El acuario del mundo y el destino de la Totoaba. Vaquita IV

Por Rodrigo Navarro

107

Al borde del desierto terrestre se encuentra un oasis líquido repleto de vida, exuberancia y curiosidades. Hay escenas con  cientos de aves, los leones marinos y las miles de manta rayas Mobula sp brincando en la superficie junto a miles de peces. Las mantas diablo (Manta birostris). Los tiburones abundantes 15 años antes ahora son escasos y son indicadores de problemas de sobrepesca, dice la narración con acento en francés. Escenas del desove del pez gruñón (Leuresthes tenuis) en la playa. Las cascadas de arena en el fondo del mar, famosas después de este documental. La riqueza e importancia del manglar. Las ballenas rorcuales, los cientos de delfines oceánicos. En fin un lugar exuberante en vida.

Así comienza el programa El legado del mar de Cortés que el Capitán Cousteau hizo sobre el Golfo de California en 1986. La serie para la TV se llamó ese año Redescubriendo el mundo. Hay escenas de barcos de pesca deportiva pero también de barcos japoneses que pescan industrialmente con permiso del gobierno mexicano. “La riqueza del mar de Cortés es hoy arrebatada hacia otros lugares”, dice la voz con acento del Capitán Cousteau quien narraba la serie. José Cuevas pescador tiburonero también entrevistado en un programa anterior de 1969, dice que ya no hay tantos tiburones. El motivo las embarcaciones con redes de arrastre. También los calamares están disminuyendo, se queja.

En realidad ese año Jacques Yves Cousteau (1910-1997) explorador, ecologista y difusor de la ciencia, realizó dos expediciones. Una partió hacía el Pacifico al Norte en el Alcyone, buque oceanográfico impulsado por dos turbinas eólicas y botado un año antes en Francia, comandado por su hijo Jean Michel. El Capitán en el Calypso fue hacia el sur del Pacífico en otra expedición donde Rubén Arvizu que iba y venía coordinaba lo que antes de la muerte de Phillipe, Jean Michel hacia y ahora había tomado su lugar. Navegaron hacia Australia, Nueva Zelanda y Papua, Nueva Guinea. Se encontrarían ambos barcos tras darle la vuelta al mundo.

En 1969 cuando el capitán Cousteau hizo el programa Las Ballenas del Desierto para la serie original El mundo submarino de Jacques Cousteau, fue cuando mencionó la frase el mar de Cortés es el Acuario del Mundo.

https://www.youtube.com/watch?v=3c_lfZpMdpA

La totoaba, Totoaba macdonaldi, es una especie endémica del alto golfo de California y por ello no existe en ningún otro lugar del planeta. Una política pública errada y una ineficiente administración propiciaron una sobrepesca que colapsó su pesquería por lo que en 1975 y fue declarada en peligro de extinción. A decir de chefs internacionales, la carne de la totoaba es una de las mejores del mar y con su vejiga natatoria, llamada “buche”, cocineros asiáticos preparan una sopa de un alto valor comercial en Asia.

El Golfo del Alto California está rodeado de desierto. Fue la Pesca lo que permitió sobrevivir a las poblaciones humanas de Sonora y Baja California. Su mercado natural, EU. El mar parecía hervir en San Felipe por la cantidad de Totoabas y su “prima” la Corvina. Las embarcaciones las propelaban debido a su abundancia. Primero, indígenas cucapá y kiliwas y, después, colonos del sur del delta llegaron a capturar totoabas y curvinas con las manos.

En 1923 se realizó la 1ª exportación de Totoaba a EU, 850 Kg. de pescado. La pesca es la principal actividad económica en esa zona de nuestro país. Pero en los años 40´s y 50´s se sobre pescó y una exceso de pesca en 1957 le dio la puntilla final. (La Totoaba, gigante del Alto Golfo de California, CESU, UABC 2016).

En 1942 está el record de pesca pico de totoaba con 2,261 toneladas del ciánido. La mitología Kiliwa dice que el creador hizo al borrego cimarrón y al pez gigante del mar. La Totoaba. Esta vive 50 años llega a medir 2,35 mt. y pesar hasta 150 Kg. Al colapsar la pesca de totoaba se prohibió su pesca y el mercado asiático paga hasta 8 mil dólares por una vejiga natatoria del ciánido (que produce hasta 7 veces su valor en China y Homg Kong. Un plato de sopa de buche Seen Kow cuesta hasta 200 usd .

En China más allá de la creencia de los poderes milagrosos de la totoaba, se ha vuelto una cuestión de estatus poder pagar tal bocado. No es algo nuevo hay datos que el tráfico de buches de Totoaba tiene más de cien años. Lo nuevo es que ante la escasez del producto al estar el pez en peligro de extinción se ha involucrado desde hace tres años el crimen organizado que compra el producto a los pescadores y lo pasa a través de Calexico hasta Sacramento, Calif. y de ahí a través de restaurantes chinos se exporta al Puerto de Sahntou en China. (Collateral Damage, Cómo el comercio ilegal de vejigas de la totoaba está llevando a la vaquita marina a la extinción. EIA Sept 2016)

La causa de la crítica situación de la vaquita marina no es la caza directa ni la persecución, ni sus intentos de rescate, sino el daño colateral dice el informe. Las vaquitas son atrapadas indiscriminadamente por las redes agalleras para atrapar a la totoaba (y las corvinas y el camarón). Esto la ha llevado a su estado de grave peligro de extinción menos de 30 ejemplares actualmente. Es por ello que se ha prohibido la pesca en la zona de refugio de la vaquita en el Alto Golfo de California.

En 2014 hubo un incremento súbito de la demanda del comercio ilegal de buches de totoaba (“Yu hao” y “Yu du”), esto correspondió al decaimiento brusco de la población de vaquitas. De 18% al año en 2013 a 49% en 2014, 39% en 2015 y 51% en 2016. La nativa bahaba (de ahí se cree que viene el nombre totoaba) o curviba amarilla gigante y la Totoaba se conocen en China como jinquian min o pez del dinero.

No hay esfuerzo posible para luchar contra el dinero del narco decía la Revista Forbes de 2005 cunando hablaba de las 500 empresas más fuertes del mundo (Exxon, Wells Fargo, Johnson & Johnson, etc.). Las utilidades del narco son 100 veces mayores.

Un pescador puede en una noche ganar el dinero de un año, 2 mil dólares por kilo les pagan. Es por eso que se arriesgan aunque el Golfo del Alto California sea ahora el mar más vigilado de México. Ante la vigilancia crece el tráfico dice la EIA. Por ahora el proyecto  de rescate y conservación tuvo que suspenderse por estacionalidad y por el fracaso que represento la muerte de un ejemplar de vaquita atrapado por el VaquitaCPR. Se reunirán y evaluaran la estrategia, ¿será demasiado tarde para la vaquita? ¿Vale la pena tanto esfuerzo por un solo mamífero marino? ¿A dónde se ha ido el dinero que se ha invertido en su recuperación a lo largo de 30 años?

La semana próxima concluiremos.

Comentarios