Nicolás Durán de la Sierra

Cancún y la mafia del transporte

Desde hace décadas, casi desde la propia fundación de la ciudad, Cancún ha enfrentado y enfrenta graves problemas con su transporte urbano. Acusar que es ineficiente y caro, se antoja poco. No sólo no cubre toda el área citadina -las zonas periféricas están en el olvido- sino además los más de los camiones están en mal estado y abundan los accidentes ocasionados por sus choferes. Son ya más de cien las víctimas.
Esta ha sido una de las taras de Cancún. Pasan los gobiernos y el servicio es el mismo desde hace años: pésimo. Brilla el optimismo oficial que reitera que “ahora sí se va a reorganizar el transporte”. No es posible reestructurar el transporte urbano si antes no se acaba con las mafias enquistadas en este servicio público, partiendo con el propio gobierno que es el que da concesiones y permisos.
Poco podría hacer la mafia camionera de Cancún, por ejemplo, si el gobierno municipal, con sus facultades, que incluyen hasta la requisa, deseara actuar. En el ámbito estatal pasaría igual con el disque “sindicato de taxis” –en realidad es unión de concesionarios- si es que se quisiera reordenarlo, sobre todo en una de sus tentáculos, el del servicio de combis de pasajeros, verdaderas trampas mortales para los usuarios.
La XV Legislatura analiza hoy reformar la estatal ley de transporte -ventila recibir a Uber- y si partimos de es al Estado al que compete regular los servicios, las reformas pudieran ser positivas. Claro, de entrada, tendrían que velar por el bienestar colectivo antes que por el privado. Urge reasignar las rutas de servicio para cubrir toda la ciudad, obligar a las empresas a comprar camiones y se capacita a los choferes.
Todo esto sería posible, sin duda, de no generarse los turbios nexos de siempre entre los poderes públicos, ya sea el municipal o el estatal y los empresarios del transporte, lo que nos dice la experiencia ocurre con muchísima frecuencia…
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Nicolás Durán de la Sierra

Originario de la Ciudad de México (1960) estudió periodismo en la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, con cursos externos de filosofía e Historia de la Literatura en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM Y de Economía en la Universidad Autónoma de Madrid, España.

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