Asesinato en el Expreso de Oriente: Mucho talento, poco misterio.

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Por: Freddie Montes

Film dirigido y protagonizado por Kenneth Branagh. Basado en la novela homónima de la escritora británica Agatha Christie.

Hercules Poirot (Kenneth Branagh) es un aclamado detective que está dispuesto a tomar unas merecidas vacaciones, pero éstas son rápidamente interrumpidas cuando el hombre se ve en la necesidad de abordar el Expreso de Oriente. Una noche, una fuerte tormenta descarrila el expreso, por lo que todos sus pasajeros se quedan varados a la mitad de la nada. Pero este accidente se convierte en lo menos importante cuando descubren que un viajero fue asesinado en su compartimento a la mitad de la noche. Poirot será el encargado de resolver este crimen, pero tendrá que hacerlo rápido antes de que el asesino ataque de nuevo.

“Asesinato en el Expreso de Oriente” (Murder on the Orient Express, Estados Unidos, 2017) es un film dirigido y protagonizado por el norirlandés Kenneth Branagh. Un hombre sin mucho que reconocerle cuando se pone en la silla del director. Tal vez, la mayoría lo identificará como actor, por su papel de “Hamlet” en la adaptación de 1996 del clásico de Shakespeare o por su interpretación de Laurence Olivier en “My Week With Marylin” o por interpretar al profesor Gilderoy Lockhart en “Harry Potter y la Cámara de los Secretos”.

Por suerte, Branagh hace un gran papel como director en esta cinta (también como actor, pero de eso hablo más adelante), hace un trabajo con la cámara bastante interesante, acompaña al personaje en sus recorridos de tal manera que es posible sentir la presión o desesperación de nuestro protagonista. Además de las grandes tomas (que también son gracias a un buen trabajo del fotógrafo Haris Zambarloukos), Branagh logra un trabajo de dirección muy teatral, lo cual hace que como espectador te sientas atrapado, tan atrapado como deben sentirse los personajes que vemos en pantalla. El manejo de cámaras en este film es muy bueno.

Donde también se logra un gran trabajo es en el diseño de arte y de producción. Los vestuarios, los peinados, la escenografía y los paisajes son extraordinarios. No cabe duda que “Asesinato en el Expreso de Oriente” es una película muy valiosa en el aspecto visual, el único problema en este rubro es que el CGI es bastante malo, y no sólo eso, sino que al ser un trabajo que se presta a lo teatral, el CGI simplemente sale sobrando, no era necesario tener escenas con imágenes hechas por computadora cuando todo se pudo haber representado de manera mucho más sobria, esto le hubiera dado más valor al film.

Pero lo mejor de esta película son las actuaciones. Normalmente cuando una película cuenta con un reparto lleno de figuras resulta difícil que todas se acoplen para buscar el bien del apartado histriónico, muchas veces prefieren brillar por encima de las otras aunque esto termine afectando directamente al film. Pero en esta ocasión la mayoría están estupendos.

Kenneth Branagh nos entrega a un maravilloso detective Poirot que se convierte en la mejor actuación de todo el elenco, a pesar de que su inmenso bigote se roba muchas veces la atención. Daisy Ridley demuestra que tiene talento para ser mucho más que Rey de “Star Wars”. Los experimentados Judi Dench, Willem Defoe, Derek Jacobi y Michelle Pfeiffer están impecables, al igual que Josh Gad, a quien estamos acostumbrado a ver en comedia y que ahora sorprende, positivamente, en un papel totalmente dramático; todos se lucen en pantalla y ayudan a que sus compañeros también lo hagan. Bueno, con decirles que hasta el ridículo de Johnny Depp da una buena actuación.

El problema con esta cinta es que Branagh dirigió tan bien a sus actores y nos regaló tomas y escenas tan interesantes que se olvidó de un punto esencial en una película de este tipo: crear una atmosfera de misterio en la que el espectador no sólo esté viendo al protagonista resolver el caso, sino que el espectador también se involucre en el misterio, que sea parte del mismo, que se le den elementos para que vaya armando su propia teoría y que al final se emocione por haber atinado el nombre del responsable o, mejor aún, se sorprenda con algún giro inesperado.

En cambio, en este film sólo vemos al detective divertirse pero no nos dan elementos para hacer lo mismo, para sacar nuestras propias conclusiones, para involucrarnos en el caso. El espectador pierde el interés rápidamente, y aunque lo recupera en el último acto parece que ya es demasiado tarde para dejar un buen sabor de boca al final de la cinta.

Y así como el director no logra crear la atmosfera correcta para este tipo de films, el guion tampoco ayuda en nada, en realidad no se le ofrece al espectador misterio alguno. El segundo acto es tedioso, está lleno de dialogo que no llevan a ninguna parte o que confunden porque, nuevamente, no buscan que el espectador sea parte del misterio, lo cual, como dictan los clásicos, debería ser la idea en una película de este tipo.

Resumen: “Asesinato en el Expreso de Oriente” es una película visualmente poderosa, con un gran manejo de la cámara y con un diseño de arte esplendido. Su elenco es increíble pero sus actuaciones son aún mejores, la mayoría de lo hace de maravilla y ayudan a que sus compañeros en cámara también luzcan. El problema de este film es que el guion no logra atrapar al espectador, a pesar de contar con una tesis interesante, y el director no logra crear una atmosfera de misterio en la que el espectador se pueda sentir parte del caso.

Calificación: 3/5

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