Raúl Caraveo Toledo

Adiós José Meade, gracias por participar

Andrés Manuel López Obrador llego a un punto (48) en el que en el debate perdiendo gana. Mientras que sus adversarios reales y simulados no han podido encontrar salida a sus errores. Hoy se preparan para una encerrona.

La carrera por la Presidencia de México empezó temprano, desde antes que lo anunciara el Instituto Nacional Electoral; entre etapas incomprensibles; precampañas, inter campañas y campañas; un desgaste innecesario para alguno, pero letal para otros.

Hoy podemos decir que fue parte de un plan, con fases graduales; pero en la realidad los efectos y reacciones son otros. Vamos a comenzar por el candidato elegido por el Presidente Enrique Peña Nieto, es decir José Antonio Meade el candidato con mayor desgaste en el proceso, desgaste que se refleja en la disminución de sus puntos en las encuestas electorales, Meade no pudo nunca remontar y subir como hubieran querido la alianza PRI-PVEM-Panal, desde un principio con su nominación se desplomó el promedio de aceptación o puntos efectivos que traía el PRI, es decir su voto duro decayó, vislumbramos que habría una huelga de brazos caídos por parte de los priistas y así fue, no lo hicieron suyo porque él no hizo suyo al PRI.

Meade navego contracorriente, no solo es un mal candidato, se rodeó de pésimos personajes que en el colectivo popular están desprestigiados, como dos ejemplos ahí está Enrique Ochoa Reza y Javier Lozano, vocero y coordinador de pésima presencia en cualquier lugar que se presenten; pues si estos han sido los voceros y golpeadores profesionales que podría esperarse de dicha promoción. Que prestigio sigue al equipo de Meade, ninguno. Todos nunca se dieron cuenta de la gran campaña que hacían en favor del oponente que denostaban.

Si bien pudieron posicionar su imagen y darlo a conocer un poco, del conocimiento a la aceptación y empatía nada más no cuajó la estrategia. Al poco tiempo se quiso enmendar el error reforzando con una docena de personajes de medio nivel, mediocres todos, políticos en desgracia, como relanzamiento del equipo, tampoco cuajó: Eruviel Ávila Villegas, Vanessa Rubio, Alejandra Sota, José Ramón Martel, Alejandra Lagunes, Augusto Gómez Villanueva, Heriberto Galindo, entre otros.

No levantó, ni prendió su campaña, se buscaron nuevas estrategias. El manejo de la PRG para detener a Ricardo Anaya con el propósito de lograrse colocar en segundo lugar y desde ahí competir tampoco dio frutos; se volvió en disminución del crecimiento de Anaya y transferencia de puntos hacia López Obrador. Se detuvo a Anaya pero se catapultó a AMLO y él se hundió para acercarse a Margarita Zavala, cuarto lugar.

Meade ya no es competitivo, ya no es rentable ni potencialmente importante para quienes lo proyectaron y eso es peligros para la estabilidad. Es imposible que pueda ser reconocido victorioso después del primer debate, empieza a convertirse en pesos muerto, un lastre. Habrá que buscársele una salida decorosa y a la vez efectiva para sus respaldos.

EL debate no lo podrá ganar Meade, tampoco López Obrador, mucho menos Ricardo Anaya. EL debate tendrá dos personajes victoriosos; Margarita Zavala y Jaime Rod´riguez Calderón, El Bronco; si así como lo leyó, así lo escribí. Ellos ganaran pero de nada les servirá.

Margarita Zavala será conocida y reconocida por millones de ciudadanos de los cuales –principalmente las mujeres- sentirán la conexión a ella, solo por eso por ser mujer y empatizar con su género obtendrá tres o cuatro puntos. El Bronco que solo es conocido por los regiomontanos ahora será promovido en el imaginario colectivo vía la televisión y logrará conectar con los clásicos abstencionistas, con los clásicos simpatizantes de anular el voto, los ciudadanos que no saben ni les interesa nada de la política, así sienten que viven bien y se conforman con su estatus, son los típicos mexicanos que sienten que son felices “porque México tiene al hombre más rico del mundo” por ejemplo. El Bronco pasará de 2 puntos a 6 o 7 y ese será su techo. Margarita casi alcanzará a José Meade. Es muy posible que el debate no mueva a AMLO, ni Anaya, ni Meade y eso sería la despedida del PRI.

Es un hecho que el debate es esperado por la plebe para alimentar la sed de venganza, no desean conocer más a su candidato o tribuno, a ese ya lo conocen muy bien, es más para destacar el o los errores de los adversarios. En el mismo se espera una encerrona de cuatro contra uno, así de sencillo, para eso fueron subidos a calidad de candidatos Margarita y El Bronco; Meade y Anaya actuarán como un solo cuerpo contra AMLO porque es el puntero, porque es intolerante, porque no quiere el Aeropuerto, porque va a revisar las Reformas, porque es populista, en fin.

La estrategia es muy sencilla y tan básica y elemental que no es científicamente posible que sea efectiva, si tratan y logran golpear a Andrés Manuel hasta el cansancio, o hasta lograr que no pueda contestar cabalmente a satisfacción de ellos. No estarán haciendo bien su plan y eso es muy complejo que se logre. Dos ejemplos recientes; la conferencia de Carlos Slim y el vuelo en el Cessna que quisieron utilizarse para fines electoreros nada más no funcionaron.

Andrés Manuel López Obrador llego a un punto (48) en el que en el debate perdiendo gana. Mientras que sus adversarios reales y simulados no han podido encontrar salida a sus errores.

En lo personal no creo que AMLO gane el debate en términos de la teoría política clásica, no lo va a ganar; cuando se hizo la teoría política clásica no había internet ni redes sociales; en ese plano no se cansaran de festejar que lo ganó Meade o Anaya, cada uno con sus equipos, pero ese no es el tema. Lo importante será el efecto posterior en las calles con la reacción de las personas.

EL voto efectivo no lo da ya la televisión, como en los viejos tiempos; el voto efectivo lo tiene el ciudadano en la palma de su mano.  

De cualquier forma será divertido ver los análisis posteriores, analistas profesionales, es decir pagados (a veces con recursos públicos) desgarrándose las vestiduras por demostrar que su candidato preferido ganó.

Gracias por su lectura y seguirme en twitter y facebook

 

@raulcaraveo

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Raúl Caraveo Toledo

Raúl Caraveo Toledo es licenciado en ciencia política por la UAM, ex catedrático de las Facultades de Psicología y de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana, ha sido analista de estudios económicos de PEMEX y Consejero electoral del IFE-INE de Quintana Roo de 2005 a 2015, ex asesor de la XIII legislatura de Quintana Roo, Conalep Quintana Roo, escribe para www.sdpnoticias.com www.gobernantes.com www.revistadigitalqr.com.mx www.todoincluidolarevista.com www.tmj.mx www.laprensaus.com www.eldianewschicago.com

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