque al enriquecerse  a sí mismo,  tendrá siempre  experiencias de vida maravillosas que regalar cada día.

Las mujeres profesionistas, actuales, independientes,  amaríamos gustosas   a alguien que podamos respetar. ese respeto que  mismo se gana con el trato, el amor y la admiración. Dios hizo a la mujer y al hombre para acompañarse mutuamente.

No para ser menos o más, sino para que juntos forjen una vida en donde la convivencia los lleve a mantener  la felicidad que cada uno por separado ya poseen.

 

 

 

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Ana Ledesma Canaán

Egresada de la Universidad Latinoamericana, México Distrito Federal de la carrera de Comunicación y Relaciones Publicas. Directora General de TodoIncluidoLaRevista.com

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