Baby Driver: El arte de combinar lo visual con lo auditivo

“Baby Driver” arranco con un 100% de críticas positivas en Rotten Tomatoes. ¿Estamos ante un film sobrevalorado o es Baby Driver una de las mejores cintas del año?

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Baby (Ansel Elgort) es un joven amante de la música que cuenta con un extraordinario talento para conducir autos. Él trabaja para Doc (Kevin Spacey) y se gana la vida conduciendo en fugas criminales, siempre acompañado de sus audífonos y el mejor soundtrack posible. Baby está decidido a dejar el negocio, y aún más cuando conoce a Debora (Lily James), una joven mesera que resulta ser lo más cercano a su estereotipo de “chica ideal”. Pero su jefe, sus compañeros y el destino no dejarán que Baby encuentre el camino más sencillo rumbo a la salida de la vida criminal.

“Baby Driver” es una película de acción británica dirigida por el también británico Edgar Wright, quien es el principal responsable de los dos mayores aciertos de esta cinta: la dirección y el soundtrack.

La dirección de esta cinta es extraordinaria, Wright crea un entorno capaz de hacer que cualquier espectador pueda entrar y sentirse parte de él desde un inicio, aunque después el guion haga que te salgas del mismo (más adelante hablo del tema). Lo valores visuales de esta cinta son tan delicados como hipnóticos, cada color utilizado y cada pequeño detalle está muy bien cuidado. Las escenas de acción está dirigidas con maestría, son emocionantes y espectaculares sin caer en los ridículos que hemos visto en películas de este estilo, resulta muy sencillo acompañar a nuestros protagonistas en este tipo de secuencias.

Este film es visualmente poderoso, y esto no sólo es mérito del señor Wright, también de Bill Pope, quien se encargó de la fotografía de cintas como “Matrix” y “El libro de la selva”, y que ahora hace lo propio con esta cinta.

Pero, sin duda, “Baby Driver” no funcionaría igual de no ser por el soundtrack, es más, lo más probable es que ni siquiera funcionaría. Pocas veces tenemos la oportunidad de encontrarnos con un soundtrack que acompañe tan bien a una cinta, que no sólo sean canciones cool elegidas aleatoriamente sino que en verdad consigan ir de la mano con lo que se está viendo en pantalla y así lograr que el espectador tenga una experiencia visual y auditiva pocas veces vista en una película. Algo muy al estilo de lo que logró Quentin Tarantino en “Pulp Fiction”, guardando las debidas proporciones entre una película y otra.

Pero el problema de “Baby Driver” es su guion. Este film cuenta con una historia muy escueta que no va más allá de un chico que se enamora de una chica pero no puedo huir con ella porque algo lo amarra al lugar en el que está. Y ya, eso es todo lo que nos ofrece “Baby Driver” en cuanto a narrativa. Además, aunque se agradece que toda la película está en un mismo tono, ésta no consigue mantener un mismo ritmo; mientras el primer acto es muy buena, el segundo decae mucho en cuanto a calidad y emociones, para cerrar con un tercer acto muy emocionante aunque algo moralista.

El asunto aquí es que lo más interesante y entretenido del film está en los momentos de acción y en el soundtrack, por lo que los momentos de dialogo o donde se intenta desarrollar una historia son francamente aburridos, es decir, casi todos los momentos relacionados con la pareja protagónica hacen que el ritmo caiga muchísimo al no tener un guion que esté a la altura de la experiencia visual y auditiva que se vive en otras escenas.

Otro punto a favor de Baby Driver son las actuaciones, en general no son maravillosas pero todas son cumplidoras. Ansel Elgort lo hace extraordinario como el tipo joven, intrépido, soñador, disperso y poco a gusto con lo que hace. Kevin Spacey aporta muchísimo como el jefe de la banda, tiene justo lo que necesita el personaje, un semblante rudo y frio pero que no deja de tener momentos cómicos sin necesidad de perder el tono.

Siguiendo con las actuaciones, John Hamm y Eiza González están cumplidores, aunque resulta difícil empatizar con ellos debido a lo poco que se desarrollan sus personajes, aunque eso no es un punto negativo debido a que los creadores de la cinta no buscaban acercarnos mucho a estos personajes para que se sintiera como lo que son: unos compañeros de trabajo de los cuales lo único que se sabe es justamente eso, que son compañeros. Lily James como Debora también cumple aunque no logra nada extraordinario.

“Baby Driver” es una película muy bien dirigida que cuenta con un extraordinario soundtrack, el cual está muy bien mezclado con el aspecto visual. Su punto débil es el guion el cual no ofrece nada nuevo ni interesante. En conclusión, este film es una extraordinaria opción para entretenerse, divertirse y pasar un buen rato sin importar la edad que tengas o el género cinematográfica que disfrutes. Y aunque dista mucho de ser una joya del cine moderno, sí consigue un lugar en la lista de las mejores películas del año estrenadas hasta el momento.

Como diría el conductor Horacio Villalobos: “Baby Driver es el hijo que tuvieron La La Land y Rápidos y Furiosos”.

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El arte de combinar lo visual con lo auditivo.
Freddie Montes

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